Deseo
Deseo
Por: PeltaBelten
Deudas

Estaba trabajando en el granero moviendo el alimento del ganado desde la camioneta.

Un hombre canoso y fornido llegó por la puerta principal mientras otros jóvenes, varios niños y yo ayudamos a mover el alimento.

-Oye Honey, el Alfa te busca.- grito desde lo lejos. Todos los jóvenes me voltearon a ver.

-Genial - mi padre seguía molesto conmigo, mi novio Nick usaba en ocasiones mi jeep y la última vez le pinchó los neumáticos, ahora tenía que trabajar para pagar unas nuevas. Mi padre decía que era un parásito y que solo me usaba.

Solo esperaba cumplir los 18 y recibir mi loba para podernos casar.

La mayoría de ellos se reúnen en el lago a perder el tiempo y holgazanear, luego llegaban a la edad donde les entregaban a su lobo y los llevaban a entrenar, algunos destacaban y otros no. Yo esperaba que Nick destacara y pronto.

Los mejores iban a la escuela y aprendían algo lo suficientemente bueno para ayudar a la manada. Yo quería estudiar, así ayudaría a la manada.

Mi manada tenía un rancho ganadero y trabajamos todo el tiempo para sacar adelante los gastos, toda la manada trabajaba aquí; somos pocos y aunque no somos los más fuertes, siempre destacamos ante el Rey Alfa por ser autosuficientes.

Iba caminando hacia la casa cuando la lujosa todoterreno del Alfa de MoonShine partía, eran unos malditos vividores. No sabía por qué mi padre seguía teniendo trato con ellos.

Cuando entre, escuche el llanto de una mujer. Encontré a mis padres en la sala, mi hermano estaba parado junto a mis padres que se abrazaban. Mi madre lloraba desconsolada.

-¿Qué pasa?- todos me miraron.

Mi hermano menor tampoco sabía y esperaba respuestas.

-Me estan asustando, ¿Que pasa?-

Mi padre me volvió a mirar, estaba preocupado por lo podía ver.

-Necesitamos hablar cariño. - Mi padre soltó a mi mama y sacó a mi hermano de la sala aunque iba peleando y pedía quedarse. Cuando nos quedamos a solas los tres, mi padre se sentó junto a mi madre. Yo me quedé parada, estaba asustada.

-Honey, ha llegado una orden del Rey Alfa.- Mi padre le tomó la mano a mi madre, estaban nerviosos.- Habrá un evento social muy importante, para pedir a los Alfa solteros e hijos de Alfas en edad de casarse para contraer matrimonio arreglado con jefes de clanes o aristócratas vampiros. -

Mi padre estaba asustado aun siendo un Alfa de una manada pequeña y débil, conservamos nuestra libertad. Podríamos hablar con el Rey Alfa y rogar para que nos excente. ¿No?.

-¿Por eso llora mamá? - no entendí, no era tan grave. -Yo no soy soltera, tengo novio y mi hermano no tiene edad para casarse. -

Los lamentos de mi mamá fueron aún más fuertes y salió de la habitación, cuando mi padre y yo estuvimos solos lo vi caminar de un lado a otro nervioso.

-¿Qué pasa?. -

-Legalmente no estás casada, ni siquiera comprometida. ¡Honey ni siquiera eres mayor de edad!. -Mi padre no dejó de caminar cuando me lo dijo.

“No podía ser”

-¿Qué?. - estaba helada.

-El Rey quiere vínculos , las familias no se atacan. El Rey lo dijo, los vampiros tienen un fuerte sentido de la lealtad, mañana pediré una audiencia con el Rey Alfa y le explicaré que eres menor de edad. -

-¡Pero tengo novio!, díselo. Dile que tengo novio. - estaba gritando y no era bueno. - Perdóname papá.-

-Dile a ese misterioso novio tuyo, que venga mañana a verme. Si podemos ponerlo por escrito entonces el Rey no nos tocara. - mi padre estaba muy enojado, más que cuando Nick pinchó los neumáticos del jeep.

“¿Por qué está tan molesto?, son unos neumáticos y además conoce a Nick de toda la vida”.

-Esta bien, esta bien. Mañana vendremos después de clases. -

Me di la vuelta molesta y salí corriendo a mi habitación, azote la puerta frustrada por todo lo que pasaba. Los últimos días ya habían sido difíciles con todo el trabajo y la escasez de alimento para el ganado.

Me mire en el espejo de mi tocador, llevaba ese ridículo overol de trabajo rosa que me había regalado mi mamá y las botas plásticas a juego.

Mi papá había explotado cuando me teñí el cabello de rosa pastel pero solo estuvo molesto durante unas horas.

“Pareces un maldito algodón de azúcar, ojala tu madre no enloquezca”. Pero esta vez no fueron unas horas, ya es demasiado tiempo.

Saqué mi móvil de la bolsa trasera del overol y le mandé un mensaje a Nick.

“Oye, debemos hablar. ¿Dónde estás?”

Aunque espere y espere, no hubo respuesta. “¿Dónde rayos estaba?”, seguramente estaría perdiendo el tiempo en algún lado con sus amigos.

Cuando finalmente me respondió solo pude ver una foto, eran las piernas desnudas de una mujer y un texto que decía: “Si hueles como estiércol, te tratan como estiércol”.

Reconocí el estupido tatuaje de mariposa en el tobillo. Solíamos ser amigas cuando éramos niñas, luego creció y se volvió una malnacida.

Cuando abrieron una escuela en el pueblo donde estaba la manada, jamás volví a verla. Su manada colindaba con la nuestra y también tenían un pequeño rancho ganadero. Pero ella es una perra egoísta.

La vi varias veces en el lago en las fiestas que organizaban los demás jóvenes de ambas manadas. Siempre se creía la abeja reina y cuando estaba presente ella, Nick se portaba distante y ahora sabia por que.

Ella se acostaba con él. Eran unos malditos traidores. Me sentía terrible, todo este tiempo estuve esperando por él y resulta que él se revolcaba con quien fuera.

Arroje el móvil contra la pared rompiéndolo en pedazos, estaba tan enojada. Incluso me pinchó los neumáticos, quizás estaba con ella y así los pinchó.

-¡Es un maldito! - estuvo jugando conmigo, aun siendo un omega yo le iba a dar la oportunidad de ser la pareja de una Alfa. Me humillo.

“¿Quien lo sabía?, ¡sería la burla de todos!”, comencé a llorar. Y me deje caer de rodillas. Mi madre abrió la puerta de golpe.

-Escuche un golpe, ¿que paso? .- se dejó caer a mi lado. - Honey, ¿Qué pasa? -

-Nick me fue infiel. - me aferre a ella mientras lloraba sin control.

-Vamos Honey, él ni siquiera era tu novio. Iba por ahí diciendo que eras tú quien lo buscaba. Por eso tu padre te quería lejos de él, eres una Alfa, el no. - me sentía peor, hasta mis padres lo sabían. -Escucha Honey, las cosas serán diferentes para ti, eres una Alfa. -

-Lo sé mamá, en mi corazón yo sabía que él se convertiría en mi mate. -

-Eso no lo sabes, en unos días cumples los 18. - mi mamá me aparto y me levanto la cara para que lo viera. - Escucha con atención, solo ve al evento , habla con otros chicos de tu edad. Tu padre y yo nos haremos cargo de todo lo demás. Te protegeremos. -

Era patético, mis padres sabían cómo era realmente Nick, quizás toda la manada sabía que se burlaba de mi. Le daba dinero, le compraba regalos y hasta usaba mi jeep. Yo trabajaba y estudiaba, mientras el maldito se divertía a mis costillas.

Baje la cabeza y seguí llorando a caudales, me sentía estúpida. Solo era una niña jugando a ser mujer.

-Lo lamento tanto mama. -

-Todo va a estar bien cariño. Es difícil recuperarte de un corazón roto. Pero escucha.- me froto la espalda para consolarme y solo me sentí más culpable. - Conocerás a alguien, quizás a tu mate. Pero sin importar quien sea, será un macho que te trate como si fueras el tesoro más preciado del mundo; te lo mereces cariño. -

Podía sonar estupido pero el romance no era lo mío, quería aventura y emoción. Aprender a montar una motocicleta, hacerme un tatuaje, viajar y teñir a mi caballo de rosa con trenzas púrpuras.

Empecé a teñirme el cabello y estudiaba sin descanso. “Tenía un futuro prometedor” o al menos eso decía mi papá.

Pero también sabía los rumores sobre como los demás chicos se referían a mi, se burlaban de mi cabello a mis espaldas o decían que olía a estiércol. No podían hacerlo de frente, ser hija del Alfa les podía causar problemas serios. “Malditos cobardes”.

-Te compraremos un vestido bonito, te retocaremos ese cabello rosa y todo saldrá bien. Ese mocoso engreído se arrepentirá de todo lo que te hizo. Mientras tu padre no se entere o las cosas se pondrán feas.- me comencé a reír tontamente, ella sabía como hacerme sentir mejor.

Pero tenía razón si mi papá se entera podría expulsarlos de la manada y la familia no tenía la culpa de que Nick fuera un perdedor. En especial porque realmente era un maldito perdedor.

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