Estaba trabajando en el granero moviendo el alimento del ganado desde la camioneta.
Un hombre canoso y fornido llegó por la puerta principal mientras otros jóvenes, varios niños y yo ayudamos a mover el alimento.
-Oye Honey, el Alfa te busca.- grito desde lo lejos. Todos los jóvenes me voltearon a ver.
-Genial - mi padre seguía molesto conmigo, mi novio Nick usaba en ocasiones mi jeep y la última vez le pinchó los neumáticos, ahora tenía que trabajar para pagar unas nuevas. Mi padre decía que era un parásito y que solo me usaba.
Solo esperaba cumplir los 18 y recibir mi loba para podernos casar.
La mayoría de ellos se reúnen en el lago a perder el tiempo y holgazanear, luego llegaban a la edad donde les entregaban a su lobo y los llevaban a entrenar, algunos destacaban y otros no. Yo esperaba que Nick destacara y pronto.
Los mejores iban a la escuela y aprendían algo lo suficientemente bueno para ayudar a la manada. Yo quería estudiar, así ayudaría a la manada.
Mi manada tenía un rancho ganadero y trabajamos todo el tiempo para sacar adelante los gastos, toda la manada trabajaba aquí; somos pocos y aunque no somos los más fuertes, siempre destacamos ante el Rey Alfa por ser autosuficientes.
Iba caminando hacia la casa cuando la lujosa todoterreno del Alfa de MoonShine partía, eran unos malditos vividores. No sabía por qué mi padre seguía teniendo trato con ellos.
Cuando entre, escuche el llanto de una mujer. Encontré a mis padres en la sala, mi hermano estaba parado junto a mis padres que se abrazaban. Mi madre lloraba desconsolada.
-¿Qué pasa?- todos me miraron.
Mi hermano menor tampoco sabía y esperaba respuestas.
-Me estan asustando, ¿Que pasa?-
Mi padre me volvió a mirar, estaba preocupado por lo podía ver.
-Necesitamos hablar cariño. - Mi padre soltó a mi mama y sacó a mi hermano de la sala aunque iba peleando y pedía quedarse. Cuando nos quedamos a solas los tres, mi padre se sentó junto a mi madre. Yo me quedé parada, estaba asustada.
-Honey, ha llegado una orden del Rey Alfa.- Mi padre le tomó la mano a mi madre, estaban nerviosos.- Habrá un evento social muy importante, para pedir a los Alfa solteros e hijos de Alfas en edad de casarse para contraer matrimonio arreglado con jefes de clanes o aristócratas vampiros. -
Mi padre estaba asustado aun siendo un Alfa de una manada pequeña y débil, conservamos nuestra libertad. Podríamos hablar con el Rey Alfa y rogar para que nos excente. ¿No?.
-¿Por eso llora mamá? - no entendí, no era tan grave. -Yo no soy soltera, tengo novio y mi hermano no tiene edad para casarse. -
Los lamentos de mi mamá fueron aún más fuertes y salió de la habitación, cuando mi padre y yo estuvimos solos lo vi caminar de un lado a otro nervioso.
-¿Qué pasa?. -
-Legalmente no estás casada, ni siquiera comprometida. ¡Honey ni siquiera eres mayor de edad!. -Mi padre no dejó de caminar cuando me lo dijo.
“No podía ser”
-¿Qué?. - estaba helada.
-El Rey quiere vínculos , las familias no se atacan. El Rey lo dijo, los vampiros tienen un fuerte sentido de la lealtad, mañana pediré una audiencia con el Rey Alfa y le explicaré que eres menor de edad. -
-¡Pero tengo novio!, díselo. Dile que tengo novio. - estaba gritando y no era bueno. - Perdóname papá.-
-Dile a ese misterioso novio tuyo, que venga mañana a verme. Si podemos ponerlo por escrito entonces el Rey no nos tocara. - mi padre estaba muy enojado, más que cuando Nick pinchó los neumáticos del jeep.
“¿Por qué está tan molesto?, son unos neumáticos y además conoce a Nick de toda la vida”.
-Esta bien, esta bien. Mañana vendremos después de clases. -
Me di la vuelta molesta y salí corriendo a mi habitación, azote la puerta frustrada por todo lo que pasaba. Los últimos días ya habían sido difíciles con todo el trabajo y la escasez de alimento para el ganado.
Me mire en el espejo de mi tocador, llevaba ese ridículo overol de trabajo rosa que me había regalado mi mamá y las botas plásticas a juego.
Mi papá había explotado cuando me teñí el cabello de rosa pastel pero solo estuvo molesto durante unas horas.
“Pareces un maldito algodón de azúcar, ojala tu madre no enloquezca”. Pero esta vez no fueron unas horas, ya es demasiado tiempo.
Saqué mi móvil de la bolsa trasera del overol y le mandé un mensaje a Nick.
“Oye, debemos hablar. ¿Dónde estás?”
Aunque espere y espere, no hubo respuesta. “¿Dónde rayos estaba?”, seguramente estaría perdiendo el tiempo en algún lado con sus amigos.
Cuando finalmente me respondió solo pude ver una foto, eran las piernas desnudas de una mujer y un texto que decía: “Si hueles como estiércol, te tratan como estiércol”.
Reconocí el estupido tatuaje de mariposa en el tobillo. Solíamos ser amigas cuando éramos niñas, luego creció y se volvió una malnacida.
Cuando abrieron una escuela en el pueblo donde estaba la manada, jamás volví a verla. Su manada colindaba con la nuestra y también tenían un pequeño rancho ganadero. Pero ella es una perra egoísta.
La vi varias veces en el lago en las fiestas que organizaban los demás jóvenes de ambas manadas. Siempre se creía la abeja reina y cuando estaba presente ella, Nick se portaba distante y ahora sabia por que.
Ella se acostaba con él. Eran unos malditos traidores. Me sentía terrible, todo este tiempo estuve esperando por él y resulta que él se revolcaba con quien fuera.
Arroje el móvil contra la pared rompiéndolo en pedazos, estaba tan enojada. Incluso me pinchó los neumáticos, quizás estaba con ella y así los pinchó.
-¡Es un maldito! - estuvo jugando conmigo, aun siendo un omega yo le iba a dar la oportunidad de ser la pareja de una Alfa. Me humillo.
“¿Quien lo sabía?, ¡sería la burla de todos!”, comencé a llorar. Y me deje caer de rodillas. Mi madre abrió la puerta de golpe.
-Escuche un golpe, ¿que paso? .- se dejó caer a mi lado. - Honey, ¿Qué pasa? -
-Nick me fue infiel. - me aferre a ella mientras lloraba sin control.
-Vamos Honey, él ni siquiera era tu novio. Iba por ahí diciendo que eras tú quien lo buscaba. Por eso tu padre te quería lejos de él, eres una Alfa, el no. - me sentía peor, hasta mis padres lo sabían. -Escucha Honey, las cosas serán diferentes para ti, eres una Alfa. -
-Lo sé mamá, en mi corazón yo sabía que él se convertiría en mi mate. -
-Eso no lo sabes, en unos días cumples los 18. - mi mamá me aparto y me levanto la cara para que lo viera. - Escucha con atención, solo ve al evento , habla con otros chicos de tu edad. Tu padre y yo nos haremos cargo de todo lo demás. Te protegeremos. -
Era patético, mis padres sabían cómo era realmente Nick, quizás toda la manada sabía que se burlaba de mi. Le daba dinero, le compraba regalos y hasta usaba mi jeep. Yo trabajaba y estudiaba, mientras el maldito se divertía a mis costillas.
Baje la cabeza y seguí llorando a caudales, me sentía estúpida. Solo era una niña jugando a ser mujer.
-Lo lamento tanto mama. -
-Todo va a estar bien cariño. Es difícil recuperarte de un corazón roto. Pero escucha.- me froto la espalda para consolarme y solo me sentí más culpable. - Conocerás a alguien, quizás a tu mate. Pero sin importar quien sea, será un macho que te trate como si fueras el tesoro más preciado del mundo; te lo mereces cariño. -
Podía sonar estupido pero el romance no era lo mío, quería aventura y emoción. Aprender a montar una motocicleta, hacerme un tatuaje, viajar y teñir a mi caballo de rosa con trenzas púrpuras.
Empecé a teñirme el cabello y estudiaba sin descanso. “Tenía un futuro prometedor” o al menos eso decía mi papá.
Pero también sabía los rumores sobre como los demás chicos se referían a mi, se burlaban de mi cabello a mis espaldas o decían que olía a estiércol. No podían hacerlo de frente, ser hija del Alfa les podía causar problemas serios. “Malditos cobardes”.
-Te compraremos un vestido bonito, te retocaremos ese cabello rosa y todo saldrá bien. Ese mocoso engreído se arrepentirá de todo lo que te hizo. Mientras tu padre no se entere o las cosas se pondrán feas.- me comencé a reír tontamente, ella sabía como hacerme sentir mejor.
Pero tenía razón si mi papá se entera podría expulsarlos de la manada y la familia no tenía la culpa de que Nick fuera un perdedor. En especial porque realmente era un maldito perdedor.
Estaba sentada arriba del granero, mirando el cielo nocturno, cuando gire el rostro pude ver a Nick acercándose, recién bañado y usando un perfume pestilente.Me quiso besar en la mejilla pero lo alejé de un empujón.-¿Qué crees que haces?--Quiero darte un beso, dulcesito --No me digas asi idiota -La cara del maldito se torció rápidamente, no me di cuenta de lo que hizo hasta que las estrellas comenzaron a girar en mi cabeza. El maldito me había golpeado, sentí la sangre en mi boca y me tomó unos momentos recuperarme; fue un dolor terrible. Como se atrevió a golpearme.-¡No me vuelvas a llamar idiota!-Me puse de pie y le devolví el golpe, no tenía la fuerza suficiente para superarlo porque él ya tenía su lobo. Pero cuando tropezó y cayó por el borde del techo del granero, corrí a ver; me incliné por el borde y lo vi tirado abajo sobre el heno y la paja.-¡No te quiero volver a ver idiota, le dire al Alfa para que te expulsen de la manada a ti y a toda tu maldita familia! -Salí co
Pase de largo sin mirar al par de idiotas, si mi papá ya había dicho que se debían ir, nada que yo hiciera cambiaría eso.Salí de la sala de la manada para entrar al comedor, había varios ancianos y el beta de mi papá. El señor Pierce había sido el mejor beta de la historia, o al menos eso decía Tristan y yo le creía. Su padre era genial, siempre estaba calmado y contaba los peores chistes del mundo.Mi mamá ayudaba a la doctora de la manada a curar a alguien, cuando me acerqué descubrí que era la madre de Nick.-Diosa…- realmente era malo, tenía la cara desfigurada por los golpes, algunos ya habían empezado a sanar pero otros aún están sangrando. La doctora movía cosas dentro de su maletín y saco lo que parecía un pequeño martillo.-Esto te va a doler querida, así que resiste.- la vi tocarle el rostro antes de finalmente poner el pequeño martillo a trabajar. Reacomodo algunos huesos prácticamente a golpes antes de finalmente ponerle medicamentos y vendarla.La pobre mujer contenía el
|Pase toda la noche dando vueltas en la cama, casi era hora de comenzar a trabajar y difícilmente iba a poder hacerlo sin sentirme mal todo el día, los fines de semana tampoco había descanso. Aquí se trabajaba todos los días sin falta.Aun siendo domingo me puse de pie a las 5:00 am para comenzar a trabajar, estaba poniendome unos calcetines mullidos ṕorque estaba frío afuera, cuando tocaron a la puerta. Supe que era mi padre por la forma en que tocó a la puerta.-Estoy despierta papá, pasa. -Entró tomándose una taza de café, olía bien seguramente mi madre había preparado su mezcla especial.-Tenemos que hablar. - la voz calmada de mi papá se cortó cuando hizo un esfuerzo por sentarse en la cama, le dio un sorbo su bebida antes de hablar nuevamente. - esta maldita rodilla me está matando, pero no le digas a tu madre.-Lo vi sonreír antes de finalmente suspirar cansado.-Escucha, no irás a trabajar con la manada hoy. Te quedarás en casa, ayudando a arreglar la bienvenida del beta; qu
El resto del día intenté evitar a toda costa al beta, pero cada vez que veía a Zhara, me acercaba a hablar con ella; el mundo es más grande que este rancho y estas montañas; no podía creer que esa chica fuera una vampire. Es agradable y huele bien; nada como lo que nos explico ese Alfa idiota de MoonShine y Crepusculo.Descubrí que trabajaba directamente en la casa de los reyes diseñando ropa para ellos; mi papá me había contado historias de cómo el Rey Alfa era un hombre enorme que no podía comprar su ropa en ningún lado y tenía que hacer todo a medida. Si Zhara hacía eso, entonces ganaba bien; podía ser doctora para la familia real, eso dejaría mucho dinero.Estaba viendo el móvil, Zhara subió una foto donde estaban el ganado de fondo, etiquetó a una mujer llamada Camy, seria lindo tener amigos así; con quien compartir fotos de tu vida. Tristan era ese amigo, pero claro que sería mejor si fuéramos más.Iba hacia el granero a ver si podía encontrar a mi papá y pedirle los neumáticos
-¿De qué hablas?, solo es el idiota de Nick. - lo mire y luego a Tristan, que también estaba confundido encogiéndose de hombros.-No, Nick vino con los de MoonShine, así que quédense aquí.- las arrugas de la frente del viejo Tomas se hicieron más profundas.Ambos nos miramos sorprendidos. “Sería el colmo que Nick pudiera refugiarse con la manada MoonShine”, pensé. Pero nada improbable, no tenía dignidad. Su padre tampoco, así que no me sorprendería que corriera con la cola entre las patas al único lugar del mundo donde los canallas como ellos son bienvenidos. En 3 meses cumplirá 18, entonces las cosas podrían ponerse feas.“Solo faltan unos días, solo faltan unos días”Me lo repetía una y otra vez. Quería creer que todo mejoraría cuando cumpliera 18 años y tuviera a mi loba.Estaba acostumbrada a sentir presión por todo, quería que mi padre me viera como un adulto pero no lo lograría si seguía evitando tener responsabilidad. Mi papá resolvía todo, siempre y cuando no estaba él, mi mam
Siempre me había preguntado qué sucedía con las manadas de los alrededores que todas peleaban por todo, luego de espiar la conversación de mi papá y tener ese sueño extraño sobre mi loba.Muchas cosas pasaban por mi mente, estaba distraída y casi causó accidentes aquí o allá incluso deje abierta la puerta de los pastizales y el ganado casi se escapa. Al final para evitar que cometiera esos errores y alguien saliera lastimado, mi papá me envió de regreso a la casa de la manada.Entre arrastrando los pies completamente derrotada había cometido muchos errores el día de hoy, no solía ser así ni tampoco quería herir a nadie.Cuando entré a la casa de la manada mi mamá estaba saliendo de la oficina de papá cargando un montón de documentos, casi todos estaban ordenados en carpetas de colores.-Oye, que bueno que estás aquí. Necesito ayuda. - corrí a ayudarla a recoger algunas carpetas que se le deslizaban de la pila. - Vamos a llevar esto con beta Andre, tiene que llevar la auditoría. --Cla
Fueron días difíciles después de que confronte a mis papás, sobre todo porque los mensajes en PAWPAW no dejaban de llegar, Zhara enloqueció cuando le dije que yo me quería casar con Saagar.Entre el trabajo y la escuela solo pasaba el día respondiendo los mensajes en la aplicación; realmente había tocado una fibra sensible, porque Zhara había dejado de ser la versión divertida y ahora era la versión detective.Tristan era peor. Iba detrás de mí preguntándome qué estaba pasando, las redes habían explotado con los rumores y chismes sobre cómo la realeza vampirica había puesto a varios príncipes en “el mercado”; entre ellos a Saagar. Su matrimonio con SusyLu no había sido aún anunciado como su prometida, pero sería anunciado en la fiesta.“Vamos, cálmate. No entres en crisis, solo quiero saber porque tanta insistencia en casarte con Saagar”“No estoy en crisis, solo quiero que sepas que quiero aceptar el compromiso con Saagar.”“Tienes que estar en crisis para quererte casar con el señor
[ Se sentía muy bien correr libre por el bosque, la brisa fría de la noche acariciaba mi pelaje y yo estaba segura de que mis patas disfrutaban la vitalidad de una carrera; con la adrenalina corriendo por mis venas y toda la euforia en mi corazón.“¿Por qué estoy tan contenta?, ¿Estoy feliz por correr en mis patas?, ¿Ya tengo a mi loba?”Mientras corría entre los árboles pude escuchar los gruñidos provenientes de una criatura que me seguía muy de cerca, corría entre las sombras como si me cazara. Era una sombra grande que zigzagueaba en lo profundo del bosque, acercándose cada vez más.Presa del pánico comencé a correr más rápido, no podía permitir que me atrapara, escuchaba su risa; llegaba a mi como un eco. Esa enorme sombra se sentía tan fría, buscaba engullir en su oscuridad.-¡MÁS RÁPIDO HONEY!- la voz de RoseOnyx sonó desesperada.-¡Eso hago!. - le respondí con angustia.-¡Él viene por nosotras!, ¡corre más rápido!. - eso hice, corrí con todas mis fuerzas pero el frío me pisaba