Alec estaba tan molesto que su familia pudo percibir su enfado, a través del vínculo familiar.𝘈𝘭𝘦𝘤…𝘎𝘢𝘣𝘦, 𝘭𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘩𝘢𝘣𝘦𝘳𝘵𝘦 𝘥𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘵𝘢𝘥𝘰.La familia Dracul estaba compuesta por siete. Sus padres Vlad y Justina Dracul, su tío Radu, su gemelo Korvoz, Alexander quien fungía como ejecutor y Gabe, el más joven.De los cuatro hermanos solo Alec había encontrado a su compañera y sabía que ellos anhelaban lo mismo.𝘗𝘢𝘳𝘢 𝘦𝘴𝘰 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘮𝘰𝘴 𝘭𝘰𝘴 𝘩𝘦𝘳𝘮𝘢𝘯𝘰𝘴.𝘌𝘴𝘵𝘢́𝘴 𝘮𝘢𝘭, 𝘥𝘪𝘮𝘦 𝘴𝘪 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘰 𝘢𝘺𝘶𝘥𝘢𝘳𝘵𝘦.𝘌𝘴 𝘮𝘪 𝘤𝘰𝘮𝘱𝘢𝘯̃𝘦𝘳𝘢, 𝘭𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘴𝘢𝘴 𝘯𝘰 𝘷𝘢𝘯 𝘣𝘪𝘦𝘯.𝘌𝘴𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘢𝘴 𝘳𝘦𝘴𝘰𝘭𝘷𝘦𝘳𝘭𝘰, 𝘲𝘶𝘪𝘦𝘳𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦𝘢𝘴 𝘧𝘦𝘭𝘪𝘻.¿𝘊𝘰́𝘮𝘰 𝘦𝘴𝘵𝘢́ 𝘟𝘢𝘯𝘥𝘦𝘳?𝘚𝘪𝘨𝘶𝘦 𝘴𝘪𝘯 𝘴𝘦𝘳 𝘦𝘭 𝘮𝘪𝘴𝘮𝘰. 𝘋𝘦𝘮𝘰𝘯𝘪𝘰𝘴. 𝘌𝘴𝘱𝘦𝘳𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘵𝘪𝘦𝘮𝘱𝘰 𝘭𝘰 𝘢𝘺𝘶𝘥𝘦.𝘖 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘯𝘤𝘶𝘦𝘯𝘵𝘳𝘢 𝘢 𝘴𝘶 𝘤𝘰𝘮𝘱𝘢𝘯̃𝘦𝘳𝘢.𝘊𝘳𝘦𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘢 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦, 𝘴𝘦́ 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢́ 𝘣?
No eran gemelos idénticos, claro que a primera vista eran bastante parecidos, pero había diferencias muy marcadas, mismas que hacían que quienes realmente los conocieran pudiesen saber quién era quien.—Hermano, siento lo mal que estás. —Y lamentablemente mi enfado despertó a Gabe.—¡Maldición!—Por eso me cerré al vínculo. —Te entiendo, quise darte unos minutos Alec, porque sentí que estabas en el borde. —Así es. —Por mí culpa asumiste un papel que detestas. Lo lamento de verdad porque esto te costó el tener a tu compañera. —Estabas enfermo, hermano. Por muchos años pensé que te perdía, que la luz de la vida desaparecía de ti. Llevar a cabo el papel de monarca te hubiese representado peligro, los enemigos habrían acabado contigo desde el inicio. —¿No me odias? —¿Odiarte? Te amo Korvoz y haría esto siempre, si con eso te mantengo a salvo. —Me siento bien ahora, es como si nunca hubiese estado enfermo. Papá y el tío Radu me monitorean c
Y para terminar de cagarla, Emi lo odiaba y la entendía, no lo causó él claro está, sino Dragos, el maldito parásito que vivía en su cabeza.No es que él tomara las decisiones pero tenerle en su mente susurrándole cuan mierda era, hizo que su lado honesto quisiera alejarse de ella, y por eso actuó como lo hizo el día que iban a cenar. De todas formas, ella era demasiado joven para manejar lo que unirse a él significaba. Pero, toda su estupidez le estaba pasando factura.Sabía lo que debía de hacer, ¿pero cómo lograr renunciar a la mujer que, no solo era el anhelo de su sangre, sino de la que se había enamorado por completo? Y encima de todo lo preocupaba eso que dijo Emi, pues de verdad, nunca supo que las cosas en su casa iban tan mal. Porque más allá de protegerla solo por amor, lo habría hecho aunque ella ya no fuese suya. Su error más grande, fue el de usar las mismas palabras que usó su padre, y en el momento en que durante aquella cena su sonrisa se desvaneció y aparecieron
Ahora tras haber hablado con Emi y haberse enterado de las cosas que ese humano le dijo a su compañera se sentía furioso, no lo asesinaría porque era el padre de Emi, eso no quería decir que no pudiese torturarlo y luego borrarle la memoria. La conversación que tendría a continuación decidiría el tipo de castigo que le daría. Tenía que llamar a Jack y aclarar aquello. —¿Si, diga? —Jack si Emily se casa, te voy a matar. Y no es una amenaza vana, de verdad iré por tú cuello. —¿Alec? Pero muchacho, has desaparecido de la vida de Emily desde hace mucho, no puedes creer en serio que tienes poder sobre sus decisiones. Ni yo lo tengo. ¿De verdad podía salirle con eso? ¡Maldito pendejo de mierda! Eso era Jack, nunca tendría que haberle permitido alejar a Emily de su lado. —Sabes lo que soy, sabes que me alejé porque era joven. No significa que no me importara, significa que la amaba demasiado y me alejé porque la criatura en mí estaba lista para el reclamo. —Alec... —Jack, me
No podía resignarse a perder a su otra mitad. Su padre tenía que ayudarlo. —¿Qué pasa hijo? —Mía, ella es mía y se casa con otro. —¿Qué piensas hacer? Hasta dónde sé, Michael no está yendo sobre una pareja vinculada. —¿Cómo sabes que se casa con Michael? —Me enteré esta mañana, pensaba llamarte, pero no sabía qué decir. —¿Dices que sabías esto hace horas? ¿De verdad, hasta su padre lo traicionaba? —Soy el rey, todos me deben algún grado de respeto. Me ocultaste algo importante… —Enfrentamos situaciones difíciles… —Me importa una mierda todo, estamos hablando de mí compañera… —Cuida el tono. Esto ha sido todo tú culpa, no le eches la mierda a los demás. Recházala, anula el vínculo y de paso recuerda que tú puesto es temporal, cuando tú hermano esté bien será él quien asuma el cargo. —Amo a mi hermano, pero has hecho todo lo posible para que lo odie. —Deja de decir idioteces. —Sé que es un puesto temporal, pero mi gestión ha sido buena. —Hasta cierto punto,
Mientras Emily continuaba preparándose, el abuelo August la miraba desde la puerta. Se sentía melancólico y triste, pero sobre todo un fracaso, no solo como abuelo, sino como cabeza de familia, por no frenar lo que hacía Sofía.Cuando su nieta huyó del país supo que aquello estaba relacionado con Alec Dracul y le llamó por teléfono, pero este, no le dijo mayor cosa. Sin embargo, cuando también se fue del país, supo que entre ellos había pasado algo que era quizás, imposible de arreglar. Y debería querer verla feliz con ese tal Michael, pero para él, solo el joven Dracul podía darle la felicidad que merecía. Mirándola con atención se sentó en la cama y colocó en la mesa un sobre de manila bastante abultado, Emily lo miró, pero no preguntó nada. Y eso dolía, la Emily de antes era burbujeante, no sabía estar callada y menos, quedarse sin preguntar. Y que ella no quisiera saber lo que había dentro del sobre lo entristecía. No era su niña curiosa. No podía evitar pensar en Alec, y en
Emily se acercó a la ventana mientras los recuerdos venían a ella. Era demasiado el resentimiento y no parecía existir posibilidad de arreglarlo. Una lágrima traicionera corrió por su mejilla, no podía darse el lujo de ser débil, mucho tiempo atrás se había prometido a sí misma no llorar más por él. —Mi niña... —Muchas veces aquellos a quienes más amamos son quienes más nos lastiman. Mi amor por él le dio el poder para destruirme, cuando lo necesité me dio la espalda, a Michael no lo amo así que no podrá romperme el corazón. —¿Alec sabe de tú boda? —Acabo de hablar con él, fue difícil pues honestamente pensé en no decirle nada. Emily le contó todo, los coqueteos y luego lo que le dijo durante la cita en la que iba, según ella, a pedirle matrimonio.—De acuerdo, la verdad es que si le veo le daré un par de regaños por su forma de actuar.—¿Un par de regaños? Abuelo, no estamos hablando de un niño que en la escuela le sacó la lengua a un compañero, ese hombre me destr
Estaban tan entretenidos que no se dieron cuenta de que llamaban a la puerta, por eso cuando golpearon de nuevo, más fuerte, ambos se sobresaltaron lo que les hizo reír. Sin embargo, la felicidad que tenía August se acabó al ver llegar a Michael. Antes de abandonar la habitación el anciano se detuvo frente a él. —Sabes muchacho que no he sido muy amable. —Descuide señor. Sé que no soy quien quiere para Emily. —No, en eso tienes razón. —¡Abuelo! —Pero Michael —prosiguió August —he aprendido y no de forma rápida lo reconozco, que debo escuchar a mí nieta. Algo que en esta familia no hemos hecho. Michael definitivamente no esperaba aquello, la palidez en su rostro hizo que el abuelo se sintiera avergonzado por la forma en que lo había estado tratando. —¿Señor? —Es dura, y muy sabia para su edad así que confiaré en su buen juicio. No está de más recordarte que, aunque estoy así, viejito y consumido puedo majarte las bolas. —Descuide señor, pienso cuidarla bien. —De a