Capítulo 54Sin retornos.Anthony y Camila seguían sus planes y conforme a como los trazaban sigilosamente, una risa calculadora se reflejaba en el rostro de la mujer que era capaz de cualquier cosa, con el único fin de recuperar lo que creía suyo desde hace tanto tiempo. —Primero, tenemos que jugar con su psicología. Alessia todavía tiene sentimientos por ti, Anthony. Puede que no lo haya admitido, pero lo sé. Ella lo dejaría todo por Lizzy, incluso si eso significa sacrificar su propia felicidad. Si la presionamos lo suficiente, puede que la hagamos caer en sus inseguridades.Anthony asintió, entendiendo el enfoque. Pero no era solo eso lo que le interesaba. También quería asegurarse de que Leonard pagara el precio por el dolor que había causado en su vida.—Y si Alessia cede… ¿qué pasa con Leonard?—preguntó, un destello de venganza surgiendo en sus ojos.Camila se recostó en la silla, confiada. Sus dedos danzaban por la copa de vino, como si estuviera anticipando el siguiente movi
Capítulo 55Celos y control.Anthony, por su parte, sabía que había llegado el momento de dar el siguiente paso. Su mente estaba llena de cálculos, de movimientos sutiles, pero peligrosos, de pequeñas estrategias que, con el tiempo, debían hacer que Alessia cayera en sus redes. La cercanía que había buscado con ella en la escuela, ese juego peligroso de palabras y gestos, no era solo para molestarla. Había algo más en juego: necesitaba recuperarla. —Sé que estás luchando, Alessia —se decía a sí mismo, mirando la pantalla de su celular, mientras reflexionaba sobre la última conversación que habían tenido. El mensaje de Camila seguía en su mente, dándole la señal de que la presión debía aumentar.Esa noche, mientras Alessia intentaba dormir, el sonido de su celular la despertó. Un mensaje de Leonard que no se esperaba, no ahora. Ella había hecho todo lo posible por evitar cualquier tipo de contacto, por mantener la distancia, pero él siempre encontraba una manera de aparecer, de hac
Capítulo 56Nunca más. Alessia se quedó en silencio, sintiendo la presión de la situación. Podía rechazarlo, seguir con su vida y enfrentarse a Leonard, a Camila y a todo lo que estaba sucediendo, o podría ceder, dejarse arrastrar por la oscuridad de su propio caos, por la tentación de un respiro, aunque fuera momentáneo.Finalmente, decidió que necesitaba algo que la distrajera, algo que la sacara de su espiral de pensamientos y sentimientos. Algo que no tuviera que ver con Leonard, con Camila, o con ese poder insidioso que él tenía sobre ella.—Está bien —dijo finalmente, con un suspiro que dejaba claro que no estaba convencida, pero lo haría de todos modos—. Un rato. No más, y eso con el fin de que hablemos sobre Lizzy y lo que esperas conseguir al acercarte a ella tan de repente. Anthony le sonrió, una sonrisa que no alcanzó sus ojos, pero que, al menos, parecía sincera en su propia manera extraña.—Eso es todo lo que pido —dijo, con una ligera inclinación de cabeza—. No prometo
Capítulo 57Pasión y poder. Sin pensarlo, Leonard levantó su mano y la llevó lentamente hacia el rostro de Alessia, tocando ligeramente su mejilla con una caricia sutil.La suavidad de su toque la desconcertó. Alessia se tensó. Por un segundo, estuvo tan cerca de su piel que pudo sentir el calor de su cuerpo, el perfume masculino que siempre la envolvía, esa mezcla embriagadora de peligro y familiaridad.—¿Sabes? —dijo Leonard, su voz suave y baja, como si la estuviera hipnotizando—. No puedo soportar verte con otro hombre. No cuando sé que eres solo mía, que me perteneces. A Alessia le costó pasar saliva, a pesar de lo difícil, intentaba mantener el control de sus emociones, pero había algo en sus palabras que la desarmaba, que le hacía sentir una pequeña chispa de incertidumbre. ¿Por qué siempre lograba hacerlo? ¿Por qué siempre lograba hacerla sentirse atrapada entre el deseo y el repudio?—No te pertenezco. No soy un objeto ni mucho menos un trofeo a tu disposición —respondió,
Capítulo 58¿Te arrepientes?El ambiente en la habitación estaba cargado de una pesadez densa, como si el mismo aire fuera testigo del huracán de emociones que había desatado su unión. La respiración de Alessia aún era errática, su pecho subía y bajaba con fuerza mientras sus pensamientos intentaban encontrar sentido en lo que acababa de suceder.Eso que sabía que nunca debió permitir que pasara, pero que de igual manera pasó y lo disfrutó. El calor de la piel de Leonard aún la envolvía, su piel ardiente presionada contra la de él hacía apenas unos instantes. Pero ahora, mientras el sudor se evaporaba de sus cuerpos y la adrenalina se disipaba como una vela encendida en el viento, lo único que quedaba era un abismo de incertidumbre.Alessia cerró los ojos con fuerza, apretando las sábanas entre sus dedos temblorosos. Su cuerpo aún recordaba cada caricia, cada beso, cada susurro que él le había arrancado en la oscuridad de la noche. Pero su mente… su mente gritaba en negación y arre
Capítulo 59Un torbellino de emociones. El vapor empañaba los cristales de las puertas de la ducha, envolviéndolos en un capullo de calor y confusión. El agua tibia caía en hilos constantes deslizándose por la piel de Alessia, mezclándose con las lágrimas que no podía contener.El sonido de la puerta abriéndose hizo que su cuerpo se tensara. No necesitaba girarse para saber que era él. Sentía su presencia, cálida y arrolladora, llenando cada rincón del pequeño espacio.Leonard entró sin prisa, como si supiera que no había escapatoria. Como si supiera que, por mucho que ella luchara, al final siempre sucumbía ante él.Su silueta se desdibujó entre el vapor, pero cuando dio un paso más, su imagen se volvió clara. Aún e0⁰0000000⁰0staba desnudo, su piel bronceada perlada por gotas de agua. Su mirada oscura estaba fija en ella, cargada de un deseo inquebrantable.Alessia sintió el nudo en su garganta apretarse aún más cuando Leonard la sujetó suavemente por la cintura. Su piel ardía bajo
Capítulo 60Todo un manipulador.El amanecer se filtró con timidez a través de las cortinas de la habitación, tiñendo todo con un matiz grisáceo y melancólico. Alessia se removió en la cama, sintiendo el peso del cansancio sobre su cuerpo. No había dormido bien.A cada intento de descanso, su mente la arrastraba de vuelta a la noche anterior. Al beso desesperado en la ducha, a la intensidad con la que Leonard había reclamado su piel. A la mirada tormentosa con la que la había observado antes de marcharse. Y luego, a su regreso bajo la lluvia, con el rostro ensombrecido por emociones que él jamás admitiría sentir.Su corazón dolía, pero no era un dolor punzante. Era un vacío persistente, un eco de lo que aún no podía soltar del todo. Se giró con suavidad y observó a su pequeña hija, Lizzy, dormida junto a ella. Su respiración era tranquila, su manita aferrada a la sábana con inocente abandono. Verla así, ajena a todo el torbellino en el que su madre estaba atrapada, le recordó por qué
Capítulo 61Celos impulsivos.Alessia sentía que el enojo la ahogaba. Estaba a punto de estallar, y su paciencia, ya tan escasa por el dolor que arrastraba desde la noche anterior, finalmente se rompió.—Puedes hacerlo. No te estoy pidiendo nada que no merezca luego de darte estudios y una vida digna.Alessia respiró profundamente. Tratando de calmarse, pero al recordar como la había vendido a Leonard como una simple mercancía estalló en un grito lleno de reclamo.—¡No se trata de si puedo o no! —gritó, golpeando el escritorio con fuerza. Las hojas de papel saltaron, pero ella no se dio cuenta—. Se trata de que ya estoy harta. Harta de ser tu salvavidas cada vez que metes la pata. Harta de pagar por tus errores. Harta de significar solo un beneficio monetario para ti.Su voz temblaba por la intensidad de lo que estaba sintiendo. Su padre, sorprendido por la violencia de sus palabras, titubeó por un segundo. No se atrevió a replicar, tal vez porque sabía que ella estaba más allá de cua