Deje atrás el restaurante con miles de pensamientos en la cabeza, las palabras que me había dicho Melody resonaban en mi mente una y otra vez.No podía creer todo lo que me había dicho de Jacobo, la manera de actuar y de decir las cosas jamás lo hubieran delatado.Ahora lo sé, en ningún momento Jacobo había déjalo a Melody, seguían siendo pareja siempre, a pesar de que él me había dicho todo lo contrario.Tenía todas las opciones del mundo, él tenía el poder de no quedarse conmigo y regresar a México con ella y ser felices juntos.Además de que me ha estado engañando con todo lo que me decía, era como si yo fuera solo un premio más en su colección de parejas, ¿realmente quería casarse conmigo?Todas sus palabras habían sido una gran farsa, cuando decía que quería quedarse conmigo porque se había dado cuenta que yo era el amor de su vida, eran una completa mentira. Pero después no tenía otra opción más que retenerme a la fuerza, su orgullo le impedía soltarme, no podía perder en esta s
El miedo había desaparecido de mí piel. Ya me encontraba en el automóvil con Emiliano, completamente inmóvil y en silencio. No comprendía del todo cómo me había encontrado tan rápido, pero agradecí que estuviera allí.—Emiliano, ¿cómo es posible que estés aquí? —pregunté, intentando entender su actuar.No respondió. Emiliano era un hombre que simplemente hacía las cosas porque le nacían del corazón.—Emiliano… —volví a insistir, pero el silencio persistió.Sin decir una palabra, tomó rumbo hacia una cafetería abierta las 24 horas. Se estacionó frente al lugar y salió rápidamente, sin siquiera mirarme.Pocos minutos después, regresó con dos cafés y unas galletas para acompañar. Lo miré con tristeza; estaba a punto de derrumbarme frente a él, mis ojos reflejaban la tristeza inmensa que tenía mi alma después del encuentro con Melody.Entonces, dejó los cafés sobre el panel del automóvil, se acercó a mí y me abrazó con suma calidez. Su abrazo provoco en mi un confort que no pude más y me
El hombre que estaba sentado frente a mí no era el mismo chico dulce que me había acompañado en mi juventud. Algo en él había cambiado. Su mirada, su postura, incluso la forma en que respiraba… ya no era la misma persona. Se había convertido en alguien distinto, como si hubiera perdido el rumbo del amor que alguna vez nos unió.Sentía miedo, miedo de decir siquiera una palabra. Pero en lo más profundo de mi ser, sabía que tenía que hablar.—Jacobo… creo que tenemos que hablar.Mi voz sonó distante y titubeante, como si en el fondo no quisiera pronunciar esas palabras, como si temiera que, al hacerlo, todo cambiara de manera irreversible.Aún lo quería, con todo mi corazón. Pero sabía que él no era para mí. Era el momento de soltar. Respiré hondo y reuní el valor que me quedaba para pronunciar las palabras que me dolían.—Jacobo, entiendo tu forma de actuar y de ser. Siempre fuimos uno, grandes amigos, grandes confidentes. Compartimos un mar de historias juntos… pero, aun así, eso no f
Esa noche sentí que había perdido al hombre de mi vida, tanta lucha, tanto amor se habían ido por el caño después de todo lo que dijimos y después de que él se convirtiera en una persona sumamente violenta.La angustia me envolvía, como si de aire me faltara, como si no pudiera respirar, pero, a pesar de la incertidumbre, trataba de recomponerme mientras Emiliano me acompañaba en silencio.Sin darme cuenta, él se había convertido en una presencia constante en mi vida. Siempre estaba ahí, en los momentos más difíciles, brindándome su apoyo incondicional. Lo había convertido en uno de mis mejores amigos sin siquiera notarlo y sin siquiera pedírselo.Permanecimos unos minutos en silencio hasta que su voz rompió la calma:—Tienes que prepararte para salir. Recuerda que en unas horas partimos a Italia. Te daré tiempo para organizar tus cosas, pero no te preocupes por el taxi. Paso por ti y nos vamos juntos al aeropuerto. — Su inmensa amabilidad llenaba mi corazón. Después de todo lo que ha
Aterrizamos por la tarde, fue un viaje bastante tranquilo y sin demoras, no hubo momentos incomodos, me encontraba completamente tranquila. Ya había pasado todo lo malo, por un momento pude olvidar los momentos de angustia que viví hace unas horas, en la partida de Jacobo.Nos encontramos todos en la sala de espera, tomando nuestras maletas y saliendo del lugar, una vagoneta nos esperaba para llevarnos a nuestro hotel. Por lo menos el día de hoy descansaríamos un rato para que la mañana siguiente fuera un día completamente productivo.Al llegar al hotel nos asignaron nuestra habitación donde pasaríamos dos semanas, a todos nos dieron una habitación individual.Llegue y me instale tranquilamente, con algunos pensamientos que llenaron mi cabeza, pero con un poco más de paz.Pero esa paz no duraría mucho, mientras desempacaba mis cosas, comenzó a sonar mi teléfono con miles de mensajes, uno tras otro, sin medida. Comencé a pensar que era, Jacobo, pero esta vez no era así, los mensajes qu
Al conocer a Emiliano, sabía perfectamente que él me haría la vida un martirio, porque al final de todo él era el hermano de Rebeca, ella le había contado todo, todo lo que había pasado con Gabriel.El al principio había sido un pequeño dolor de cabeza, me trataba con la punta del pie, con una cara de desprecio, como si mi sola presencia le molestara, pero a pesar de eso, mantenía una postura muy profesional. No entiendo en que momento el comenzó a cambiar conmigo, quizás fue en la boda de Gabriel donde Jacobo me tomo con un poco de violencia.Emiliano, era un hombre frio, muy ensimismado, no era que no le importara las personas, pero él tenía que actuar como lo que es. Un Jefe.Trate de pronunciar alguna palabra, pero no podía decir mucho, era como si el universo se hubiera llevado todas mis palabras. No tenía nada que decirle, nada de lo que él quisiera escuchar.Espere algunos minutos antes de poder siquiera decir algo, cuando ya tenía algo que decir, el me interrumpió.—Aurora tú
En la mañana del 5 diciembre me encontraba recostada en mi cama pensando en mi decisión de irme a trabajar lejos de mí ciudad natal, aunque aquí en la ciudad de México encontraría un buen trabajo de mi carrera he decidido irme a Mallorca, mi familia ha aceptado con buenos ojos mi decisión y estoy feliz con el hecho de que me apoyan, pero es sumamente difícil dejar todo atrás. Pero lo que más duele es dejar a Jacobo, ese gran amor de infancia y adolescencia, a pesar de que solo somos amigos, yo siempre lo ame, fue mi confidente de toda mi juventud, platicábamos de todo, aunque algunas ocasiones nos confundían como pareja solo es mi amigo. Él tiene pareja, Melody una hermosa compañera de colegio, por la cual siempre estuvo enamorada y por lo cual nunca pude decirle lo que yo sentía por él, aunque en estos momentos ya es tarde para decirle, yo creo que si lo guardo me odiare, a lo mejor por la tarde que nos veamos para nuestra despedida le diré que lo quiero y siempre lo tendré en mi cor
Mi vuelo sale el día de mañana, me encuentro ansiosa ya estoy lista para irme, mi mama me hará una comida familiar, solo mi hermano Mauro, mi abuelita Sofía y ella.He terminado de meter todas mis cosas en las maletas, mi vuelo sale a las 5 de la mañana, en ese tiempo estuve revisando algunas fotografías de mis vivencias con amigos y Jacobo, tuve un poco de nostalgia al recordar todo por lo cual tome todas las fotografías y las volví a meter en su cajita y la coloque en un baúl donde guarde todo lo que conservare.Mi mamá y mi hermano salieron de la casa para ir por mi abuela, que tenía ya un tiempo que no la veía y con esto del viaje quizás tardaría más tiempo en verla. Me quede sola en casa.Bajé a la cocina y mientras tomaba una manzana sonó el timbre, fui a ver quién era y para mi sorpresa era Jacobo, mi corazón comenzó latir más rápido y con mayor fuerza, abrí la puerta con calma, nos vimos durante unos segundos antes de pronunciar palabra.– ¿Cómo estás? –Dijo con voz rápida y s