CUARENTA Y DOS

...

Elena marcó a su asistente y le pidió que buscara algún paquete de viaje conveniente para dos personas, en los próximos diez días.

— ¿Tiene pensando tomarse unas vacaciones, señorita Folks? — preguntó Lev, más confiado.

— Algo así.

Lo cierto era que Elena no veía eso como unas vacaciones, sino como una estrategia. Si alejaba a William de esa muchacha, podía lograr que dejara de pensar en ella. Porque, algo le decía que lo que ocurría entre ellos no era más que pasajero. Un flechazo exiguo. Una locura para sentirse vivo y relajado. A veces los hombres recurrían a esas vías de esca

Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP