64

Regresé al hotel y fui directo al bar, no acostumbraba a beber, pero en ese momento era necesario, tenía que anestesiar mi alma y mi cuerpo, pues el dolor que estaba sintiendo me estaba destrozando. Pedí una botella y me la bebí casi de inmediato, era tanto mi tormento que necesitaba desprenderme de la terrible realidad que se hallaba frente a mí de alguna forma. Casualmente, allí también se encontraba la dama de la otra noche, y tal como me prometió, había regresado a ese lugar. – Pero mira nada más en qué estado te encuentras muchacho– me dijo de repente. – Déjeme solo, en este momento no soy buena compañía, mi vida es una absurda mentira y jamás le he importado a nadie – espeté con rabia. – Hasta donde sé, tienes una esposa y dos hijos, así que no estás solo, y por más dolor que estás sintiendo, autodestruirte de esa manera no debería cruzar por tu mente – inquirió ella con determinación. – ¿Cómo sabes todo eso de mí? ¿Acaso estuvo investigándome? – La interrogué. – ¿Tú crees que n
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP