P.O.V CalemNo sé qué me está pasando, porque cada vez que miro a Larissa sonreír o ver alguna parte de su cuerpo, me provoca demasiado. Primero fue en la playa, después cuando salió desnuda, y de tan solo recordar cómo se subió arriba de mí y sentir su piel fue algo muy excitante.Ahora la veo aquí llorando porque se está despidiendo de sus padres. No me gusta verla llorar; siento algo dentro de mí que me duele mucho. Así que en un movimiento rápido la pego a mí para abrazarla.—Tranquila, no llores, te prometo que te llevaré con tus padres —le digo en forma de consuelo; no quiero que siga llorando.Duramos así, no sé por cuánto tiempo y me gustaría durar más; me siento muy bien tener a Larissa entre mis brazos.***Todo estaba yendo tan bien hasta que Larisa cometió el error de preguntar por mi padre. Pero no me gusta que me pregunten por mi padre; es una herida abierta que sigue ahí.Me voy hacia mi habitación, cierro la puerta y de inmediato las imágenes de la muerte de mi padre l
P.O.V Larissa Veo a Calem irse de la habitación. Pero en mi mente están esas palabras que él me acaba de decir. Como que él es el único que puede besarme. Debe de estar loco. Después de un rato pensando, decido bajar a la cocina a tomar un vaso de agua. Ya es muy tarde, no tengo ropa para dormir. No sé si ir al cuarto de Drácula. —Hola, Larissa. —Escuchó la voz del abuelo de Calem. —Hola, señor Dunne. —Le saludo felizmente. —¿No puedes dormir? —me preguntó el señor preocupado. —No es que salí a tomar un vaso de agua. —Le echó una mentira. —Pero yo te veo que todavía traes tu ropa normal. Dime, ¿mi nieto te ha hecho algo? —Me mira el señor preocupado. —No, Calem se ha portado muy bien. Así que, si me disculpa, me iré a dormir. Calem de seguro, me está esperando —le digo, intentando fingir que nos la llevamos bien. —Qué alegría que tú y mi nieto vayan bien. Bueno, hasta mañana, Larissa —se despide el señor, pero veo que es muy listo porque no se va. Yo comienzo a acercarme a la
P.O.V DanteDesde que perdí la memoria, siento que me estoy perdiendo de mucho. Siento que la familia que tengo me está manipulando. Cada vez que intento hacer algo por mi cuenta, está mi madre o mi padre diciéndome que eso está mal. No sé por qué siento que mi antiguo yo se equivocó en algo como para no tenerme la confianza.Y además los sueños o pesadillas no paran; cada vez se hacen más fuertes. Es como si esa mujer me estuviera atormentando, pero lo peor es que no miro su rostro. Pero es más que se esfuerce. Solo veo su cabello, su piel y esos ojos azules.También mi hermano Aarón, desde que le conté ese sueño, me dice que estoy loco. Que esa mujer no significa nada o, en ocasiones, me dice que esa mujer que sueño es porque no me he casado. Pero yo sé que dentro de mí esa mujer existe y la debo de encontrar, saber que fue para mí.—Hey, hermano, ¿por qué estás tan distraído? Mmmm, no me digas, es la mujer de tus sueños. —Escucho la voz de mi hermano Aarón burlándose de mí de nuevo
P.O.V Burak Después de sentir los lindos y carnosos labios de Larissa, compruebo que me gusta más, me encanta y la quiero para mí. Su sabor es algo tan embriagador. Quiero ser yo el primero que toque su cuerpo. Sé que Calem tiene que arreglar unos asuntos en España. Y como son asuntos con respecto a la mercancía, yo también iré. También no puedo estar tanto tiempo sin ver a Larissa. Pero antes de ir a España tengo que visitar a mi madre y saber que el hijo de puta de Mateo no le ha hecho algo. Llego a la entrada de la casa de Mateo, bajo la ventana del auto y los hombres ven que soy yo y abren la puerta. Me detengo en la entrada, entro en la casa y me recibe una de las sirvientas. —Qué gusto en verlo, señor Burak. —Veo cómo se agacha para que pueda verle los pechos. —¿Se encuentra mi madre? —le pregunté y ella se levanta. —Si venga conmigo —me dice y comienza a caminar. Veo cómo me mueve las caderas muy sensualmente. Sé lo que busca y tengo tiempo que no estoy con una mujer, así
P.O.V CalemAhora compruebo que no puedo dejar a Larissa mucho tiempo sola. Porque solo fui a matar a un hombre que se atrevió a robarme y cuando regresó, los hombres ya estaban sedándole la mano para poder tenerla. Y mis hombres inútiles no hacen nada.Veo a Larissa de reojo que observa por la centena. Debo de decir que esa ropa le queda muy bien. Quisiera quitarle esa ropa y tenerla aquí arriba de mí y hacer la mía.¿Qué me pasa? ¿Por qué pienso esas cosas? ¿Por qué tengo celos? No sé qué es lo que me pasa, porque cada vez es más difícil controlar estas sensaciones.Minutos después llegamos a la bodega donde tengo toda mi mercancía. Y donde la empaquetan y la mandan a diferentes lugares del mundo.Bajo del auto y Larissa baja también. Los dos entramos a la bodega. Veo a todos los hombres trabajando para mí. Los dos pasamos caminando.—Qué mujer, qué buena.—Me gustaría que el jefe nos la dejara para jugar con ella.—Te aseguro que ha de estar muy apretada.—Me gustaría chuparle todo
P.O.V LarissaVeo a Calem irse. Yo tomo un baño rápido. Me pongo mi pijama de seda tipo vestido. Me veo en el espejo y no me veo tan mal. En eso comienzo a pensar en Calem desnudo.—Ya, Larissa, deja de pensar esas cosas. Sí, lo admito, Calem es guapo, pero ya deja de pensar esas cosas. —Intento sacar esas cosas de mi cabeza. Escucho que alguien toca la puerta. Salgo del baño y camino hacia la puerta. Es la sirvienta.—Señorita Larissa, le traje la cena —me dice una señora mayor.—Hola. Gracias. Pasa —Le abro la puerta y ella entra—. Déjeme ayudarle.—No, mi niña, ya estoy acostumbrada a esto —menciona la señora, pero le quito la bandeja.—Pero déjeme ayudarla, señora, ¿cuál es su nombre? —le preguntó amablemente.—Mi nombre es Julia, señorita Larissa —me dice gentilmente.—No me digas, señorita o señora, solo llámame, Larissa —le corrijo—. ¿Por qué esas formalidades no me gustan?—No, cómo cree —se niega.—En serio, dime solo, Larissa. —Le vuelvo a decir.—Está bien, como usted guste
P.O.V Larissa Debo de admitir que no sé qué hacer, no sé dónde poner mis manos o qué hacer con ellas. Mientras que Calem sabe bien dónde tocarme y besarme. En eso siento como su parte de Calem se despierta y yo me levanto para no sentirlo del todo porque no sé si a él le duela que lo aplaste. —¿Qué es eso? ¿No quieres? Para detenerme —me interrogó Calem con las pupilas dilatadas. —Si quiero. Pero no te duele que esté arriba de tu parte. —Veo que quiere reírse. —No te rías —le digo. —Es que ahora veo tu inocencia, pero me encanta. Y para responder a eso, la respuesta es que no me duele, es todo lo contrario, me gusta —me contesta y me sigue besando en el cuello. Yo bajo de nuevo y siento tu parte tocando la mía por la delicada tela de mis bragas. Calem hace que me frote contra su parte y hago el movimiento que me está ayudando a hacer. En eso Calem se levanta del sillón, conmigo enredada en su cintura. Me lleva hasta la cama y me acuesta con delicadeza. Él se queda arriba de mí
P.O.V Burak ¿Quién pensaría que Larissa me golpearía? Debo de decir que me impresiona; ella no es como las otras mujeres que buscan a su príncipe para que las proteja; ella se sabe proteger sola. Estoy en mi departamento con una bolsa de hielo en la cabeza porque me duele muchísimo. Por los golpes de Larissa y de Calem. Odio hacer este tipo de trabajos. Pero si no lo hago, Mateo golpeará a mi madre y ella no se merece eso. Aunque en ocasiones me gustaría saber quién es mi padre. Quizá él me quiera ahora ya de grande, pero mi madre no sabe nada de él. Pero muero por saber qué hizo Calem. Sería tan tonto como para violar a su esposa. No lo sé, pero sé que Calem me oculta algo, pero no sé qué es. —Burak, no me vas a hacer compañía en la cama. —Escuchó la voz de Clara. —Creo que tú puedes hacerte el trabajo sola, no me necesitas a mí —digo por qué no estoy de humor. También Clara es la única forma de hacerle daño a Mateo con su hija adorada. —Pues de ahora que no está Calem, tengo