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El resto del día intenté evitar a toda costa al beta, pero cada vez que veía a Zhara, me acercaba a hablar con ella; el mundo es más grande que este rancho y estas montañas; no podía creer que esa chica fuera una vampire. Es agradable y huele bien; nada como lo que nos explico ese Alfa idiota de MoonShine y Crepusculo.

Descubrí que trabajaba directamente en la casa de los reyes diseñando ropa para ellos; mi papá me había contado historias de cómo el Rey Alfa era un hombre enorme que no podía comprar su ropa en ningún lado y tenía que hacer todo a medida. Si Zhara hacía eso, entonces ganaba bien; podía ser doctora para la familia real, eso dejaría mucho dinero.

Estaba viendo el móvil, Zhara subió una foto donde estaban el ganado de fondo, etiquetó a una mujer llamada Camy, seria lindo tener amigos así; con quien compartir fotos de tu vida. Tristan era ese amigo, pero claro que sería mejor si fuéramos más.

Iba hacia el granero a ver si podía encontrar a mi papá y pedirle los neumáticos nuevos para mi jeep, y vi en el acceso principal a Zhara, estaba parada ahí viendo el camino. Escuché el sonido de unas motos y poco después tres motos tipo cross entraron rápido por el camino hasta llegar a Zhara.

-¿Quiénes son?. - deje de lado la idea de ir a ver el jeep y fui directo hacia ellos. Logre verlos maniobrar y rodearon a Zhara, se detuvieron y uno de ellos se quito el casco, era un hombre atractivo de cabello castaño casi rubio completamente despeinado; se paso la mano por el cabello intentando peinarlo; vestian trajes y algo sobre el rostro que le cubria la mitad inferior, incluso llevaban unos guantes negros a juegos con el traje y la mascara.

Estaban bastante lejos, tardaría en llegar hasta ellos pero en el camino pude notar como el volteo a verme; su mirada era de un dorado hermoso. Se puso el casco rápidamente, encendió la moto y comenzaron a avanzar, saliendo del rancho; pero solo uno se quedó atrás. Parecía que me miraba fijamente a través del casco; cuando Zhara lo noto, siguió su mirada hacia mi y me saludó con la mano de manera efusiva. El hombre del casco parecía que le pregunto algo por que ella volteo hacia él nuevamente.

Lo vi encender la moto y arrancar, rodeando a Zhara mientras derrapaba y salió por el camino, mirando sobre su hombro directo hacia mi antes de finalmente mirar hacia el camino y desaparecer.

Me quedé un poco más, mirando el camino vacío mientras el sonido de las motos desaparecía. Poco después llegó Zhara a mi lado.

-¡Hola!. -la vi guardar su móvil en la bolsa de su vestido. -Los chicos vinieron a saber si alguien de la manada irá a la fiesta. -

-Siempre quise aprender a manejar una moto. - no despegue la mirada de la entrada.

-Ellos con gusto te enseñaran, solo debes preguntarles. - me apretó el brazo antes de regresar al interior de la casa. Yo la seguí pocos segundos después, no tenía sentido ir a ver los neumáticos de mi jeep ahora.

Estuve en piloto automático el resto del dia; movía la comida de mi plato pero sin comer mucho, escuche todo el tiempo a Tristan quejarse de cómo el rancho es super aburrido; poco después escuche a Zhara hacer un comentario sobre las ciudades de las montañas y los países bajos; Tristan no dejaba de interrogarla sobre el tipo de vida que tenía, incluso le pregunto si conocia a alguien mas con el cabello de colores, le contó sobre una chica con el cabello azul y sobre una hermana de sangre con cabello morado.

-Oye, no has comido nada. - giré la cabeza y vi a Tristan señalando el plato de comida.

-No tengo mucha hambre. - la cara de Zhara fue de preocupación pero pasó varias papas asadas a mi plato y se robó las zanahorias.

A mi no me gustaban las zanahorias y por lo que vi a ella no le gustaban las papas. Somos un dúo muy extraño. Me comencé a reír de mi descubrimiento.

-Zhara. - la vi levantar el rostro hacia mi. - Trataré de ir a la fiesta. -

Estaba muy feliz y tambien Tristan, los escuche hablar sobre lo divertido que seria la fiesta y lo que usaran; acordaron usar negro y rosa para honrar mi ingreso a la alta sociedad. Y nos reímos como locos.

Pude ver a mi papá hablando con el beta Leo, de vez en cuando volteaba a verme y su mirada era siempre aterradora; parecía que yo no el gustaba en lo mas minimo.

-El señor Leo Fulmer es malo expresandose, no le prestes atención -

Fingí comer para evitar tener más problemas de los que ya tenía con mi papá. Al final solo me despedí de Zhara prometiendo que le mandaría un mensaje de vez en cuando para seguir en contacto.

Cuando se fueron en el todoterreno, no pude dejar de sentirme que el mundo volvió a encogerse. Tristan y yo vimos desaparecer al todoterreno en lo profundo del bosque; nos dirigimos al granero para revisar el jeep y ahi encontre al viejo Tomas, habia sido un gran mecánico en el ejército, su manada había sido atacada por un grupo de renegados y casi todos murieron; mi padre lo encontró apenas vivo entre los cadáveres. Muy pocos sobrevivieron y terminaron viviendo con nosotros, sus conocimientos ayudaron mucho a la manada.

-Hola Tomas. - pude ver su overol de trabajo azul lleno de grasa y sus botas saliendo de debajo del jeep, vi sus pies moverse felizmente mientras hablaba.

-El daño es por uso, haré los arreglos y ya pedí los neumáticos. El Alfa ya pagó lo que resta, así que estarás cubierta. - Lo vi deslizarse fuera por el piso. Y se puso de pie con dificultad. Tenía el cabello canoso y algunas arrugas, la grasa en el rostro eran señal de que había trabajado durante largo rato. Le salte encima abrazándolo, era como un abuelo. Me regresó el abrazo y me dio un beso en la frente.

-Me da gusto que terminaras con ese idiota, estaras mejor sin el. - me entregó las llaves del jeep.

Tenía razón, todos la tenían. Realmente era un idiota.

De regreso a la casa de la manada pude ver la todoterreno en la entrada, nos miramos Tristan y yo. Salimos corriendo hacia el edificio, ellos habían regresado.

Pero mi sorpresa fue terriblemente mala, no era Zhara ni el beta Leo Fulmer; era un monstruo. El hijo mayor del Alfa de MoonShine.

Mi papá lo llevó a su estudio y se encerraron con llave. Mi mamá no se veía por ningún lado, ni mi hermano. Pero si vi a Nick, venía acompañando al monstruo de MoonShine.

Lo vi acercarse a mí con una sonrisa de oreja a oreja, pero retrocedí. No se detuvo, siguió avanzando felizmente hacia mi. Pero Tomas apareció y fue un muro entre ambos.

-No eres bienvenido aquí. - Nick se encogió, como el cobarde que es.

-Solo quiero saludar a mi novia. -me hizo señas para acercarme, como si nada hubiera pasado. Como si fuera otro día normal.

-No tienes novia aquí, tampoco tienes amigos asi que apartate. - el rostro de Nick fue de asco pero me señaló con el dedo con una enorme sonrisa.

-Luego vengo por ti Dulcesito. -

-En tus sueños Nick, yo no sería novia de un omega como tu. Además en la fiesta conoceré a muchos hombres mejores, más ricos y con manadas más fuertes. Así que regresa al basurero del que saliste. Saquenlo de mi casa. - fue como un sueño hecho realidad, el rostro de Nick se torció hasta volverse una criatura horrorosa.

De entre las sombras aparecieron otros 2 machos, grandes y corpulentos, sacaron arrastrando sin problemas a Nick mientras gritaba toda clase de amenazas, lo último que vi fue que lo arrojaron al suelo a las afueras de la casa de la manada y se quedaron parados ahí con los brazos cruzados, esperando que Nick se atreviera a entrar para poderle dar una paliza.

-¡Vaya!, hasta que te comportas con dignidad. - la voz de Tristan salió alta y chillona. Tomas nos empujó a ambos hacia el comedor.

-No los quiero a la vista, hasta que sepa que está pasando.- El viejo Tomas parecía preocupado.

-¿De qué hablas?, solo es el idiota de Nick. - lo mire y luego a Tristan, que también estaba confundido encogiéndose de hombros.

-No, Nick vino con los de MoonShine, así que quédense aquí.- las arrugas de la frente del viejo Tomas se hicieron más profundas.

Ambos nos miramos sorprendidos. “Sería el colmo que Nick pudiera refugio con la manada MoonShine”, pensé. Pero nada improbable, no tenía dignidad. Su padre tampoco, así que no me sorprendería que corriera con la cola entre las patas al único lugar del mundo donde los canallas como ellos son bienvenidos. En 3 meses cumplirá 18, entonces las cosas podrían ponerse feas.

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