Estamos locos, poco o mucho pero cada uno de nosotros tiene un grado de locura. Por fortuna, esas locuras pueden mezclarse y no atacarme. Es por eso, que ya hemos calmado las angustias y ahora aunque sigo molesto con ella, al menos puedo lidiar con sus tonterías.
— Si supieras cuanto me importas, no serias tan imprudente. — digo apretando sus mejillas.— Ya hemos terminado con Amelia, ahora volvamos a casa, por favor. Te prometo que en casa no seré imprudente. — dice ella y yo sé que me miente, pero, al diablo, quiero creerle.— Todo dependerá de lo que digan los doctores. Me has dado un susto de muerte, así que, a partir de ahora solo haremos lo que ellos digan, ¿de acuerdo?Ella asiente como la niña obediente que no es, pero debo dejar en claro esto o tendré que criar a Eloise y mi esposa, y la verdad, no quiero saber quién será más traviesa.&mDespués de una burla que dejó a los chicos huyendo de Axael, me quedo con ella hasta que envío por mensaje la orden de que le den sedantes a mi esposa, porque seguro mató confianza.— Maximiliano, ¿realmente debes ir con esos tontos?— Sí, desgraciadamente debo hacerlo. Esos tontos no saben respirar y pensar al mismo tiempo. — digo con molestia.— Puedes ir, yo me portaré bien. — dice Axael.— Espero que sea así, no quiero tener un nuevo susto. Te prometo que volveré pronto.— Un momento, ¿Por qué tengo tanto sueño? — pregunta ella y yo sonrío.‘Oh, no. Lo ha notado, si lo descubre va a matarme.’ Me digo mentalmente.— Debes estar muy cansada, amor. Duerme. Los chicos cuidarán tu sueño. — digo dándole un beso en la frente.— Maximiliano Barack… te ma
Sí, yo Maximiliano Barack, jefe de la mafia teme que su esposa se enoje, después de todo, mi querida Axael es una mujer impredecible que podría sorprenderme y no de forma positiva.— No sabía que estaba pasando por un mal momento.— Sí, ustedes están pasándola muy mal, pero, ¿no pensaron que todo empezó porque cedieron ante esas mujeres solo porque querían burlarse de su enemigo? — pregunto con molestia mientras los chicos ayudan a los líderes para que el ardor en sus ojos no los deje ciegos.— Lo sentimos, jefe.— Vine por un asunto privado, pero, ustedes lo que hicieron fue venir sin la previa invitación o permiso de venir apropiado y lo que hacen es dispararse, ¿acaso quieren ofenderme? Porque puedo llamar a Axael y que se haga cargo de sus torturas. — digo con molestia.Los chicos parecen calmarse un poco, después de todo,
¿Qué hay de malo en desear estar con mi familia? ¿Por qué las cosas deben arruinarse así para mí? No me parece justo y lo peor es que no fue porque lo provoqué, maldita sea. Esto es tan molesto.‘¿Qué debo hacer ahora? Mi hija y mi esposa me esperan.’ Me digo mentalmente.Reviso mentalmente si puedo enfrentarme a una guerra, pero, de inmediato detengo mis pensamientos porque esta no es mi guerra, no es malditamente justo. Yo vine hasta aquí para evitar esta mierda, no para ser parte.— ¿Por qué crees que esto fue creado por mí? ¿Qué beneficio tendría de esta tontería?— No venimos a dialogar, eso se dejan para los cobardes y nosotros no lo somos. — dice Antonio y yo miro hacia Braulio para que note el problema en el que se encuentra.— ¿Crees que puedes lidiar con toda esta mierda, Braulio? Porque e
Como no tengo interés en lo que suceda con ellos, camino hacia la salida donde ellos me siguen y casi de inmediato, sus enemigos apuntan, pero, por respeto hacía mí o cualquier tontería, no disparan.Los chicos de inmediato me giran y se arrodillan frente a mí porque saben que si no los ayudo no saldrán con vida de aquí, así que, les sonrío.— Jefe, por favor, perdone mi falta de inteligencia y mi desconfianza hacia usted, entiendo que merezca perder la vida, pero, acudo a su perdón. Le agradezco la maravillosa propuesta que me mencionó antes, pero, la rechazaré.— ¿Qué dices? — pregunta Valentín y yo lo observo sonriente.— Bien, si es eso lo que quieres, no tengo problema con ello.— Demostraré mi valor enfrentándome a ellos y si sobrevivo, solo le pediré que no obstruya los planes que tenga.&lsqu
El recorrido ocurre en completo silencio mientras intento comunicarme con mi familia, porque todos saben que quien se atreva a interrumpirme no solo estará molestándome, si no que, será lo último que haga, porque no estoy para dialogar.Llegamos al matadero y no me responde ni siquiera mi padre, por lo que, entro en pánico imaginando lo peor. Con manos temblorosas y temiendo que algo le haya pasado a mi familia, selecciono las cámaras del lugar donde los dejé y suspiro aliviado al verlos a todos dormidos excepto Eloise.— ¿Qué mierda está pasando? — pregunto confundido.— ¿Sucede algo, jefe?— No entiendo porque se están comportando así… es extraño. — digo preocupado.Aunque mi cabeza duele, no dejo de mirar las grabaciones retrocediendo tanto como sea posible. Es entonces cuando lo comprendo todo, porque mientras yo estaba l
Me miro en el espejo y me pregunto si es buena idea ser una chica que no soy e ir a lugares donde normalmente no me encuentro, pero, debo dejar de ser la chica que solo trabaja para terminar mis estudios y no es capaz de tomar una gaseosa porque se descuadra el dinero que tiene estipulado para sus gastos, por eso, usando la ropa de mi compañera de cuarto, salgo rumbo al club en el que soy mesera.— Normalmente los empleados se marchan lejos del lugar de trabajo cuando están de descanso, sobre todo, si es la primera vez que tiene un descanso después de tres años trabajando.— No me molestes, Lauren, déjame ser libre.— Donde trabajas. — resalta Lauren con incredulidad.— Dijiste que en el club están los hombres más atractivos y adinerados del estado, así que, es un buen lugar para coquetear.— ¿Tú vas a coquetear? ¿Axael Blanco va a coquetear?— Las tetas me llegan a la boca y siento la brisa tocar mi entrada por la ropa que tengo puesta, así que, si no voy a coquetear, ¿para qué voy c
Si había algo que no creía posible que me sucediera es este tipo de acoso, porque soy una chica que no es atractiva como las demás empleadas, por eso, aunque trabajo en uno de los clubes más importantes de Las Vegas, no había experimentado este tipo de acoso, por eso, cuando observo sus ojos color verdes y sus labios rojos e hinchados, no lo dudo y respondo dando una buena bofetada.Pero cuando creí que Andrés y el jefe me defendería, lo que hace es correr hacia el hombre que tensiona su rostro girado por mi bofetada. Todos los que me miraban, cubren su boca y cierran los ojos como si esperaran el inicio de algo trágico, cuando la realidad es que todos corren a auxiliar al hombre que aferra más su agarre a mi brazo.— Señor Barack…— Que nadie se me acerque. — dice el hombre que ahora conozco su nombre.Como lo ordenó nadie se le acerca, pero entiendo que la amenaza no es lo que le causa miedo, si no, el arma que se muestra en su pantalón, una que estoy segura que usará conmigo.‘Buen
Aturdida, abro mis ojos sintiéndome desorientada porque no tengo idea del lugar donde me encuentro aunque de cierta forma, me resulta conocido.— ¿Dónde me encuentro?— En una habitación del club, creí que al despertar en un lugar conocido no entrarías en pánico. — dice Maximiliano asustándome.— ¡¿Qué haces aquí?!— Pajarita, yo te trajee aquí, así que, ¿Qué te hace pensar que no estaré contigo? — pregunta Maximiliano y yo me reviso implorando que me encuentre aun con mi virginidad intacta.— Es un alivio. — susurro al notar que mi ropa está intacta.— ¿Qué pensabas que te haría? Yo soy un caballero y por eso, no voy a hacerte algo de lo que no seas consciente.Lo observo indignada, porque si hay algo que él hace desde que nos conocimos es realizar cosas sin que sea consciente hasta que es demasiado tarde.— No te creo. Eres alguien que se atrevió a secuestrarme, así que, eres capaz de muchas cosas más.— Pero no sería capaz de abusar de ti, si te traje aquí fue para hablar mejor las