Capítulo 2.4Kisha.Se quedo tiesa en su lugar, sin poder emitir palabra alguna.—Me ha llamado Lombardi mientras salía de la ducha, estábamos tratando de localizarlo.Los orbes de Ignatiev llamearon, analizando la piel expuesta que la toalla no podía cubrir.Se sintió una imbécil al explicarle que demonios hacia en el cuarto de su ex amante, con poca ropa. Después de todo solo era su esposa bajo la ley, no había nombres para describir lo que se había formado entre ellos.—Lo sé. — se dio la vuelta, Kisha pudo observar cada musculo tenso en la espalda masculina. — Te espero en el club.Vale, paso del arrepentimiento al enojo en un segundo. No tenia tiempo para idioteces.—Gracias por el intento, Dimitrios. — Se paro llevándose su celular. — Más tarde quiero hablar contigo, creo que tenemos una charla pendiente.Se había acercado a la puerta cuanto la voz masculina la detuvo.—No hay nada que hablar Kisha. No soy un niño, te conozco hace años y se que tienes ojos solo para un hombre. L
Capítulo 2.5Ignatiev.Se sentía en las nubes, en el maldito paraíso.No tenían nombre para lo que estaban viviendo, pero el sabia que era algo... algo que podría durar para siempre si lo cuidaba y lo llevaba por un buen camino. No quería presionarla, no esperaba un te amo de su parte, sin embargo, indirectamente con las palabras que le había dicho se lo había confesado.Ahora se encontraban arreglando las redes de distribución, satisfechos al saber que su negocio comenzaba a encaminarse otra vez.Más allá de la felicidad Ignatiev no podía dejar de pensar en Lombardi, conocedor de que podría atacar en cualquier momento. Ya había demostrado no importarle el mundo entero con tal de quedarse con la mujer que amaba, no lo permitiría.A espaldas de su familia había comenzado a investigar, contratando a los mejores hombres en el ala de la informática. Lombardi tenia sus cuentas congeladas, había algunas a las que no podían acceder, sin embargo, sentía que se encontraba a un paso de cazarlo
Capítulo 2.6 Kisha. Salió de la casa sintiendo el eco del disparo resonar en su cabeza, lo único que la calmaba era saber que aquella pobre mujer había muerto en paz. Se encontró con Marck apoyado en su coche, saboreando un cigarrillo con la mirada perdida en el cielo nublado. No lo miro al ponerse a su lado, sacando un cigarro de la caja y encendiéndolo. Tenia los guantes machados de sangre, no le importo. —Murió en paz, creyendo que soy un ángel. En otra ocasión sonreiría con burla, aquel momento no era el indicado. —Solo tu piensas lo contrario, crees que eres la mala del cuento cuando en realidad sientes más que todos nosotros. — Marck tiro lo que quedaba del cigarrillo, pisándolo con su caro mocasín. — Kisha si fueras un monstruo sin sentimientos te hubieras ido corriendo a contarle a tu padre, me hubieses matado tu misma en el momento en que entraste a la casa. Eres buena, noble, un ángel. Le acaricio el pómulo con un dedo, haciendo que se girara hacia el. Se miraron a lo
Capìtulo 2.7 Kisha. No sabía cómo demonios sentirse, en el correr del tiempo que había vivido siempre sintió dolor ante la idea de no poder formar una familia. Sin embargo, no estaba lista para ser madre, no en este momento. No sabía cómo reaccionar, si quería que un niño formará parte de aquel mundo. —No quiero que le diga nada a mi esposo. — Fueron las primeras palabras que salieron de su boca, en medio de la bruma confusa en su mente. — Prefiero ser yo la que lo haga. Intentó pasar saliva, deseando que el nudo en su garganta se aflojara. —Eso no me incumbe. — Se paro de la cama con rapidez, aùn mirándola con alegría. — Procederemos a realizar una ecografía trasvaginal, para observar como esta el feto. Le dirè a su esposo que no se admite compañía en el procedimiento. Vendremos a buscarla en cinco minutos. Asintió con la cabeza, agradecida. Cuando se quedó sola lágrimas inundaron sus ojos, no supo si de felicidad o tristeza. Se encontraba en un dilema emocional, embarazada, h
Capìtulo 2.8Ignatiev.Hacía dos dìas que Kisha había ido a parar al hospital, desde ese momento no era la misma, haciendo que se preocupara de sobremanera preguntandose que demonios habia cambiado entre ellos.La veia distraida, pensativa, poco a poco comenzando a alejarse de él como si algo hubiese cambiado entre ambos, algo que no podía comprender.No le gustaba perderse en aquellos pensamientos, porque lo sacaba de foco, distrayendolo.Como en este momento, donde no se dio cuenta de la presencia de su padre en la oficina del casino. Se encontraba solo, Kisha llevaba dos horas de retraso, no sabia donde carajos estaba.—¿Qué está sucediendo contigo?.Su padre se sentó frente a él luego de servir dos vasos de Vodka, entregando uno que aceptó gustoso. Era temprano para beber, apenas las diez de la mañana, pero necesitaba aquel trago con urgencia.—¿Por qué lo preguntas?.Marck le sonrió, el gesto iluminando parcialmente los orbes que anteriormente parecían siempre sonreír. No había
Capítulo 2.9Kisha.Manejaba por las calles de forma distraída, sin pode evitar acariciarse el vientre con amor.Llevaba un milagro dentro, uno que le hacia querer derramar varias lagrimas. En este tiempo no se permitió ilusionarse sobre el hecho de poder ser madre, parecía algo totalmente imposible, había aceptado el destino que le toco.Sin embargo, eso era posible, llevaba dos frutos de su amor creciendo dentro suyo y no podía evitar el revoltijo de emociones.Una parte de ella deseaba contárselo a Ignatiev, otra había planeado su huida. Irse lejos de todo el mundo oscuro que la rodeaba, proteger a los hijos que cargaba dentro.Le dolía pensar aquello, no era una posibilidad barajadle, no poda separarse de su familia, del hombre que amaba, el jamás se lo perdonaría.Salió de sus pensamientos cuando faltaban pocas calles para llegar al casino, se acomodo en el asiento sintiendo la estrechez que comenzaba a apretarle la cintura.Siempre tubo el abdomen plano, ahora cuando se miraba a
Capítulo 3.0Kisha.Estaba desnuda frente a su madre, totalmente expuesta. El secreto que había comenzado a guardar siendo rebelado.La expresión de Nikkita era una mezcla entre alegre y confusión. Kisha no podía hacer más que mirar el bote de pastillas en las manos temblorosas, intentando encontrar su voz perdida.—¿Ignatiev lo sabe?.La voz de su madre era apenas un susurro, no sabia quien de las dos se encontraba más estupefacta.Ordenando a su cerebro a que reaccionara Kisha camino nuevamente hacia el baño, tomando una bata para envolverla a su alrededor.El cabello le goteaba, manchando con pequeñas gotitas el piso de parqué.Cuando volvió a la habitación Nikkita se encontraba sentada en la cama, la mirada fija en las vitaminas prenatales, como si aquello dos botes le fueran a dar las respuestas que estaba buscando.Se dirigió hacia ella tomando asiento a su lado.—No lo sabe, y tampoco quiero que lo sepa, aún.Tenia la voz temblorosa, diciendo aquello en voz alta se sentía peor
Capítulo 3.1Kisha.¿De aquella forma se sentirían los hombres penados a muerte?, Kisha no lo sabia, sin embargo se lo pregunto mientras subía las escaleras que la llevarían a la oficina.Le temblaban las piernas, hacia muchos años no sentía miedo. Tubo el deseo intenso de prenderse un cigarrillo para calmar las ansias que llevaba dentro.Agradeció de sobre manera no tener una cajellita al alcance de sus manos ya que, sitiándose la peor madre del mundo, sucumbiría al antiansiolitco que significaba la nicotina para ella.Cuando estuvo frente a la puerta del despacho tomo varias respiraciones intentando infundirse de un valor que no cargaba en aquel entonces. Abrió la puerta, pensando en como se disculparía de Ignatiev por esconderle un secreto de tal magnitud.—Lo siento, no estaba preparada para contártelo.Busco a Ignatiev en la habitación, encontrándolo cerca del ventana mirando hacia las personas de abajo. Tenia un vaso de Vodka en las manos, lo observo tomar varios sorbos antes de