Zakia se escondió entre los árboles después de camuflajear su aroma para que este no fuera captado por nadie.Sintió que le clavaban un puñal en el corazón al ver a Alessandro llegar junto a Dana.Ambos parecían serios pero la cercanía entre ambos era evidente.—Están juntos, de verdad están juntos.Su voz se quebró en medio de ese murmullo mientras que sus ojos se llenaban de lágrimas de angustia.Le dolía.Le escocía en el pecho pero también la llenaba de rabia.No con Dana.Ella misma sabía cuanto amaba a Kian y sabía porqué estaba haciendo esto, por su familia. Para mantenerlos a salvo incluso aunque tuviera que sacrificarse a sí misma.No era justo para Dana perder a sus cachorros otra vez pero que Alessandro lo hiciera solo provocaba que el dolor y la angustia la hicieran vacilar.—¿Por qué no me lo dijo? ¿Por qué me usó durante toda esta semana haciéndome creer que sentía algo por mí?Para ese momento las lágrimas caían a borbotones sobre su cara.Estaba rota.Destruida. Querí
Kian no solo estaba furioso sino que también estaba dolido.Había corrido lo más rápido que podía para llegar a donde estaba Dana a punto de cometer una locura garrafal.Ella no había confiado en él y se había dejado llevar por lo que creía correcto. Sin embargo, él jamás lo permitiría.El dolor en su pecho no se comparaba con nada a lo que había experimentado antes. Se sentía traicionado por su hembra, tan decepcionado de Dana de que no confiara en él, ahora entendía lo que ella sufrió cuando él estaba haciéndole creer que quería a Asling.—Baja. Ahora —gruñó otra vez Kian con los ojos ardiendo de ira mirando las manos de Alessandro sobre la cintura de su hembra.Iba a matarlo.Le arrancaría la garganta a ese bastardo por tocarla.Pero cuando iba a lanzarse hacia adelante la voz de Dana provocó que se detuviera en seco ante las palabras que le dijo.—Diosa, ¿De verdad eres tan absurdo? ¿Crees que voy a obedecerte después de todo lo que me has hecho? —se rió ella con ironía.Kian est
Dana miró de reojo a los presentes tratando de ignorar el dolor en su pecho que ardía. Vio a los ancianos mirando con sorpresa a Kian. Obviamente esperaban que el macho hubiera muerto o algo peor en el Bosque oscuro. No esperaban verlo ahí de pie como el guerrero que era.Dana estaba logrando su cometido porque la atención de los ancianos estaba sobre ella y Kian. No se estaban dando cuenta de nada pero sabía que su compañero no se merecía esas palabras que le estaba diciendo. Lo estaba lastimado gravemente. Sus ojos se encontraron con la sacerdotisa que estaba tan satisfecha ante el espectáculo que estaba ajena a lo que Alessandro le estaba haciendo también drogada por lo que ella había puesto alrededor de su copa. Sin embargo, al ver su satisfacción Dana quiso matarla y lo haría después de que lograra su cometido.《Continúa》Articuló Alessandro con sus labios y Dana suspiró casi imperceptiblemente al tener que hacerle daño a su macho.—Lo que quiero es que te largues de aquí y me de
Zakia presenció casi todo pero no pudo soportarlo más. El ritual no se había dado por completo pero no había sido porque Alessandro se hubiera arrepentido sino porque Kian había aparecido para llevarse a Dana.Zakia convertida una vez más en loba corrió alejándose de ahí completamente destruida.—Que estúpida soy. Dejé que me usara a su antojo, que se burlara de mí —dijo la hembra cambiando de forma una vez más cuando llegó al Sur.El lugar de donde no debía haber salido, donde pertenecía en realidad.—Zakia, que bueno que llegaste...—No quiero hablar ahora Clara. Por favor.La hembra la miró sorprendida pero no la presionó y Zakia se lo agradeció encerrándose en su habitación.—Siete malditos días y no fui nada para él. Incluso con mis palabras y las suyas. Es un mentiroso, un maldito mentiroso. Pero voy a deshacerme de su marca.Zakia llena de rabia se vistió sabiendo lo que haría a continuación.—¿Cold? ¿Puedes venir a verme a mi habitación? Es urgente.—¿Princesa Zakia? Ahora mis
ACTUALIDAD:Los ancianos miraban a la sacerdotisa con los ojos abiertos de indignación salvo por uno. Alessandro no se perdió de eso. Era obvio que todo eso era un plan de Malek y Arya.—¿Cuál era el interés de hacer esto? ¿Por qué nos mentiste a las cuatro manadas enviándonos premoniciones falsas? —preguntó Alessandro para que ella respondiera sin filtros.Porque ella no podía detenerse por más que quisiera.La azucena mezclada con su sangre no la dejarían hacerlo. Ahora estaba en su poder.—Porque quería que la perra de Dana se alejara de Kian, él es mío.Alessandro chasqueó su lengua divertido negando con la cabeza al mismo tiempo que escuchaba el jadeo indignado de los ancianos.—Todo fue por amor, ¡Que conmovedor! Mentiste no solo a los tuyos, sino también a los líderes de los cuatro reinos en lo que pudo desatarse una guerra. Fantástico. Pero no pudiste hacerlo sola ¿Quién te ayudó?—¡Ya basta! —rugió Malek temeroso de que lo delataran.Alessandro lo miró con los ojos entrecerr
Después de dejar a la hembra en el calabozo a la espera de Dana, Alessandro ansioso fue en busca de su hembra.No le había comentado lo que planeaba hacer con Dana porque no quería preocuparla. Había hecho el plan tan perfecto y detallado que él siempre había estado seguro de que volvería rápidamente y así podría contarle absolutamente todo a su hembra. Sin embargo, al abrir la puerta de su habitación su corazón se paralizó tensándose abruptamente. —¡Zakia!Rugió su nombre sintiendo que su débil aroma aún se percibía en el aire, pero ella no estaba allí.Desesperado comenzó a buscarla.—¡¿Dónde está mi hembra?! —gruñó perdiendo la cabeza.Él siempre había tratado de ser controlado pero cuando se trataba de Zakia las cosas eran diferentes. Estaba planeando marcarla.Preñarla.Hacerla suya.Pero de repente había desaparecido. —¡¿Dónde está Zakia?!Todos a su alrededor parecían sorprendidos y sumamente asustados.—A-alfa Alessandro, la hembra s-salió muy temprano después de usted y no
Dana estaba entre los brazos de Kian tratando de procesar lo que estaba pasando desde que él se la había llevado cargada como una bestia descontrolada.—¿Kian? Déjame expli...—Estoy tratando de controlarme, compañera. Juro que traté de hacerlo pero tú no me dejaste otra opción. Nunca en mi jodida vida te dejaré. Te aseguro que después que te reclame de una vez por todas iré por ese bastardo de Alessandro y lo mataré. Desgarraré su carne y...Dana se dio cuenta de lo descontrolado que estaba. Era su lobo el que se estaba apoderando de él y de sus acciones. —¡Kian! Basta, yo...Él gruñó acelerando su paso llevándola a una especie de cueva que la hizo fruncir el ceño.Sin embargo, él todavía no la soltó tan fácil. Su cuerpo febril estaba quemándola pero por alguna razón comenzaba a excitarase con la reacción de Kian. —Pensé que confiarías en mí pero es evidente que el daño que te hice en el pasado sigue en tu mente y voy a deshacerme de eso. Pasaré toda mi vida luchando contra esos f
Sus ojos se encontraron cuando estuvo totalmente dentro de Dana quien mordía su labio inferior para no gemir antes la deliciosa sensación que estaba experimentando. Pero al escuchar las palabras de Kian se sintió más sensible.—No te merezco pero tampoco puedo dejarte ir, eso me hace un bastardo egoísta. Pero ¿Quién puede vivir sin su corazón, princesa?Sus palabras provocaron que el corazón de Dana se apretara en sus pecho y una lágrima escapara de sus ojos al mismo tiempo que se sostenía a los duros hombros de su compañero. Kian besó su lágrima y a partir de ese momento todo se empezó a calentar mucho más.Su boca volvió a descender aplastándose contra la suya duramente en una promesa implícita.Ambos sabían lo que querían.Lo mucho que se deseaban.—Te sientes también justo donde perteneces, entre mis brazos.Kian la penetró profundamente entrando y saliendo de su interior erizándole la piel con cada empuje. Sus piernas se aferraron a su cintura y sus brazos rodearon el cuello del