Hola, hola, aquí tienen capítulo. Gracias por leer.
EvelynNo sé cuánto tiempo ha pasado. No tengo manera de contar los días.No me dan comida seguido, no hay luz en la celda y no me dejan salir para respirar aire puro ni una sola vez al día.De hecho ahora mismo no tengo una certeza de si es de día o es de noche y ciertamente eso tampoco me importa, no lo hace porque lo único que mi cerebro puede procesar ahora mismo es el dolor y el agotamiento.El dolor es una constante. Mi cuerpo entero arde con cada respiración y mi piel se siente demasiado tensa, como si las heridas estuvieran supurando fuego bajo la carne. Me apoyo con dificultad contra la pared de la celda, sintiendo el frío de la piedra pegándose a mi espalda lacerada. Ragnar no tuvo piedad y mis fuerzas se reducen con cada minuto que pasa.La puerta de la celda se abre y veo como Clara entra en silencio. No la miro al principio, pero puedo sentir su mirada fija en mí, es la primera vez que la veo desde… desde le momento del castigo y no se si quiero tenerla aquí.Sin embargo
LeonardEl tiempo sigue corriendo.Ya van cuatro días llegamos a las cercanías de la manada de Ragnar y aún no hemos encontrado un punto de acceso viable. Nos hemos dividido a lo largo del territorio y la frontera, manteniéndonos ocultos en los límites del territorio, observando sus movimientos y buscando alguna debilidad en su defensa, pero todo indica que ha reforzado su seguridad al extremo.—Esto es demasiado meticuloso para ser solo obra de Ragnar —comenta Alex en voz baja mientras nos mantenemos agazapados en la maleza, observando a los guardias que patrullan la frontera—. Es como si alguien más lo estuviera ayudando.—Lo mismo he estado pensando —murmuro, con la mirada fija en el resplandor apenas visible que cubre el perímetro. Hay algo extraño en esa barrera—. Ragnar no tiene este tipo de poder. Alguien más debe estar involucrado.—¿Crees que sea…? —Alex deja la pregunta en el aire, pero sé exactamente a quién se refiere.Algo asi solo pueden hacerlo las hechiceras, pero est
EvelynNo sé cuántos días han pasado.La celda se ha convertido en mi única realidad. Solo el frío suelo, la humedad en las paredes y el dolor punzante en cada una de mis heridas me recuerdan que sigo aquí.Ya no tengo hambre. O más bien, la tengo, pero se ha vuelto un murmullo lejano, una sensación que dejó de importar cuando mi cuerpo se acostumbró a la ausencia de comida. Lo único que realmente permanece es el cansancio.Y la desesperanza.Leonard no viene.Cada vez que mi mente intenta aferrarse a la idea de que vendrá, una voz cruel y burlona en mi cabeza me susurra que no lo hará. Que nunca tuvo la intención. Que me dejó aquí para que Ragnar terminara de destrozarme.El sonido de pasos acercándose hace que mi cuerpo entero se tense. Sé lo que significa. Sé por qué vienen.Cada vez que abro los ojos, me encuentro con las mismas paredes de piedra sucias y húmedas, con el olor de la desesperación impregnado en el aire. Han hecho todo lo posible por debilitarme. Apenas me han dado c
EvelynMe quema. Quema como el infierno mismo.Eso es lo único que puedo procesar, lo único que tiene sentido mientras siento como lava ardiente recorre mi cuerpo, pero no puedo ver nada.No sé dónde estoy, no sé qué es lo que pasa, pero es como si me estuviera consumiendo por completo.Acabando conmigo.Quemando cada parte de mí hasta desaparecerme por completo y simplemente queden cenizas de lo que fui.Despierto jadeando.El aire parece no ser suficiente para llenar mis pulmones y la sensación de calor, de estarme quemando viva sigue latente en mi cuerpo, pero no hay nada. Mis ojos recorren todo a mi alrededor y la dolorosa y familiaridad de lo veo que golpea como un rayo.Estoy de vuelta en la celda.El recuerdo de Ragnar, de lo que dijo, de lo cerca que estuvo de tocarme y de lo que yo hice en consecuencia de ello, me hace estremecer, porque si antes él parece obsesionado conmigo, ahora que sabe lo que puedo hacer, que lo sospecha, ahora nunca va a dejarme ir.Intento levantarme p
EvelynEl vacío, por extraño que sea, es lo único que me acompaña ahora, lo único que percibo con certeza en medio de esta bruma de rabia y dolor que no consigo tan siquiera entender.Y es que el dolor… El dolor ya no se siente de la misma manera. No sé si es porque mi cuerpo se ha acostumbrado o si simplemente algo dentro de mí ha decidido dejar de luchar. No hay diferencia entre el frío de la piedra y mi propia piel. No hay diferencia entre estar dormida o despierta. Todo es lo mismo. Todo es vacío.Pero luego recuerdo lo que Clara me dijo, lo que Ragnar me ha hecho creer.Leonard solo me necesita por mi poder.Un fuego arde en mi interior, pero no es el tipo de fuego que me calienta o me da vida. No, este es diferente. Es una furia negra y fría. Una furia que envenena mis pensamientos y distorsiona mis recuerdos. Me hace cuestionar todo.¿Hubo alguna vez algo real? ¿Alguna vez fui más que una pieza en su plan?La esperanza que me quedaba, esa chispa que me decía que Leonard vendría,
LeonardHe hecho un llamado por el vínculo a todos mis hombres, al menos a los que vinieron conmigo, para reunirnos y planear nuestro siguiente paso.El oráculo… Tal vez sea una locura, tal vez simplemente sea otra más de las trampas de Ragnar, pero si hay al menos una ínfima probabilidad de que ahí encuentre lo que necesito para recuperar a Evelyn, entonces voy a arriesgarme.Además, el anciano dijo que también tenían información sobre la maldición y… lo que sea que esté ocurriendo con Evelyn y el hecho de ser una Luna rota, pues tengo un presentimiento, una sensación parecida a la que sentía en la mansión, pero mucho, mucho más suave, en dónde me dice que algo está mal con ella.No sé porque ya no puedo sentirla como antes, pero eso, ese cosquilleo de angustia, miedo y algo más, algo oscuro… es lo único que me hace saber que ella sigue viva.El aire está cargado de tensión cuando Alex regresa con el resto de los hombres. Los guerreros más leales.Habiamos hecho un pequeño campamento
LeonardAquelarre. La palabra vibra con fuerza en mi mente mientras la observo. La mujer que nos salvó sigue adelante con una tranquilidad que me crispa los nervios. Es una hechicera, la primera que veo en al menos un siglo.Me giro hacia Alex, que me observa con la misma sospecha reflejada en sus ojos oscuros. Asiente apenas con la cabeza, un gesto silencioso que me dice que cuida mi espalda.—Muy bien —digo finalmente, volviendo mi atención a la bruja—. Muéstranos el camino.Ella sonríe con diversión y se gira sin decir nada, adentrándose aún más en la penumbra del bosque. A cada paso, siento como si el aire mismo se volviera más pesado, como si nos estuvieran observando desde las sombras. Las ramas crujen bajo nuestras botas, pero no hay más sonido en el bosque. Ni aves, ni insectos, nada. Solo nuestro aliento y el retumbar de nuestros corazones en el pecho.Estoy a punto de preguntar cuanto más vamos a alejarnos o si es que acaso no está llevando hacia una trampa, cuando de repen
EvelynEstoy enloqueciendo.No tengo dudas de que he empezado a perder la cordura. No consigo distinguir cuando estoy dormida de cuando estoy despierta.La realidad y el tiempo en esta celda se estira y se comprime como si jugara conmigo. A veces siento que acabo de despertar, otras, como si hubiera vivido cien vidas encerrada entre estas paredes de piedra.Ya no distingo entre lo real y lo que mi mente rota inventa para protegerme o para destruirme. Desde que Clara me reveló la verdad—que Leonard me necesita para romper su maldición—algo dentro de mí se quebró. Intento reponerme, levantarme y luchar, pero es como si hubiese un enorme agujero en mi cuerpo y toda mi energía se estuviera yendo.Ya no peleo. Ya no espero. ¿Para qué luchar, si solo he sido un instrumento para él igual que para todos? Un código, una llave, un recurso. Nunca su elección.Puedo recordar como me dijo que necesitaba tiempo, como me ocultó que Megara estaba aquí cautiva… que habían pedido cambiarla por mi.Si,