Capitulo 40

La situación era mucho más difícil de lo que habría podido imaginar. Estamos en medio de la yerba, escondidos para salvar nuestras vidas. En el caso de uno de mis guaruras era aún más difícil pues se estaba desangrando. Le puse una corbata en modo de torniquete, esto ayudaría a detener el sangrado y ayudar un poco en su salud. Ahora lo único que restaba era sobrevivir lo cual era muy difícil, esos hombres nos estaban buscando con mucha fiereza, totalmente convencidos de que esa era su oportunidad para matarnos de una vez por todas.

Yo no entendía la gravedad de la situación, habíamos estado escondiéndonos de aquel gran carro de guerra que los rebeldes habían sacado en mi contra. Nunca se había visto un movimiento como este, aquellos hombres habían gastado todo un poderío militar para declararnos la guerra. En ese momento rogaba porque alguno de mis hombres de oficina se pusiera en contacto con nosotros para ofrecernos una salida. Un helicóptero, un avión, un tren, un auto, cualquier
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP