FiorellaTenía en mis manos la información sobre la firma Ponzio, tenía miedo de encontrar algo que no me gustará, pero debía saber la verdad, tarde o temprano esto saldrá a la luz, respiré profundo y abrí mi laptop, le encendí y mientras se prendía recordaba lo feliz que era ahora, Dante no podía ser lo que decía, aún no sabía a qué hecho ilícito se dedicaba, la imagen mía con Pedrito y Lautaro fue lo primero que vi, entonces pensé que debía cambiar este fondo de pantalla. Coloqué mi contraseña y no tarde en colocar en la entrada USB el pendrive, rápidamente se abrió una carpeta que tenía mi nombre, al dar clic se abrió un archivo comprimido con el título “Confidencial” al descomprimirlo para poder leerlo se abrieron más archivos y comencé con el primer informe.Al terminar de leer todo, no podía creer que fuera cierto, Dante se dedicaba a la venta de estupefacientes, el bufete y la fundación eran su fachada para tapar el verdadero negocio que les daba el dinero suficiente para ser m
Nicolás—Necesito el balance general listo para el final del día, mañana hay reunión con los demás socios y no quiero fallas —le pido a mi secretaria, ella asiente y sale dejándome a solas con mi hijo Martin.—Ahora si me vas a escuchar —me dice y dejo de leer unos contratos que tenía que firmar.—Espero sea importante, ya que esto es un cliente de los buenos —señalo los papeles dispersos en mi mesa de trabajo.—Y lo es, recuerdas a Jennifer, la muchacha que contrate para investigar a la periodista.—¿Qué paso con ella? No pudo hacer lo que le pedimos, te dije que este trabajo es de hombres.—Lamento decirte que estás equivocado, ella hizo muy bien todo, mira —me entrega una carpeta con información de nuestra empresa y negocios fuera del país, también había datos sobre Dante y sus activos, terrenos y adquisiciones de los últimos meses.—Hija de su… —me quede callado al leer que teníamos la soga al cuello— Dante vio esto—lanzo la carpeta sobre la mesa y me levanto para ir hasta el mini
Fiorella—¿Sucede algo Fiorella? —me pregunta Dante y quería decirle lo que sabía, pero él era quien debía ser claro y sincero conmigo.—Nada, siempre fui sincera contigo ¿Y tú? Hay algo que deba saber... —se aleja de mi lado y me observa con enojo en su rostro.—Fiorella sé clara, no entiendo qué está sucediendo —mentía tan bien que me hacía enojar aún más, pero decidí no decir nada, quería escuchar la verdad de su boca.—Pasa que siento que no soy prioridad en tu vida, sé que no iniciamos bien, aún no me divorcie, pero estoy a punto de hacerlo y quiero gritar al mundo que estoy contigo, ahora dime ¿Qué soy en tu vida? —le pregunto dándole una segunda chance y esperaba sea sincero.—Eres el amor de vida —acorta la distancia y me abraza por la cintura, acercó su boca a la mía, pero no me besa— Te amo y daría mí vida por ti —susurra cerca de mí boca y casi le creo su mentira, pero me había enamorado de él y no quería sufrir como lo hice toda mi vida.—No me mientes —dije casi al borde
FiorellaMis lagrimas no tardaron en salir, no merecía todo lo que me estaba pasando, porque a mí, algo malo debí hacer en el pasado para merecer esto, él no podía jugar así con mis sentimientos, porque me busco si no quería dejar a su mujer, jamás me hubiera involucrado con el sí estaba casado, no era de esa clase mujer, me respetaba y a los demás, limpie las lágrimas y fui a la habitación en donde tenía la información que me cedió Marcia y decidí que él me pagaría todo lo que me hizo, esto no se quedaría así, encendí mi laptop y abrí los documentos, comencé redactando una nota, Dante Ponzio se iba a arrepentir toda su vida de burlarse de mí.Alrededor de las tres de la mañana había terminado de redactar la nota, le había dedicado diez páginas a la vida de lujos que se daba la familia Ponzio, nunca nombre lo que Marcia investigo, pero si deje varias dudas con respecto a su fortuna y como es que ellos eran multimillonarios, acaso los casos daban tanto dinero, deberían todos replantear
Fiorella—No puedes asegurar eso —no quería defender lo que era más que obvio, pero temía por mi familia.—Tanto te cuesta aceptar la verdad, apenas lo conoces Fiorella —me dice con voz cansina.—Es que no entiendes mi posición —me pongo nerviosa, en ese momento sentía mi cara arder del enojo que sentía por su insistencia.—¿Qué no entiendo? Por favor, escúchate cuando hablas, otro hombre en mi lugar hubiera usado en tu contra tu relación con el abogado, ese —me lanza a la cara y respiro profundo para tragarme mis palabras que estaban atoradas en mi garganta.—Lautaro no puedo hacer más, acaso no es obvio todo lo que está pasando, te imaginas si la policía sabe de mi vinculación con él, más lo que Marcia me mostró y que estaba en esa computadora ¿Crees que no tengo miedo? —largué todo y me sentí mal, las lágrimas rodaron sin parar por mis mejillas.—No llores por favor —me abrazo y llore en sus brazos, todo me dolía, el engaño, el robo e incendio, en poco tiempo mi vida se había reduc
Dante Los últimos cinco días habían sido una pesadilla, no sabía nada de Fiorella, me volví loco por su ausencia, ella no me respondía los llamados, ya le había dejado un montón de mensajes y no los leía, estaba más que seguro que había pasado algo.Llegamos del viaje a las diez de la mañana del domingo, al pisar el aeropuerto fui hacia el estacionamiento en donde Charly me estaba esperando.—¡Espera papá! ¿A dónde vas con tanta prisa? —me alcanza Mariza antes de subir al auto.—No puedo explicaré ahora, por favor ve con tu madre y Augusto, te prometo que sabrás todo —ella solo me miro y se alejó.—¡Dante sube! —exclama Charly y así lo hago.—Llévame al departamento de Fiorella —le dije al subir, pero no arranco, llevo sus manos a su rostro y me preocupé— Pasa algo —le consulté sin saber que sucedía.—En tu ausencia pasaron muchas, es mejor ir al Bufete, Nicolás te explicará todo.—¿Qué tiene que ver Nicolás? Quiero ver a Fiorella, llevo cinco días sin saber de ella y tú no me diste
Dos meses despuésFiorellaYa habían pasado dos meses desde que recibí la mejor noticia de todas y la que cambió mi vida para siempre, iba a ser madre, estaba cursando mi duodécima semana de embarazo, por fortuna los golpes que recibí aquel día no afectaron al bebe, al saber la noticia ese día entre en crisis por todo lo que había sufrido, pero al hacerme el chequeo de rutina todo salió bien.—Buenos días —salude a Melanie al bajar a desayunar en la cocina, después de haber pasado por aquel fatídico episodio en donde cambiaron mi vida por completo, decidí vender el departamento y volver a casa de mi madre, temía por la vida de mi bebe que tome esta decisión, el dinero de la venta la utilice para iniciar nuevamente mi revista.—¿Cómo dormiste? Cesaron las náuseas —me consulta ella, ya que hace un mes comencé con los vómitos matutinos.—¡No! Ahora estoy con un caramelo de menta para ver si aguanto esta vez —le digo mientras tomo asiento en un banquillo del desayunador.—Preparé licuado
FiorellaDe mi mente no salía la imagen de Dante, quien casualmente estaba en la misma sala de ecografías aquel día que fui a hacerme mi control mensual, durante las noches la duda rondaba mi cabeza, estaba segura de que sabía de mi embarazo, había pasado una semana y no tenía noticias suyas, muy dentro mío deseaba despertar de esta pesadilla y quería reencontrarme con él, verlo entrar por la puerta y ser feliz a su lado como lo fui en ese poco tiempo que basto para enamorarme como loca.Pero eso no podía ser posible, debía olvidarlo y hacer mi vida sola junto con mi hijo, sabía que negarle su identidad no era la mejor de las opciones.—¿Se puede? —golpea dos veces Melanie e ingresa en mi habitación.—Si pasa, estaba pensando en cosas de trabajo.—¿Estás segura? Se que no debo meterme en tu vida, pero ese hombre que estaba en el hospital ¿Es el padre del bebé? —tanto ella como mi madre notaron la presencia de Dante y eso me ponía más nerviosa aún, ya que no quería dar muchas explicaci