La chica arreglaba que todo estuviera perfecto, los bocados, los platos fríos y calientes, cuando de pronto apareció la madre del novio, y comenzó a observar todo detalladamente con una expresión crítica.—Aparentemente, todo está bien ¡Esto debe estar perfecto! Espero que sus platos sean tan delici
—O busca dónde llevarlo o se va, porque aquí no puede permanecer ese mocoso llorón y mal educado —pronunció la mujer.—Mi hijo no es mal educado, apenas tiene quince meses. Y sabe, mejor búsquese a una nueva persona que les prepare su comida, porque yo me voy… por supuesto que voy a escoger a mi hij
—Conrado… ¡Cálmate! —exclamó nervioso —voy a darte explicaciones, pero en este momento no es tiempo de pelea, si no de ver qué le pasó a Cristal y calmar al pequeño… —susurró Joaquín aun mirando con incredulidad. Conrado alzó a su sobrino y se lo pasó a Salomé, quien se quedó viendo al pequeño con
—Pensé que ya lo habías arreglado… ya me golpeaste, ¿qué más quieres? —protestó Joaquín.—Eso no es suficiente para tu crimen. Es poco para lo que te mereces Joaquín.Te pregunté qué había pasado cuando me fui a llevar a Salomé al centro de salud, y me dijiste que nada. ¡Mentiroso! Y ahora allí tiene
Las palabras de Maribel resonaron en el aire, si hubiese propinado una amenaza no habría tenido el mismo efecto que tuvo esa noticia en todos. Cayó como una bomba, los dejó por un momento catatónicos, en estado de shock, hasta el ruido de una mosca era audible en ese instante, producto del silencio
Maribel lanzó una mirada desafiante a Cristal y Joaquín, pero de manera repentina, su expresión se volvió distante. Se llevó la mano al vientre, mientras comenzaba a sollozar.—¡No! —exclamó Maribel con voz temblorosa —¡Algo no está bien!Los presentes se acercaron preocupados, y Salomé, que se habí
La revelación de Amador como el esposo de Cristal dejó a todos por completo anonadados, Conrado y Joaquín se miraron sin poder creer las palabras del hombre, mientras Cristal observaba la escena con una mezcla de sorpresa y confusión. Amador, permanecía con una sonrisa divertida en su rostro, se ac
Y ahora que había vuelto, que la tenía allí, y saber que estaba casada lo enloquecía.—Ah, sí que con permiso, me llevo a mi esposa y a mi hijo —declaró Amador con seguridad.Joaquín se sintió furioso con cada una de las palabras que pronunciaba, llegó un momento que no pudo soportar, se adelantó y