Con mi hija en buenas manos al estar con mi padre y Axael demasiado sincera para parecer cierto, entro a la ducha y reviso que la silla para bañarla no este fría mientras ella me da nalgadas reafirmando que no es ella.
— Que rico. — dice Axael.— Oye, ¿Qué rayos te está sucediendo hoy? — pregunto confundido.— ¿No puedo mirar de forma pervertida a mi esposo? — pregunta Axael.— Sí, solo tú puedes… pero, estás menos cohibida. Es extraño.— Te diré lo que es extraño, ¿Cómo pude durar tanto tiempo siendo virgen? ¡El sexo es magnífico!— Oye, ¿recuerdas que estás hablando con tu esposo, verdad? — pregunto porque estoy por sospechar que habla del sexo con cualquiera y no conmigo.Ella se levanta y me agarra el rostro con ambas manos para besarme con brusquedad, aleSé que mi esposa no es así, Axael es alguien que es ardiente, de eso no tengo dudas, pero, no así. Por lo que, busco a los doctores mientras ella me grita. Porque sí, me está gritando para que regrese.Apenas llego a la estación de enfermeras, noto que hay todo un caos y eso es un poco sospechoso, ya que, parecen estar buscando algo en tres los documentos y medicina.— Necesito su ayuda.— ¿Algo le ha pasado a su esposa, señor Barack?— Sí y no sé porque, ¿hay un doctor que pueda revisarla completamente? Porque algo le pasa. — pregunto preocupado.— ¡Maxi, ven aquí, por favor! — dice Axael y yo me giro sorprendiéndome porque ella está en el umbral de la puerta de su habitación usando solo una toalla para cubrir su desnudez.‘Axael normalmente no haría eso.’ Me digo mentalmente.La preo
Los doctores se mueven rápido y yo solo imploro que tengan claro que es lo que deben hacer para salvar a mi esposa, como también, que deberían o no hacer para que algo así no suceda.— ¿Qué está pasando?— Debemos llevarla a realizar los estudios, después que obtengamos los resultados podremos analizar las causas y demás. — dice uno de los doctores llevándose a mi esposa para los estudios.— Maximiliano, ¿Qué sucede?— ¡Te dije que te llevaras a Eloise de aquí, no quiero que la vea así. — digo angustiado.Mi padre ignora lo que le he dicho y entra a la habitación donde no está mi esposa, pero, si todo el caos que dejó su desmayo o algo peor.— Esta viva, Maximiliano. Seguramente se quedó dormida por tanta… acción. — dice mi padre y yo suspiro aliviado.&mdas
Las horas pasan en las que juego con mi hija, la baño y le doy su biberón teniendo en cuenta el horario de la bebé, durante todo ese tiempo, Axael no despierta, su agotamiento es tan grande que no escucha siquiera la risa de nuestra hija.Todo está tranquilo, por lo que, me acuesto con la bebé en el tapete interactivo y mi pequeña se duerme a mi lado tan plácidamente que me quedo dormido yo también aunque esa no era mi intención.Es solo la vibración de la alarma para la comida de Eloise lo que me despierta desorientado con una mujer sentada a mi lado mirándome sonriente.— ¿Cuánto tiempo llevas mirándonos? — pregunto frotando mis ojos y Axael me sonríe.— Muy poco pero es suficiente para sentirme la mujer más afortunada del mundo.— Dudo que te sientas así con todo lo que ha sufrido, querida. — respondo pero no
La amo, sinceramente amo a esta mujer que se ha metido hasta en mis huesos, sin duda, esto que estoy sintiendo por ella no sé si sale de lo más profundo de mí o ella lo transmite y cala hasta lo más profundo de mis huesos, impidiendo comprender cuál es la fuente o el destino en sí.Pero, eso no me importa porque lo único que me interesa es que puedo sentir que todo mi cuerpo la anhela. Mi esposa no es algo efímero o pasajero que obtuve una noche que estaba bebiendo en uno de los tantos clubes en Las Vegas… Quizás así fue como pudo haber sucedido en cualquier otra situación pero en la mía… ella se convirtió en todo para mí— Te amo, Axael Barack. — Susurro y ella siempre sonriendo.— Lo sé, cada pequeña o gran parte de tu cuerpo me lo dice a gritos. — dice Axael.— ¿Eso es malo? ¿Te sientes muy ac
Me miro en el espejo y me pregunto si es buena idea ser una chica que no soy e ir a lugares donde normalmente no me encuentro, pero, debo dejar de ser la chica que solo trabaja para terminar mis estudios y no es capaz de tomar una gaseosa porque se descuadra el dinero que tiene estipulado para sus gastos, por eso, usando la ropa de mi compañera de cuarto, salgo rumbo al club en el que soy mesera.— Normalmente los empleados se marchan lejos del lugar de trabajo cuando están de descanso, sobre todo, si es la primera vez que tiene un descanso después de tres años trabajando.— No me molestes, Lauren, déjame ser libre.— Donde trabajas. — resalta Lauren con incredulidad.— Dijiste que en el club están los hombres más atractivos y adinerados del estado, así que, es un buen lugar para coquetear.— ¿Tú vas a coquetear? ¿Axael Blanco va a coquetear?— Las tetas me llegan a la boca y siento la brisa tocar mi entrada por la ropa que tengo puesta, así que, si no voy a coquetear, ¿para qué voy c
Si había algo que no creía posible que me sucediera es este tipo de acoso, porque soy una chica que no es atractiva como las demás empleadas, por eso, aunque trabajo en uno de los clubes más importantes de Las Vegas, no había experimentado este tipo de acoso, por eso, cuando observo sus ojos color verdes y sus labios rojos e hinchados, no lo dudo y respondo dando una buena bofetada.Pero cuando creí que Andrés y el jefe me defendería, lo que hace es correr hacia el hombre que tensiona su rostro girado por mi bofetada. Todos los que me miraban, cubren su boca y cierran los ojos como si esperaran el inicio de algo trágico, cuando la realidad es que todos corren a auxiliar al hombre que aferra más su agarre a mi brazo.— Señor Barack…— Que nadie se me acerque. — dice el hombre que ahora conozco su nombre.Como lo ordenó nadie se le acerca, pero entiendo que la amenaza no es lo que le causa miedo, si no, el arma que se muestra en su pantalón, una que estoy segura que usará conmigo.‘Buen
Aturdida, abro mis ojos sintiéndome desorientada porque no tengo idea del lugar donde me encuentro aunque de cierta forma, me resulta conocido.— ¿Dónde me encuentro?— En una habitación del club, creí que al despertar en un lugar conocido no entrarías en pánico. — dice Maximiliano asustándome.— ¡¿Qué haces aquí?!— Pajarita, yo te trajee aquí, así que, ¿Qué te hace pensar que no estaré contigo? — pregunta Maximiliano y yo me reviso implorando que me encuentre aun con mi virginidad intacta.— Es un alivio. — susurro al notar que mi ropa está intacta.— ¿Qué pensabas que te haría? Yo soy un caballero y por eso, no voy a hacerte algo de lo que no seas consciente.Lo observo indignada, porque si hay algo que él hace desde que nos conocimos es realizar cosas sin que sea consciente hasta que es demasiado tarde.— No te creo. Eres alguien que se atrevió a secuestrarme, así que, eres capaz de muchas cosas más.— Pero no sería capaz de abusar de ti, si te traje aquí fue para hablar mejor las
Nuevamente despierto desorientada, pero, esta vez no estoy en una habitación si no, en el hospital con varios aparatos en mi pecho. Maximiliano, el hombre que apenas conocí hace poco, se encuentra a mi lado mirando el monitor aunque su mente parece en otro lugar.— ¿Qué me sucedió?— Lo siento, se me olvidó que tienes un problema cardiaco y ese tipo de… situaciones te afectan demasiado.— Estoy enferma, lo sabes, así que, déjame ir. Necesito volver al trabajo.— Comprendo que en el pasado estuvieras desesperada por trabajar porque tienes que cubrir los gastos de tu hermana y tu universidad, pero, ahora es diferente.— Nada ha cambiado.— Como tu esposo yo me haré cargo de todas esas responsabilidades y por eso, puedes concentrarte solo en cuidar de tu salud para que puedas estar más tiempo con tu hermana. porque como lo has mencionado, eres su única familia.Es una oportunidad única, no todos los días aparece un hombre diciendo que se hará cargo de todos los problemas económicos, pero