28

Gemima consiguió una visita a su hijo antes de la audiencia. Verlo era importante, era vital, y llegó un poco antes de la hora. Nunca se imaginó que tuviera que venir a visitar a uno de sus hijos a un sitio como este, nunca se imaginó siquiera pisar un lugar así. Ella no los había educado para esto, los había criado para que fueran gente de bien, buenos ciudadanos, que aportaran algo a la sociedad, para que cuando cumplieran la edad, formaran sus propias familias y tuvieran unas bases sólidas para al menos luchar por su felicidad. Esto la sobrepasaba, la estaba matando.

Cuando Rubén entró a la sala de visita, ya tenía los ojos llenos de lágrimas. Verlo así fue dem

Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP