Despido, resistencia.

Después de sus días de descanso, Mayra regresó al hospital con la misma actitud de siempre, mentalmente preparada y decidida a ignorar cualquier agravio o comentario hiriente que pudiera provenir de Anderson.

Las paredes blancas del corredor principal le dieron la bienvenida mientras avanzaba, respirando el característico aroma a desinfectante que impregnaba cada rincón del edificio sanitario.

El reloj marcaba las siete en punto de la mañana cuando cruzó las puertas automáticas, con su uniforme perfectamente planchado y su cabello recogido en un moño, decidida a enfocarse exclusivamente en sus responsabilidades médicas y en la atención que merecían sus pacientes, dejando de lado cualquier asunto personal que pudiera interferir con su desempeño profesional.

Los últimos acontecimientos habían dejado una huella en su espíritu, pero su vocación médica permanecía intacta como un faro que guiaba sus pasos en medio de la tormenta emocional que representaba trabajar diariamente bajo la
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP