Capítulo 22Llena de dudas.Pasaron dos horas desde que Alessia se quedó dormida en el sillón de la oficina de Leonard. Él había estado trabajando en un proyecto en su ordenador, concentrado en la pantalla y tecleando rápidamente. El sol había cambiado de posición en el cielo, y la luz que entraba por la ventana había cambiado de ángulo, iluminando la habitación de manera diferente.Alessia se despertó lentamente, estirando sus brazos. Se sentó en el sillón y miró alrededor, recordando dónde estaba. Leonard se dio cuenta de que había despertado y se levantó de su silla.—¿Estás bien? —preguntó, acercándose a ella—. ¿Necesitas algo?Alessia se estiró de nuevo y se levantó del sillón.—Sí, estoy bien —respondió sintiéndose un poco mareada—. Solo tengo mucha hambre.Leonard sonrió y se dirigió hacia el teléfono.—No hay problema —contestó con una leve sonrisa—. Encargaré algo de comer para los dos.Marcó un número y pidió un almuerzo para dos personas. Pasta con salsa de champiñones y
Capítulo 23Serias sospechas.La noche había caído sobre la ciudad, y el hotel Vahio nuevamente se vestía de lujo, iluminado con luces brillantes para destacar a los patrocinadores que darían inicio a la apertura de la gran gala de caridad anual.El evento estaba en pleno apogeo y la élite de la sociedad había acudido para mostrar su apoyo a la causa.Alessia, vestida con un elegante traje de noche negro brillante, se movía con gracia entre los invitados, sonriendo y charlando con cada uno de ellos. Leonard, a su lado, la observaba con orgullo, admirando su belleza y su elegancia.Mientras tanto, Anthony se mantenía a una distancia prudente, observando a Alessia con una mirada intensa y protectora.Leonard no se dio cuenta de su presencia al principio, pero cuando lo hizo, su expresión cambió.—¿Qué pasa? —preguntó Alessia, notando el cambio en su rostro.—No pasa nada, descuida —respondió Leonard, fingiendo una sonrisa—. Solo observo que todo marche como esperamos.Pero en realidad,
Capítulo 24Te protegeré siempre. Leonard tomó a Alessia de la cintura y se dirigió al vehículo, donde su escolta los esperaba para abrir la puerta para los dos.Mientras el vehículo se desplazaba por la carretera oscura y silenciosa, Leonard se sumió en un profundo silencio, su rostro iluminado solo por la luz de los faros delanteros. Alessia lo observó con nerviosismo, su cuerpo aún temblando por la larga conversación que había tenido Leonard con Anthony hace algunos minutos. —¿Estás bien? —preguntó Alessia, rompiendo el silencio.Leonard no respondió, su mirada fija en la carretera. Alessia se sintió incómoda, su corazón latiendo con ansiedad.—¿Qué pasó entre tú y Anthony? —preguntó Alessia, intentando saber mas sobre lo que habían hablado.Leonard se encogió de hombros, su rostro inexpresivo.—Nada importante —respondió—. Solo un asunto de trabajo.Alessia lo miró con escepticismo, pero no quiso seguir insistiendo, le daba miedo levantar las sospechas de Leonard. En su lugar,
Capítulo 25Promesas falsas.Don Ricardo se sentó en su oficina, mirando con odio la foto de Leonard Blackmond en la pantalla de su computadora. No podía creer que ese hombre hubiera logrado arruinar sus planes y llevarse a Alessia, su hija, a la que le había apostado todo y con la que creía que se ganaría una cuantiosa e interminable fortuna. Pero don Ricardo no era un hombre que se rindiera fácilmente. Había pasado años construyendo su imperio y no iba a dejar que alguien como Leonard Blackmond se lo quitara.Así que comenzó a planear su venganza. Sabía que no podía atacar directamente a Leonard, ya que era un hombre poderoso con muchos recursos. Pero don Ricardo también tenía sus propios recursos y sabía muy bien cómo utilizarlos.Comenzó a hacer llamadas a sus contactos en la ciudad, hombres que le debían favores y que estaban dispuestos a hacer cualquier cosa por él. Les pidió que comenzaran a investigar a Leonard, a buscar cualquier debilidad o secreto que pudieran utilizar en
Capítulo 26 Alianzas extrañas.Anthony se encontraba sentado en su escritorio compartido, mirando a la nada con una expresión de rabia y enojo. Su mente estaba llena de pensamientos y recuerdos de la conversación que había escuchado entre Alessia y Leonard. No podía creer que ella hubiera podido traicionarlo de esa manera.Se recordó a sí mismo la forma en que Alessia lo había mirado, la forma en que había sonreído cuando Leonard le dijo que estaba dispuesto a apostar todo por ella. Se sintió como si hubiera sido golpeado en el estómago, como si hubiera perdido el aire al momento en que vio a Alessia permitir la cercanía de su "esposo por contrato".Se levantó de su silla y caminó en dirección a la ventana, intentando calmarse. Pero no podía. La rabia y el enojo seguían creciendo dentro de él, hasta que se sintió como si estuviera a punto de explotar.En este momento, la idea de que ese hijo fuera de Leonard y no suyo estaba taladrando su cabeza de una manera insoportable. "¿Cómo p
Capítulo 27Hermosas huellas.Luego de un día cansado de trabajo, Leonard y Alessia se dirigieron a su hogar, exhaustos. Habían pasado horas reunidos con clientes y socios, discutiendo sobre proyectos y estrategias para la empresa.Pero justo cuando Alessia se estaba preparando para relajarse y descansar, Leonard se acercó a ella con una sonrisa en el rostro.—Alessia, necesito que te prepares para impresionar —comentó Leonard, con su voz baja y una sonrisa en su rostro.Alessia se sintió intrigada y se volvió hacia él.—¿No me digas que hay más trabajo pendiente? —preguntó soltando un suspiro pesado.Leonard se rió y se acercó un poco más a ella.—Debes prepararte para asistir conmigo a una cena de negocios —comentó mirándola fijamente—. —¿Es importante que estés allí contigo?—Lo es, ya que será una oportunidad para que conozcas a algunas personas poderosas e influyentes.Alessia se sintió un poco nerviosa, pero también emocionada. Sabía que era una oportunidad importante para ella
Capítulo 28Amenazas y secretosLa mañana siguiente, Alessia y Leonard llegaron a la empresa juntos, como siempre, listos para enfrentar un nuevo día de trabajo. Sin embargo, su llegada no pasó desapercibida. Anthony, el asistente de Leonard, se encontraba en la recepción, y su rostro se tornó pálido al ver la cercanía entre Alessia y Leonard.—Buenos días, señor Blackmond —dijo Anthony, intentando mantener la calma.—Buenos días, Anthony —respondió Leonard, sonriendo—. ¿Algo nuevo?—No, nada importante —comentó Anthony, mirando a Alessia con desconfianza.Alessia notó la mirada de Anthony y se sintió incómoda. Sabía que no aprobaba su matrimonio con Leonard, pero últimamente estaba más irritante que nunca y Leonard, luego de la noche anterior, se estaba sintiendo más en confianza como para tratarla cariñosamente frente a todos.—Vamos, Alessia —agregó Leonard, ofreciéndole su brazo—. Tenemos una reunión en media hora.Alessia asintió y se dirigió hacia la oficina de Leonard con él. A
Capítulo 29Dudas y desconfianza.Alessia se acercó a la oficina de Leonard, sonriendo. Llevaba una hora trabajando en su proyecto y necesitaba un descanso.—Hola, Leonard —dijo, asomándose por la puerta—. ¿Qué tal estás?Leonard levantó la vista de su computadora y la miró con una expresión seria.—Estoy bien, gracias —respondió—. ¿Pasa algo?Alessia asintió.—Está todo bien —aseguró sonriendo—. Escucha, estaba pensando en invitarte a almorzar. Hay un nuevo restaurante cerca de aquí que quiero probar.Leonard la miró con escepticismo.—Lo siento, Alessia —respondió fijando nuevamente su mirada en el ordenador—. No me siento bien. Se me fue el apetito.Alessia se sintió confundida. Leonard siempre tenía hambre y últimamente estaba aprovechando todas las oportunidades para pasar tiempo juntos, pero esta vez se sentía todo diferente. —¿Estás seguro? —preguntó—. Podríamos ir a algún lugar mas tranquilo...Leonard negó con la cabeza.—No, gracias —repitió—. Pero hay algo que necesito que