-Tiene sentido que la parte Norte del mapa que encontramos hace meses haya sido eliminada. - Había dicho Ti más temprano. - Si encontrábamos una entrada, podríamos encontrar todas. Estaban conectadas porque eran una misma guarida y se encontraba prácticamente a un par de horas de nuestro territorio. Si habían atacado nuestro territorio y luego se rociaban con la mezcla para perder el olor... si, ahora todo tenía sentido.Por la mañana comimos rápidamente y abandonamos la manada Thunder entre suspiros resignados de las lobas del lugar. Tuvimos que ponerle una correa en el cuello a Danira por si se le ocurría la brillante idea de escapar mientras corríamos hacia Calavera.Así que partimos con dirección al Noroeste decididos a matar al mayor número de Renegados que pudiéramos.Éramos realistas al saber que no terminaríamos con la plaga por completo por el simple hecho de que cualquier desertor podría convertirse en uno, pero al menos podríamos tener esos números abajo por un tiem
El lugar parecía un enorme salón lleno de jaulas. Algunas ocupadas por lobas que prácticamente estaban unas sobre otras mientras que el resto de las jaulas tenían lobas encadenadas en solitario. Hasta donde podía ver, los cachorros no se encontraban cerca. Quizá todos tuvimos unos diez segundos para asimilar el lugar antes de prestar atención a lo obvio: Renegados sometiendo a hembras para sus encuentros sexuales. Unas treinta hembras en diferentes posiciones con... un montón de machos. No era como si una sola estuviera "atendiendo" a uno o dos machos al mismo tiempo. Los Renegados estaban tan concentrados en lo suyo que solo un par nos vieron llegar. Los segundos que se tardaron en percatarse de que no éramos más Renegados uniéndose a la diversión fueron preciosos segundos en los que tomamos ventaja. Cinco de los lobos de mi manada se quedaron en la entrada mientras el resto corría a matar. Mi primer enemigo tuve que sacarlo de encima de una loba que ni siquiera se inmu
Estaba al frente del grupo al salir de aquella espiral bajo tierra. No sabía si las lobas y los cachorros nos seguían por miedo o por la esperanza de salir de ahí, pero al menos no dieron problemas. Así que con ellos tan callados como si no existieran, pude oírlo mucho antes de verlo. Arriba había una pelea. Comencé a correr junto a Gail y a otro de mis compañeros; tuvimos que detenernos cuando el sol nos deslumbró brevemente. -Joder. Al parecer, iba a decirlo mucho hoy. Los lobos que habíamos dejado en la retaguardia se encontraban tratando de proteger la salida. Y digo "tratando" porque ya se encontraban bastante mal heridos. No podía entender la escena. Solo eran siete Renegados contra siete de los nuestros. En teoría tendrían que estar burlándose sobre los cadáveres de los Renegados y no siendo superados por ellos. Al menos no ahora que todos habían sufrido ese aumento de fuerza extra. Uno de ellos fue empujado hacia nuestra dirección. -¿Qué...? - Comencé a p
Subí por aquella espiral tan rápido como pude dejando atrás a otros cuatro compañeros que se encontraban defendiendo la intersección. Ellos se veían bien. Quizá algo cansados pero bien, me interesaban más los que se encontraban luchando arriba. Al llegar a la luz del sol me detuve solo un segundo para evaluar la situación.Los frascos que les había dejado ahora estaban vacíos, pero las muecas en sus rostros, el sudor de sus frentes y algunos temblores me decían que no se encontraban bien.Por supuesto que no lo hacían. Aquellos frascos solo disminuían el efecto del veneno, no lo eliminaban. Y con el ejercicio que estaban haciendo solo propagaban más rápido por todo su cuerpo la sustancia tóxica. Mi pareja, un poco más allá, se encontraba esquivando garras y pateando lobos en su forma humana. Era una buena estrategia para mantenerlos alejados de sus puntos vitales que, sin duda, atacarían en cuanto vieran la posibilidad. Me estremecí al recordar por un segundo su forma casi inerte
Solo me dió el tiempo justo para regresar porque ya comenzaban a llegar los primeros Renegados. Corrí hacia mi compañero herido de la pierna y le pregunté si estaba bien. -Sobre... viviré. - Gruñó. Machos. Ellos siempre se hacían los fuertes. Ef, quien había sido de los pocos en mantenerse en pie allá arriba, se acercó también y comenzó a sacar frascos. Luego me lanzó su bolsa y yo la atrapé confundida. -En este momento necesitamos toda la fuerza bruta que tengamos disponible. Puedes ser la curandera mientras yo voy y muerdo traseros. Sin más se transformó y se unió a la pelea. Yo negué con la cabeza, pero traté la herida de mi compañero lo mejor que pude. -Con esto te sentirás mejor. - Murmuré dándole el frasco rojo especial que bebió de golpe. Se apartó de la pared y se fue cojeando hacia la pelea. Ya no me permití distraerme y metí los frascos paralizantes en mi bolso nuevo. Luego corrí por el pasillo rezando porque no me encontrara con Renegados antes de cum
No perdimos tiempo en tomar a nuestros compañeros heridos y salir por la espiral de nuevo. Era increíble la cantidad de cadáveres tanto en la intersección como allí arriba. Muchos Renegados y, aún así, no creía que hubiéramos mermado una pizca ese nido de alimañas. Una vez arriba, Liam en su forma de lobo cargó a todos los que estaban fuera de combate sobre su espalda mientras que Bo y yo improvisá amos una especie de cuerda hecha xon ropas de los muertos para asegurar la carga sobre el lomo de mi pareja. Entonces llegó el momento de correr lo más rápido que pudimos hacia el resto de nuestra manada. No nos llevaban mucha ventaja, por lo que los encontramos fácilmente. -Escuchen, si no quieren regresar ahí atrás, yo les sugiero que comiencen a correr. - Dijo Liam mostrando los dientes. ¿Quién diría que solo bastaba un poco de sana persuasión para que movieran los músculos? No estuvimos calmos en rodo el camino. Constantemente girá amos la cabeza ante cualquier sogo de r
La siguiente vez que desperté me encontraba en un lugar frío y con poca luz. No abrí los ojos porque no era idiota. Alguien me había secuestrado y no le avisaría que ya había recuperado la consciencia. Lo primero que hice fue revisar mis músculos. No estaba atada. Lo segundo fue revisar mi boca. No tenía el sabor de nada extraño. Un poco más tranquila me dediqué a revisar mi entorno a través del sonido. Ahí no había nada. O si lo había permanecía mortalmente quieto para que yo no pudiera detectarlo. Me decidí a finalmente abrir los ojos y casi suelto una maldición. Me habían metido en una jaula en un sitio del que ya había salido en las últimas horas. Me senté tranquilamente a esperar a mis captores porque, efectivamente, no había nadie cerca. El resto de las jaulas oxidadas y abiertas brutalmente aún permanecían en el mismo sitio. Calavera, el jodido sádico, me había traído de regreso hasta su guarida. Tenía una leve punzada en el cráneo que ignoré lo mejor que pu
-Supongo que el Alfa Supremo y tú tienen gustos diferentes en hembras. -Quizá. - Dijo asintiendo antes de levantarse de la silla y caminar lentamente hacia mí. - Ven conmigo. No es como si tuviera opción cuando tomó mis cadenas y me sacó del lugar No fue una gran caminata, simplemente cruzamos un par de pasillos en los siguientes diez minutos y nos detuvimos en la cámara más grande que había visto hasta el momento.En ella varios lobos se encontraban echados o peleándose por restos de comida. Lo que más llamó mi atención fue ver que conforme pasábamos algunos se quedaban mortalmente quietos.¿Tanto le temían al lobo?Nos dirigimos al fondo y él se sentó en una silla parecida a la de la anterior cámara. Me hizo un gesto para que girara y mientras lo hacía, el tipo me presentaba.-Aquí, esta es la hembra que ha sido la unica en poder entrar entre las filas de la manada de nuestro enemigo. ¿Creen que es bonita?Me tensé al sentir la mirada de todos en mi cuerpo. No eran un númer