Luego de pasar un buen rato creando su romántica historia de amor, ambos se quedan mirándose con el brillo en sus ojos hasta que, un estruendoso reloj de pie repica por toda la casa, haciendo que Stacy casi salte de su asiento.—Lo siento, debí haberte avisado, ese reloj suena todas las tardes y noches.—Es bueno saberlo.Xavier agarra el plato de ella y el suyo y, con un largo suspiro se levanta de la mesa y los lleva hacia el fregadero, luego se da la vuelta hacia ella.—Quisiera poder quedarme otro rato y mostrarte más de mis actividades extracurriculares del sótano, pero, por desgracia, tengo que volver al trabajo. Estaré en mi despacho por si me necesitas. La cena se sirve a las siete de la tarde. Ponte cómoda, estás en tu casa.La mención del sótano hizo que los músculos del bajo vientre de Stacy se contrajeran, solo de escucharlo, los recuerdos de lo que hicieron ahí hace solo minutos le inundan la cabeza, imaginando qué más le espera.—¿Volveré a verte? —le pregunta ella para
Stacy puede escuchar a la perfección su corazón latiendo en sus oídos mientras lee la página que se cayó del diario de Xavier preguntándose qué quiso decir con que ella casi lo atrapa.La chica no es capaz de evitar que la paranoia se le instale en su pecho mientras continúa leyendo:“No podré ocultarlo por mucho más tiempo. Tarde o temprano se dará cuenta y tengo que estar preparado para cuando eso suceda”.Hay una última frase, pero está escrita a medias, como si hubiera sido interrumpido. Después de tanta intriga, ella es incapaz de resistirse. Sin pensarlo dos veces, agarra el diario y hojea las entradas hasta encontrar la noche que busca, esa noche en específico.“Día 777. 10 de marzo de 2024” —ese fue el día que ella y Xavier se conocieron— “A veces todo lo que necesitas para arreglar un mal día es una taza de café, pero no hace daño cuando ese café te lo trae la mujer más hermosa que he jamás hayas visto”La respiración de Stacy se vuelve acelerada y entrecortada. Mientras lee
Stacy se dirige hacia los vestidos más cercanos que tiene a ella. Las telas son hermosas y revolotean un poco por los aires acondicionados del lugar haciéndolos ver más hermosos aún.Se acerca a uno en específico que le llama la atención. Toma discretamente la etiqueta del precio y sus ojos se abren de par de par.—¡¿6 mil dólares por un vestido?! Eso es una suma ridícula, por muy hermoso que esté —chilla ella.Xavier se acerca y le rodea la cintura con los dedos haciendo que se estremezca tan solo por el roce y todos y cada uno de los movimientos del día anterior en el sótano le vengan a la cabeza.—EL dinero no es problema, corazón y eso es algo que Bella debería tener en cuenta. Tal vez esto no sea a lo que estás acostumbrada, y lo comprendo, pero tienes que hacerlo con confianza de todas maneras, no puedes parecer insegura cuando de dinero se trate, mientras esto dure, todo mi dinero será tuyo.Al escuchar las palabras del hombre que tiene a sus espaldas, los nervios le retuercen
Una voz familiar interrumpe las palabras de Xavier y hace que la rubia sienta una punzada de nostalgia en medio de su pecho. Nada más y nada menos que Ali, la mejor amiga de Stacy se les aparece en medio de su camino.El remordimiento se apodera de la rubia cuando recuerda los cientos de llamadas perdidas que tenía de su mejor amiga. Ella tenía la intención de llamarla y explicarle todo antes que Xavier destruyera su teléfono.De pronto, el temor reemplaza a la nostalgia en el cuerpo de Stace. De forma instintiva, entrelaza sus dedos con los de Xavier y los aprieta con fuerza, utilizándolos como apoyo e indicándole que está nerviosa.En menos de dos segundos, él le devuelve el apretón y se coloca más cerca de ella haciendo que el calor que ella conoce muy bien, emane de su cuerpo y la tranquilice al menos un poco.—Ali ¿qué estás haciendo aquí? —le pregunta Stacy en un hilillo de voz.—Michel quería traerme a comprar un vibrador nuevo, ya sabes cómo es él —dice señalando al hombre qu
Justo en ese momento, Stacy se dio cuenta de que, por muchas excusas que le diera, ninguna iba a sonar lo suficientemente convincente como para que Ali se estuviera tranquila y dejara de indagar. La rubia supo de inmediato lo que tenía que hacer y no iba a ser nada sencillo.—¿No te das cuenta de que estoy bien? Siempre haces esto, siempre son preguntas y preguntas, hablar y más hablar ¿no te das cuenta lo cansino que eso puede llegar a ser? ¿no te preguntaste ni una sola vez si me marché porque necesitaba un poco de espacio de ti?Mientras Stacy pronunciaba las palabras se daba cuenta de los absurdas que sonaban. A ella le encantaba que su amiga fuera tan habladora, eso la mantenía distraída de los problemas que siempre había en su casa, pero, no hay nada que convenza más al ser humano que las palabras hirientes.En cuanto la escuchó, el rostro de Ali se transformó en puro dolor y decepción. No instó por preguntarle a su amiga si era cierto, simplemente se conformó, le creyó.—Pensé
Cuando por fin llegan a la mansión, en lugar de pasar tiempo con ella como le había prometido en la boutique, Xavier desaparece por uno de los pasillos sin mencionar ni una sola palabra.De forma inmediata, Stacy se traslada hacia su habitación donde ya Verónica la espera para asistirla y ayudarla a estar lista a tiempo para el evento.—El señor Lightwood fue muy claro en sus instrucciones, quiere que se vea natural, pero mejorada… ¿Desea comenzar por el peinado, o por el maquillaje? —le pregunta la ama de llaves sin siquiera explicarle cuándo Xavier le dio esas instrucciones o cómo supo siquiera que ya habían llegado.—Empecemos con el cabello, eso tomará un poco más de tiempo —le dice mientras toma asiento en la butaca que Verónica ya tenía colocada frente a ella y, rápidamente, comienza manos a la obra.—Espero no tenga la cabeza sensible porque esta peluca no será nada agradable de llevar por tanto tiempo —dice mientras sostiene en alto para que ella pueda verla una peluca de cabe
El trayecto hasta la fiesta, lejos de lo que Stacy había pensado, es corto, lo que le da menos tiempo para mentalizarse. Cuando estacionan frente a la mansión, siente que el estómago se le retuerce y no de la forma placentera en la que suele hacerlo cuando se debe a Xavier.A través de las ventanas del coche puede apreciar con facilidad que la fiesta está en pleno apogeo. Las personas van vestidas como solo había visto antes en las películas.—Creo que llegamos un poco tarde —le dice ella girándose hacia Xavier.—Cuando eres tan importante como yo, no existe tal cosa como el retraso, siempre llego a tiempo. Digamos que los demás son los que llegan demasiado temprano —le responde él acomodándose la corbata.Los ojos de ella se retuercen, poniéndose en blanco mientras niega con su cabeza rápidamente. Se había olvidado de lo arrogante que él podía llegar a ser, pero le gustaba esa confianza que emanaba y, en un momento como ese, la necesitaba más que nunca.—¿En serio nadie te ha dicho n
Stacy se acerca a la puerta desde donde observa a Xavier saludando y hablando con los invitados. Con su presencia, la dinámica del salón ha cambiado por completo, antes, todos estaban disfrutando de la música, las bebidas, conversando, ahora, con él ahí, es como si todo girase a su alrededor a pesar de que no es el homenajeado de la noche.Las personas han parado de hacer lo que estaban haciendo para acercarse a él, saludarlo, hablarle o, simplemente observarlo, muchos con la boca abierta, envidia o admiración en su mirada y, muchas, pero muchas mujeres, con puro deseo.La rubia está en el umbral de la entrada con la respiración más que agitada mientras lo observa embriagada en todo su ser y en toda la energía que desprende, esperando poder ser capaz ella de hacer lo mismo, quizás no con la misma grandilocuencia, pero lo suficientemente convencida de llamar la atención.De pronto, capta cómo el calor en sus clavículas empieza a emanar, él la encuentra con la mirada y le hace un sutil