CAPÍTULO 338

―Muévanse, no quiero estar más tiempo cerca de este costal de huesos ―escupió la rubia. Esperaba con una mano en la cintura y una expresión de asco mientras veía cómo arrastraban a su sobrino.

―¿A… donde me…, me llevan…? ―apenas logró pronunciar el joven. Sus ojos que en otra relucían cómo dos perfectas esmeraldas, pero ahora carecían de luz― Pie-piedad…

―Alguien haga que cierre la boca ―mandó con fastidio y uno de sus hombres estrelló un puñetazo contra su rostro consiguiendo que botara sangre―. Excelente. Deben apresurarse, el acto del velo será esta tarde y debo alistarme.

―¿Una alimaña rastrera puede verse bien de alguna forma? ―se burló su hermana menor.

―No tengo tiempo para gastar contigo, Seniah. Ve a lloriquear a otro lado.

―Libera a Macon.

La rubia frunció el ceño con disgusto. Odiaba que alguien le diera órdenes, nadie tenía la autoridad para hacer eso y se había asegurado muchas veces de dejar en claro eso. Ella es una princesa, debía ser tratada con absoluto respeto porqu
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP