Desperté viendo que todo estaba oscuro escuchando solamente voces como si estuvieran a kilómetros de mi, teniendo un fuerte dolor de cabeza y sin poder terminar de abrir los ojos. Como pude me levanté de la cama fijándome que estaba completamente desnuda pero sin que me llegara a acordar de nada de lo que había pasado. Entre en el cuarto de baño, me lave la cara y me puse agua fría por el cuello, rezando que se pasara los mareos que tenía, una vez que volví al dormitorio, me puse el pijama y una bata por encima, saliendo del cuarto hacia las escaleras para ir a la cocina ya que tenía mucha sed, escuchando a mi hija gritar detrás de mí, mientras se echaba en mis brazos— Mami ¿ya estás bien? papa me ha dicho que estabas malita — me dijo mi hija— ¿Cómo te encuentras?¿ya has dormido la borrachera que tenías? — preguntó Cristofer riendo— Callate y luego me cuentas, ahora quiero algo para el dolor de cabeza, ya me explicaras que paso, perdona — le dije para ir corriendo al cuarto de baño
Cristofer no se movía de mi lado acariciando mis mejillas y mi pelo, besando mis manos, sin dejar de mirarme a mí y al gotero para llamar a la enfermera cuando se terminara, Su cara era un cuadro, la tenía desencajada ya que estaba bastante preocupado por mi. Unas horas después, vimos entrar al médico y a una enfermera en la sala donde estabamos mi esposo y yo, acercandose el medico a nosotros llevando en sus manos una carpeta con varios folios, mirándolos—- Bueno Noelia, estoy algo baja de glóbulos rojos, aunque es importante, también es compresible en tu estado, te dare unas vitaminas y ácido fólico, ya que ahora sois dos, por ahora quiero que hagas reposo y Cristofer nada de sobresaltos ni disgustos, Noelia ahora necesita mucho sol, una dieta adecuada, tomarse lo que le voy a mandar y dentro de tres semanas os quiero ver en mi consulta — nos dijo—- Doctor ¿como ha dicho?¿mi estado? me lo puede explicar por favor — le dije— Claro que si mi niña, vais a ser padres otra vez — me di
Mi hija estuvo en mi regazo todo el tiempo que estuve sentada, mirando mi vientre poniendo su pequeña mano, haciéndonos gracia a todos, ya que miraba como si esperara a que el bebe asomara la cabeza — ¿Que dice mi niña?¿quieres ser la hermana mayor? — preguntó Dorothy a mi hija— No veo a mi hermana — nos dijo haciendonos reir— No, porque aún falta mucho para que nazca, pero tú serás la primera en cogerlo en brazos — le dije aplaudiendo mi hija con sus manitasDespués de comer, mi hija se quedó dormida en el sofá al lado de su abuela, marchándose Christopher a su despacho para adelantar el trabajo que tenía atrasado, acercandome yo al dormitorio para tumbarme un poco en la cama, ya que la noche anterior no pude dormir. Me desperté sintiendo escalofríos en mi cuerpo ya que mi esposo no dejaba de darme besos en mi cuello, acariciando mi vientre, lamiendo mis pechos, haciendo que mojara el tanga que llevaba— Hola preciosa, me encanta ver como duermes — me dijo— Entonces ¿para qué me
Por la mañana cuando me desperté me di cuenta de que estaba sola en la cama, al pasar mi mano por el lugar donde tenía que estar mi esposo, cogi mi movil para saber la hora, pero me fije que aunque no era muy tarde, si era el primer dia de colegio para mi hija y debía de levantarme ya que la iba a acompañar, aunque la estaba escuchando hablar y reir, imaginandome que estaria muy nerviosa, ya que era nuevopara ella.Me levante de la cama y entre en el baño para ducharme, una vez termine volví al dormitorio para ponerme ropa, poniendome un vestido fresquito pues aún hacía algo de calor, me marché del dormitorio hacia las escaleras que llevaban a la cocina, ya que era en ese lugar donde escuchaba las carcajadas mi pequeña, viendo cuando entre a mi esposo al lado de mi hija, junto a Feli y la abuela, todos hablando animadamente mientras desayunaban.— Buenos días a todos — les dije, viendo como mi marido se levantaba de la silla acercándose a mi— Buenos días mami, te has dormido jaja — me
Estabamos desayunando, sin dejar de mirarme James, cuando se me ocurrió hacerle una pregunta— ¿Qué es lo que tienes tan importante en tu despacho? — pregunte— Terminate el desayuno y ahora cuando vayamos a mi empresa te lo enseño, solo espero que no me lo tomes en cuenta, ya que ha llegado a mis manos por parte de alguna persona que lo dejó encima de la mesa de mi asistente — me dijo sin apartar su mirada de miTerminamos con nuestro desayuno, levantándonos los dos de las sillas, poniendo James su mano en mi espalda, dándome de pronto un escalofrío por todo mi cuerpo. Nos fuimos a la calle, paseando hasta llegar a su coche, subiendo los dos para ir a la empresa de James. Al llegar dejó el vehículo en el garaje de su edificio subimos en el ascensor, hasta la planta donde tenía su despacho, cuando nos íbamos acercando, salude a la que fue mi compañera de trabajo, entrando James y yo en su despacho— Que no me moleste nadie y anula todo lo que tenga esta mañana, voy a estar algo ocupad
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza y aturdida, pensando en que la noche anterior seguramente había bebido demasiado, fue lo que pensé en primer lugar, ya que en esos momentos no podía ver bien donde me encontraba, aunque intente varias veces abrir los ojos para mirar los techos, las cortinas, la cama, ya que sentía que donde estaba no podía ser mi dormitorio, levántate las sábanas de aquella cama porque las notaba demasiado suaves y me pude fijar en que yo estaba totalmente desnuda. Intenté enseguida y muy nerviosa levantarme de donde estaba varias veces, pero los mareos y el dolor de cabeza que tenía, me hacían volver a tumbarme en aquella cama una y otra vez, hasta que por fin y como mucho esfuerzo me pude sentar en la cama. Escuché un ruido muy extraño detrás de mí y al girarme para ver qué era, me di cuenta de que había un hombre durmiendo en la misma cama que yo estaba, Nerviosa empecé a mirar por toda la habitación preguntándome ¿qué había pasado la noche anterior? y ¿Dó
Cuando el buenorro del camarero nos preguntó qué queríamos beber, decidimos las amigas, empezar a beber con algo suave, ya que enseguida el alcohol se nos subía a la cabeza y empezábamos a hacer tonterías. Así que decididas pedimos tres cosmopolitans, pero al dar el primer sorbo, enseguida notamos que tenía demasiado alcohol y aunque estaba muy buena la bebida, nos quedamos las tres mirando al camarero, viendo una pícara sonrisa en sus labios mientras nos miraba él a nosotras— Chicas ¿os habeis fijado como nos mira ese grupito de hombres? — nos preguntó Loren, que era la más alegre de las tres— Buenos si que estan, pero creo que son algo mayores para nosotras — le dije— Tu siempre igual, nena, despierta o te quedarás para monja, ya me gustaría pasar una sola noche con uno de ellos — me respondió mi amiga— ¿Hacemos una apuesta chicas? pago los gastos de esta noche si Noelia se acerca a ese grupo y le pide a uno de ellos salir a bailar ¿qué os parece? ..-- dijo Alice, haciendonos re
Nos marchamos de aquel local, abrazados mientras seguiamos riendo y bebiendo el champagne que aquel Elvis nos regaló, estuvimos andando un buen rato entrando en uno de los casinos, ya que deseábamos que siguiera la noche. Jugamos una o dos horas en la ruleta, pero no tuvimos suerte, marchandonos hacia la calle donde estaba el coche esperándonos, el chofer con la puerta abierta. Entramos en el vehículo y me quedé mientras miraba las luces que se encendían y se apagaban de los casinos y las luces de neón de los clubs nocturnos, hasta que volvimos a llegar al aeropuerto más borrachos que cuando bajamos. Lo siguiente que paso, lo tengo nublado, solo me acuerdo de que llegamos a una suite, comiéndonos los dos, nuestras bocas, quitandonos la ropa deprisa, tirandome Cristofer a la cama, riendo y bebiendo champagne, ACTUALMENTE—- ¿Qué te parece si te quedas a vivir conmigo? yo necesito una esposa y tu seguramente un trabajo ¿que me dices Noelia? — me pregunto Cristofer muy serio— ¿Estás loc