* * * * * * * * * BAYÁ * * * * * * * * * * *
—¿Qué es este lugar, Maximiliano? —escupe con mucha molestia.
—Tu nueva casa.
—Yo tengo mi casa.
—Entonces ve a ella.
—NO, TÚ NO ME PUEDES HACER ESTO. ¡NO NOS PUEDES HACER ESTO! —grita al venir hacia mí y enseñarme al bebé—. ¿En serio piensas hacerle esto a nuestro hijo?
—Se quedarán aquí hasta que yo termine de resolver algunas cosas.
—Esto es otra cárcel. Más bonita, pero otra cárcel, al fin y al cabo. Yo no quiero estar aquí. Yo quiero estar