La noche fue la más pesada y complicada para Benjamín, su vida seguía recibiendo noticias impactantes, cambiando totalmente sus planes de seguir viviendo la vida de CEO soltero.Seguía despertando y sin poder creer que ya era padre. Su pecho se oprimía de miedo, no quería hacer las cosas mal con él. No cuando tenía el mejor ejemplo de padre y hombre de familia.También la idea de Rafael, que fue apoyada por su padre, lo tenía algo atormentado, ¿pero a quién le mentía?, Valentina estaba metida en su cabeza, su mirada escaneando su cuerpo y el poco interés en él.Por otro lado, Valentina estaba un poco calmada de que la familia Milano no apareciera frente a ella en busca de compartir o tal vez exigir la custodia completa de su hijo. Aún no se atrevía a decirle a su pequeño que su padre estaba cerca, que ya podía jugar y salir al parque de inversiones con él, como tanto lo ha estado soñando.Dejó de pensar y decidió compartir nuevamente en el parque con su pequeño, quien disfrutaba corr
Italia.Jazmín llegaba a la empresa donde estaba terminando su especialización y su cuerpo se tensó al coincidir con alguien en el ascensor. Ignorando totalmente a la persona que no dejaba de observar con sus ojos llenos de amor y admiración. Sus manos se tocaron al coincidir cuando intentaban presionar el botón al piso al que deseaban ir. Jazmín quitó su mano inmediatamente y le permitió a él que presionara el botón. Berlín castillo, presionó el botón y volvió a la parte de atrás para seguir observando a Jazmín, quien lo ignoró completamente. Al llegar al piso, Jazmín salió sin voltear atrás y así evitar que él se diera cuenta lo nerviosa que la ponía. —No es necesario que huyas, no pienso comerte aquí — Le habló Berlín con una sonrisa.El cuerpo de Jazmín sintió ondas que golpean todo su ser, esa voz tan ronca y varonil, terminaba de embriagarla, los pasos de Jazmín se detuvieron y su cuerpo sintió la cercanía de él.Jazmín tomó una bocanada de aire y volteó con toda seguridad.
Un beso, puede generar miles de sensaciones, significar para ti demostrar amor o tal vez deseo. Para Benjamín Milano. Valentina se estaba convirtiendo en un deseo incontrolable de saciar. Sus rechazos le daban en su ego no aceptando que ella fuera inmune a su encanto, al ser la madre de su hijo y él su primer hombre imaginaba que caería a sus brazos nuevamente permitiéndole recordar esa noche con más claridad. Sus ojos se cerraron y el peso de su cuerpo estaba sobre su silla de CEO. Una sonrisa salió de sus labios mientras su mano nos tocaba recordando ese pequeño toque el cual había despertado un sinfín de emociones y deseos por querer cumplir. En la misma situación se encontraba Berlín aunque él sí pudo saborear cada centímetro de la boca de jazmín, acostado en su cama suspiraba con gran emoción y deseo por tenerla nuevamente entre sus brazos, poder tocar su hermosa piel mientras escuchaba su voz suplicarle que la hiciera suya. Había sido un largo año el cual se había aguantado
Valerio se quedó en silencio, con los ojos fijos en Benjamín, mientras que Valentina se levantó, ya que estaba agachada a la altura de su hijo y se cruzó de brazos viendo a Benjamín. Laura suspiró, su hija seguía sin decirle algo a Benjamín y sin explicarle a su hijo la presencia de Benjamín.—Valerio mi vida. Él es el señor Benjamín Milano. Es tu padre cariño —decidió hablar Laura porque ambos estaban en una guerra de miradas. —Mamá, ¿él es el señor que vimos en el parque? —preguntó Valerio con su carita y sus ojitos iluminados.—Ese mismo soy yo campeón —Habló Benjamín agachándose a su altura. Acarició sus pequeñas mejillas, arregló un poco su cabello y se quedó observando al mismo tiempo que Valerio también lo hacía. Valerio llevó su pequeña mano a la cara de su papá, ese gesto que hizo el niño llenó el alma de Benjamín. El calor de su mano lo hizo cerrar los ojos y disfrutar de esa sensación tan maravillosa que le producía.—¿Eres mi papá? —preguntó Valerio, viéndolo con sus h
Para Berlín castillo, dejar a Jazmín, tranquila, no era una opción. El beso que le había correspondido fue suficiente razón para ir tras ella y demostrarle que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para ganarse su perdón. Mientras conducía el auto que lo llevaba al edificio donde se estaba quedando jazmín, pensaba en que hacer para que ella le diera la oportunidad de hablar y arreglar las cosas entre ellos. Suspiro llegando al edificio, mientras que Jazmín se tocaba los labios pensando en El beso que se había dado con Berlín, le gustaba, no lo podía negar, seguía Amando a Berlín aunque le había roto el corazón. Pero no estaba dispuesta a caer en su juego y que nuevamente le dijera que no siente nada por ella. Dejó al lado sus pensamientos y continuó empacando sus cosas para marcharse ese mismo día. La diferencia de horario complicaba todo.Temía encontrarse en cualquier parte con Berlín, fue un largo año en el que él se mantuvo en Inglaterra lejos de todos, preparándose aún más p
Jazmín viajaba en el avión, rodeada del ruido constante de los motores y el murmullo de las conversaciones de los demás pasajeros. No podía dormir, su mente estaba llena de pensamientos sobre Berlín. Se preguntaba si sus palabras y sus promesas eran verdaderas o si solo buscaba burlarse de ella y herirla nuevamente. El frío aire acondicionado del avión hacía que se estremeciera, y se envolvió en su chaqueta para calentarse.Mientras tanto, Benjamín amanecía abrazado a su hijo, Valerio, en la cama de Valentina. La luz suave del amanecer se filtraba por las cortinas, iluminando la habitación. Benjamín ya había despertado muy temprano y, mientras acariciaba el cabello de su hijo, manipula el teléfono respondiendo los mensajes de su asistente y enviándole a sus padres, que había dormido con su pequeño.El sonido suave de la música que salía de los auriculares de Benjamín se mezclaba con el sonido de la respiración de Valerio.Valentina despertó algo desorientada, tocó el pequeño bulto q
Benjamín ya tenía todo listo para la llegada de su hijo y las fotos que quería tomar. Una decisión que había tomado sin su padre, pero que estaba seguro, le iba a encantar la idea.Mientras él estaba como loco viendo su teléfono esperando la llamada de Valentina anunciándole que estaban por llegar. Valentina se encontraba frente a frente con su pequeño hijo, quien interrogaba impaciente a su mamá preguntando por su padre. —¿Por qué se fue otra vez mamá? —Preguntó el niño, sentado en la cama, adormilado, estrujando sus ojitos. —Tuvo que ir a la empresa mi amor…—Pero prometió que no se iría —Cuestionó triste.Valentina suspiro y se acercó, beso su frente suave.—Podemos ir a verlo, ¿Qué te parece? —Propuso ella.—¿No se molestará? —Indagó. Pero feliz por la idea de ir a otro lugar y caminar a su lado.—Claro que no mi amor te está esperando impacientemente. —Aseguró ella besando sus mejillas. Con mucha alegría decidió llevar a su pequeño en brazos para que se aseara, entre risas, V
En el anochecer, bajaba la hermosa, jazmín del avión, un suspiro salió de ella, dejando atrás sus pensamientos en Berlín. Era hora de dedicarse a su familia por completo, estaba segura de que su madre ya empezaba a preparar todo para un nuevo año.Y uno muy diferente y lleno de alegría, con la llegada de Valerio a la familia. Ni ella se lo podía creer, su hermano era padre ya, cumpliéndose así, que sería el primero en hacer abuelo a sus padres.Estaba por subir a la camioneta que ya la esperaba con sus guardaespaldas y su teléfono timbró. Con su mirada puesta en la pantalla, termino de subir y su chofer le cerró la puerta. Abrió el mensaje que le había llegado y no pudo evitar sonreír “Sé que acabas de llegar, espero verte pronto y poder besar tus ricos labios. No me extrañes tanto, deja que yo lo haga”Jazmín sonrió completamente enamorada, leía el mensaje una y otra vez, buscando que responder. Al final no pudo hacerlo, ya que su chofer le indicaba que habían llegado ya a la mansi