Como no tengo interés en lo que suceda con ellos, camino hacia la salida donde ellos me siguen y casi de inmediato, sus enemigos apuntan, pero, por respeto hacía mí o cualquier tontería, no disparan.
Los chicos de inmediato me giran y se arrodillan frente a mí porque saben que si no los ayudo no saldrán con vida de aquí, así que, les sonrío.— Jefe, por favor, perdone mi falta de inteligencia y mi desconfianza hacia usted, entiendo que merezca perder la vida, pero, acudo a su perdón. Le agradezco la maravillosa propuesta que me mencionó antes, pero, la rechazaré.— ¿Qué dices? — pregunta Valentín y yo lo observo sonriente.— Bien, si es eso lo que quieres, no tengo problema con ello.— Demostraré mi valor enfrentándome a ellos y si sobrevivo, solo le pediré que no obstruya los planes que tenga.&lsquEl recorrido ocurre en completo silencio mientras intento comunicarme con mi familia, porque todos saben que quien se atreva a interrumpirme no solo estará molestándome, si no que, será lo último que haga, porque no estoy para dialogar.Llegamos al matadero y no me responde ni siquiera mi padre, por lo que, entro en pánico imaginando lo peor. Con manos temblorosas y temiendo que algo le haya pasado a mi familia, selecciono las cámaras del lugar donde los dejé y suspiro aliviado al verlos a todos dormidos excepto Eloise.— ¿Qué mierda está pasando? — pregunto confundido.— ¿Sucede algo, jefe?— No entiendo porque se están comportando así… es extraño. — digo preocupado.Aunque mi cabeza duele, no dejo de mirar las grabaciones retrocediendo tanto como sea posible. Es entonces cuando lo comprendo todo, porque mientras yo estaba l
Decir que estoy molesto es poco si debo describir lo que siento en estos momentos, pero no le doy importancia en describir y simplemente agarro mi arma favorita para perforar el brazo de uno de ellos.— ¿Son conscientes que me encanta mucho esta herramienta de trabajo? Es como una grapadora pero sus grapas son tan grandes que perforan como si fueran unos clavos y se expanden en el interior del cuerpo para causar mucho más dolor.— Jefe…— Pudieron olvidar limpiar el suelo, el papel de baño, la ropa o cualquier otra tontería, pero, ¿realmente creen ustedes que yo voy a pasar por alto que casi muero gracias a su descuido?— Le aseguraremos que no volverá a ocurrir. — dice Yeidar.— ¿Por qué debería confiar en ustedes si ya me han decepcionado? — pregunto mientras veo cómo los bastardos que se atrevieron a herirme poco a poco despiertan.S
(Precaución, tiene escenas de violencia)Sin dudarlo un solo momento, me quito la ropa llena de sangre y otros fluidos, me doy una ducha larga y me pongo ropa cómoda y debidamente limpia para poder ir hasta donde se encuentran las personas más importantes de mi vida.‘Esperen un poco más, ya voy en camino.’ Me digo mentalmente.Rápidamente, salgo del matadero rumbo a uno de los autos que mis escoltas revisan minuciosamente para confirmar que no hay bombas u otros elementos que puedan atentar contra mi vida.— Todo está en perfectas condiciones, jefe. — dice uno de los idiotas que ni siquiera prestó atención sobre quien puede ser.— Espero que lo que sucedió el día de hoy no se repita. Porque les puedo asegurar que no los voy a torturar como los idiotas de hoy, si no que voy a darles tantos motivos para desear la muerte, pero yo no me voy a comparecer de ustede
La noticia me cae como un balde de agua fría, porque aunque sé perfectamente que esto podría suceder, no puedo evitar estremecerme al solo escuchar las dos palabras que tanto temor le causan a mi esposa: cuidados paliativos.‘Mi esposa no puede morir aún. Esto no puede ser posible’ me digo mentalmente sintiendo que en cualquier momento voy a morir.— Dime que es mentira.— Es la tercera vez que sucede esto desde la última vez que llamaste, Maximiliano. Por mucho que ella no lo desee, no podemos ignorar que es más de lo que ella puede tolerar. — dice mi padre y yo siento como toda mi alegría cae al suelo.— Oh, maldita sea.— Debo calmar a la bebé, así que, intenta venir lo más pronto posible, tu familia te necesita. — dice mi padre y de inmediato cuelga antes de que yo le dé una respuesta.Realmente siento que en cualquier momento
Me miro en el espejo y me pregunto si es buena idea ser una chica que no soy e ir a lugares donde normalmente no me encuentro, pero, debo dejar de ser la chica que solo trabaja para terminar mis estudios y no es capaz de tomar una gaseosa porque se descuadra el dinero que tiene estipulado para sus gastos, por eso, usando la ropa de mi compañera de cuarto, salgo rumbo al club en el que soy mesera.— Normalmente los empleados se marchan lejos del lugar de trabajo cuando están de descanso, sobre todo, si es la primera vez que tiene un descanso después de tres años trabajando.— No me molestes, Lauren, déjame ser libre.— Donde trabajas. — resalta Lauren con incredulidad.— Dijiste que en el club están los hombres más atractivos y adinerados del estado, así que, es un buen lugar para coquetear.— ¿Tú vas a coquetear? ¿Axael Blanco va a coquetear?— Las tetas me llegan a la boca y siento la brisa tocar mi entrada por la ropa que tengo puesta, así que, si no voy a coquetear, ¿para qué voy c
Si había algo que no creía posible que me sucediera es este tipo de acoso, porque soy una chica que no es atractiva como las demás empleadas, por eso, aunque trabajo en uno de los clubes más importantes de Las Vegas, no había experimentado este tipo de acoso, por eso, cuando observo sus ojos color verdes y sus labios rojos e hinchados, no lo dudo y respondo dando una buena bofetada.Pero cuando creí que Andrés y el jefe me defendería, lo que hace es correr hacia el hombre que tensiona su rostro girado por mi bofetada. Todos los que me miraban, cubren su boca y cierran los ojos como si esperaran el inicio de algo trágico, cuando la realidad es que todos corren a auxiliar al hombre que aferra más su agarre a mi brazo.— Señor Barack…— Que nadie se me acerque. — dice el hombre que ahora conozco su nombre.Como lo ordenó nadie se le acerca, pero entiendo que la amenaza no es lo que le causa miedo, si no, el arma que se muestra en su pantalón, una que estoy segura que usará conmigo.‘Buen
Aturdida, abro mis ojos sintiéndome desorientada porque no tengo idea del lugar donde me encuentro aunque de cierta forma, me resulta conocido.— ¿Dónde me encuentro?— En una habitación del club, creí que al despertar en un lugar conocido no entrarías en pánico. — dice Maximiliano asustándome.— ¡¿Qué haces aquí?!— Pajarita, yo te trajee aquí, así que, ¿Qué te hace pensar que no estaré contigo? — pregunta Maximiliano y yo me reviso implorando que me encuentre aun con mi virginidad intacta.— Es un alivio. — susurro al notar que mi ropa está intacta.— ¿Qué pensabas que te haría? Yo soy un caballero y por eso, no voy a hacerte algo de lo que no seas consciente.Lo observo indignada, porque si hay algo que él hace desde que nos conocimos es realizar cosas sin que sea consciente hasta que es demasiado tarde.— No te creo. Eres alguien que se atrevió a secuestrarme, así que, eres capaz de muchas cosas más.— Pero no sería capaz de abusar de ti, si te traje aquí fue para hablar mejor las
Nuevamente despierto desorientada, pero, esta vez no estoy en una habitación si no, en el hospital con varios aparatos en mi pecho. Maximiliano, el hombre que apenas conocí hace poco, se encuentra a mi lado mirando el monitor aunque su mente parece en otro lugar.— ¿Qué me sucedió?— Lo siento, se me olvidó que tienes un problema cardiaco y ese tipo de… situaciones te afectan demasiado.— Estoy enferma, lo sabes, así que, déjame ir. Necesito volver al trabajo.— Comprendo que en el pasado estuvieras desesperada por trabajar porque tienes que cubrir los gastos de tu hermana y tu universidad, pero, ahora es diferente.— Nada ha cambiado.— Como tu esposo yo me haré cargo de todas esas responsabilidades y por eso, puedes concentrarte solo en cuidar de tu salud para que puedas estar más tiempo con tu hermana. porque como lo has mencionado, eres su única familia.Es una oportunidad única, no todos los días aparece un hombre diciendo que se hará cargo de todos los problemas económicos, pero