Los años pasaban y yo me iba resignando poco a poco, las responsabilidades que supuestamente me darían el poder para hacerla mía, eran las que me anclaban haciéndome incapaz de ir tras ella.
Me involucré en varias relaciones con el fin de sentir lo que en algún momento sentí con tan solo verla desde lejos, con la ilusión de que aquello que albergaba en mi corazón fuera pasajero, le confié al tiempo mi pesar.
Pero solo fue en vano, a pesar de que encontré mujeres encantadoras, con fuertes personalidades y realmente bellas, ninguna llenó mi corazón y tampoco fui capaz de llenar el suyo. Me detuve cuando llegaron las mujeres desquiciadas, locas por un poco de poder. Sin animos de seguir una busqueda sin sentido; porque que siendo
Esta noche, tenía claro mi propósito. Dejaría de ser el cobarde que un día fui e iría por ella. La provocaría llevándola al límite de su autocontrol, necesitaba que ella sintiera la mínima parte de lo que yo sentía con su cercanía. Su llegada al club, tuvo el mismo impacto que cuando llegó al internado. Hombres alborotados susurrando palabras lascivas y mujeres celosas porque le habían arrebatado la atención.Por mi parte, sabía que estaba jodido, el aire se atasco en mis pulmones, negándose a salir, mi cuerpo reaccionó de inmediato y una parte en particular no tardó en apretarse en mi pantalones.La única mujer capaz de portar el nombre de una diosa, específicamente de esa diosa, Afrodita. Desbordaba sensualidad, sin ser cons
Verlo con ese triste semblante me confundió mucho; no esperaba que aquel hombre que se mostraba tan serio e incorruptible fuera capaz de angustiarse por algo que no tiene nada que ver con él. Y lo más sorprendente es que eso me resulta muy encantador. Seguro me había pasado de tragos y estaba viendo cosas donde no las había.Decidida a romper el silencio que nos envolvía, me levanto de mi lugar, dándole la espalda; doy media vuelta encarandolo, mientras le sonrió.—Aún tenemos una apuesta pendiente —le recordé. Seguramente, si estoy fuera de mis cabales, en mi defensa pondré como excusa el alcohol, para justificar lo que estaba a punto de hacer —¿acaso lo habías olvidado?&md
—Si, estoy bien… —respondo a su preocupación una vez que el dolor disminuyó. —Solo recordé algo… o mejor dicho, alguien a quien creí olvidado.—¿Alguien a quien no querías recordar? —pregunta mirando al frente, un poco más calmado.—Mi mente lo bloqueó porque esa persona entró a mi vida por accidente y salió sin despedirse —respondo a su pregunta sin darle gran importancia al asunto. No entiendo porque de repente vienen esos recuerdos a mi mente.—Parece que era importante para ti —comenta sin mirarme, concentrando toda su atención en el camino. Su voz se había apagado un poco, no quedaba nada de la diversión de hace unos minutos, o la voz ron
Por el rabillo del ojo puede ver como una sombra negra se dispara rápidamente en dirección a Liam, provocando que las puertas del ascensor vuelvan a abrirse.Quedó impactada ante la escena, estática en mi lugar viendo como Carter le propina un golpe directo en el rostro a mi ex prometido, quien se tambalea y cae al suelo quejoso.—¿Y qué vas a hacer, imbécil? ¿Irás a llorarle a tu papi porque ella se dio cuenta de la basura que eras?¿Que harán la amenazaran hasta que se case contigo? —espeta con burla. Liam se reincorpora rápidamente y arremete contra él intentando devolverle el golpe pero Carter es más rápido y se hace a un lado, esquivando, y debido a la intensidad de su impulso, vuelve a caer. —Que patético eres…
Vuelvo en mis sentidos cuando su calidez me abandona y observó cómo sus ojos se posicionan en Liam, sus semblante es sombrío, totalmente oscuro, la ira emana su ser y está totalmente dirigida hacia una persona. Liam se estremece ante su mirada y su cuerpo lo traiciona reaccionando al peligro, retrocediendo ante el amenazante semblante de mi socio.La imponente figura totalmente erguida de Carter, se dirige a paso lento hacia Liam, este último parece hacerse pequeño ante su presencia e inconscientemente sigue retrocediendo, es notorio el esfuerzo que hace por no bajar la cabeza, en señal de sumisión. Carter imita su anterior accionar, posicionando una de sus grandes manos sobre su hombro y acercándose un poco más susurra algo que desde mi posición es difícil de escuchar. Inmediatamente seguido de esto y sin previo aviso la
Necesito más, la necesito. Despegandome a regañadientes de su cuerpo, me incorporo sobre mis rodillas, tomó el borde de su vestido y lo arrancó de su cuerpo, rápido y de un tiro.Apenas la despojó de su vestido, inesperadamente ella arremete contra mi boca sin darme tiempo a reaccionar, me tomó de la nuca y con su cuerpo pegado a mi, me impulsa hacia atrás, dejando mi espalda contra el respaldo del sofá, con ella a oracadillas de mis piernas.Sin dejar de devorar mis labios, desliza sus manos por mi cuello hasta llegar al primer botón de la camisa que aun llevo puesta, ágilmente desprende cada uno, dejando mi torso al descubierto. Con la palma de su mano, marcando un recorrido por mi piel, su tacto provoca que un jadeo involun