Capítulo 56Nunca más. Alessia se quedó en silencio, sintiendo la presión de la situación. Podía rechazarlo, seguir con su vida y enfrentarse a Leonard, a Camila y a todo lo que estaba sucediendo, o podría ceder, dejarse arrastrar por la oscuridad de su propio caos, por la tentación de un respiro, aunque fuera momentáneo.Finalmente, decidió que necesitaba algo que la distrajera, algo que la sacara de su espiral de pensamientos y sentimientos. Algo que no tuviera que ver con Leonard, con Camila, o con ese poder insidioso que él tenía sobre ella.—Está bien —dijo finalmente, con un suspiro que dejaba claro que no estaba convencida, pero lo haría de todos modos—. Un rato. No más, y eso con el fin de que hablemos sobre Lizzy y lo que esperas conseguir al acercarte a ella tan de repente. Anthony le sonrió, una sonrisa que no alcanzó sus ojos, pero que, al menos, parecía sincera en su propia manera extraña.—Eso es todo lo que pido —dijo, con una ligera inclinación de cabeza—. No prometo
Capítulo 57Pasión y poder. Sin pensarlo, Leonard levantó su mano y la llevó lentamente hacia el rostro de Alessia, tocando ligeramente su mejilla con una caricia sutil.La suavidad de su toque la desconcertó. Alessia se tensó. Por un segundo, estuvo tan cerca de su piel que pudo sentir el calor de su cuerpo, el perfume masculino que siempre la envolvía, esa mezcla embriagadora de peligro y familiaridad.—¿Sabes? —dijo Leonard, su voz suave y baja, como si la estuviera hipnotizando—. No puedo soportar verte con otro hombre. No cuando sé que eres solo mía, que me perteneces. A Alessia le costó pasar saliva, a pesar de lo difícil, intentaba mantener el control de sus emociones, pero había algo en sus palabras que la desarmaba, que le hacía sentir una pequeña chispa de incertidumbre. ¿Por qué siempre lograba hacerlo? ¿Por qué siempre lograba hacerla sentirse atrapada entre el deseo y el repudio?—No te pertenezco. No soy un objeto ni mucho menos un trofeo a tu disposición —respondió,
Capítulo 58¿Te arrepientes?El ambiente en la habitación estaba cargado de una pesadez densa, como si el mismo aire fuera testigo del huracán de emociones que había desatado su unión. La respiración de Alessia aún era errática, su pecho subía y bajaba con fuerza mientras sus pensamientos intentaban encontrar sentido en lo que acababa de suceder.Eso que sabía que nunca debió permitir que pasara, pero que de igual manera pasó y lo disfrutó. El calor de la piel de Leonard aún la envolvía, su piel ardiente presionada contra la de él hacía apenas unos instantes. Pero ahora, mientras el sudor se evaporaba de sus cuerpos y la adrenalina se disipaba como una vela encendida en el viento, lo único que quedaba era un abismo de incertidumbre.Alessia cerró los ojos con fuerza, apretando las sábanas entre sus dedos temblorosos. Su cuerpo aún recordaba cada caricia, cada beso, cada susurro que él le había arrancado en la oscuridad de la noche. Pero su mente… su mente gritaba en negación y arre
Capítulo 59Un torbellino de emociones. El vapor empañaba los cristales de las puertas de la ducha, envolviéndolos en un capullo de calor y confusión. El agua tibia caía en hilos constantes deslizándose por la piel de Alessia, mezclándose con las lágrimas que no podía contener.El sonido de la puerta abriéndose hizo que su cuerpo se tensara. No necesitaba girarse para saber que era él. Sentía su presencia, cálida y arrolladora, llenando cada rincón del pequeño espacio.Leonard entró sin prisa, como si supiera que no había escapatoria. Como si supiera que, por mucho que ella luchara, al final siempre sucumbía ante él.Su silueta se desdibujó entre el vapor, pero cuando dio un paso más, su imagen se volvió clara. Aún e0⁰0000000⁰0staba desnudo, su piel bronceada perlada por gotas de agua. Su mirada oscura estaba fija en ella, cargada de un deseo inquebrantable.Alessia sintió el nudo en su garganta apretarse aún más cuando Leonard la sujetó suavemente por la cintura. Su piel ardía bajo
Capítulo 60Todo un manipulador.El amanecer se filtró con timidez a través de las cortinas de la habitación, tiñendo todo con un matiz grisáceo y melancólico. Alessia se removió en la cama, sintiendo el peso del cansancio sobre su cuerpo. No había dormido bien.A cada intento de descanso, su mente la arrastraba de vuelta a la noche anterior. Al beso desesperado en la ducha, a la intensidad con la que Leonard había reclamado su piel. A la mirada tormentosa con la que la había observado antes de marcharse. Y luego, a su regreso bajo la lluvia, con el rostro ensombrecido por emociones que él jamás admitiría sentir.Su corazón dolía, pero no era un dolor punzante. Era un vacío persistente, un eco de lo que aún no podía soltar del todo. Se giró con suavidad y observó a su pequeña hija, Lizzy, dormida junto a ella. Su respiración era tranquila, su manita aferrada a la sábana con inocente abandono. Verla así, ajena a todo el torbellino en el que su madre estaba atrapada, le recordó por qué
Capítulo 61Celos impulsivos.Alessia sentía que el enojo la ahogaba. Estaba a punto de estallar, y su paciencia, ya tan escasa por el dolor que arrastraba desde la noche anterior, finalmente se rompió.—Puedes hacerlo. No te estoy pidiendo nada que no merezca luego de darte estudios y una vida digna.Alessia respiró profundamente. Tratando de calmarse, pero al recordar como la había vendido a Leonard como una simple mercancía estalló en un grito lleno de reclamo.—¡No se trata de si puedo o no! —gritó, golpeando el escritorio con fuerza. Las hojas de papel saltaron, pero ella no se dio cuenta—. Se trata de que ya estoy harta. Harta de ser tu salvavidas cada vez que metes la pata. Harta de pagar por tus errores. Harta de significar solo un beneficio monetario para ti.Su voz temblaba por la intensidad de lo que estaba sintiendo. Su padre, sorprendido por la violencia de sus palabras, titubeó por un segundo. No se atrevió a replicar, tal vez porque sabía que ella estaba más allá de cua
Capítulo 62La guerra apenas comienza. Luego de escuchar todo lo que Ivan tuvo que decirle, Leonard se quedó en silencio por un rato. Había estado intentando mantenerse al margen de Alessia, se alejó de ella los próximos días para darle espacio, dejar que ella procesara lo que sea que sentía… pero esa noticia había cambiado el curso de las cosas. La idea de que alguien más estuviera rondando a Alessia, hablándole de cerca, quizás tocándola, lo hacía hervir por dentro. —Sí —respondió finalmente a la pregun taclara de Ivan, con voz tensa y decidida—. Prepara el jet. Salimos esta noche. —¿Volverás a casa? —preguntó Ivan, con sorpresa en su rostro—. ¿De verdad vas a ir a verla?—Sí, esta misma noche hablaré con ella. Iván no preguntó nada más. Conocía demasiado bien a Leonard para saber que, cuando hablaba con ese tono, nada lo haría cambiar de opinión. Mientras tanto, en casa de Alessia, el ambiente estaba en calma. Lizzy ya se encontraba dormida, su respiración tranquila y acompas
Capítulo 63El fuego que nunca se apagó.El murmullo en la sala de conferencias se disipó en cuanto Alessia tomó el micrófono. Vestida con un elegante traje blanco que irradiaba seguridad, su presencia dominaba la habitación. La enorme pantalla detrás de ella mostraba los avances de su último proyecto, y la audiencia—compuesta por empresarios, inversionistas y periodistas—escuchaba atentamente cada palabra. —Y con esta nueva iniciativa, esperamos mejorar la sostenibilidad y eficiencia en la producción. —Su voz era firme, profesional, sin rastros de la tormenta interna que la había mantenido despierta la noche anterior. Pero justo cuando se preparaba para pasar a la siguiente diapositiva, la puerta de la sala de juntas se abrió de golpe. El sonido interrumpió su discurso, y todos los asistentes giraron la cabeza, expectantes. Y entonces lo vio. Leonard. Alessia sintió que el aire se volvía espeso en su garganta. Allí estaba él, de pie en el umbral, irradiando poder con su