Después de la conversación que tuvieron Madelaine y Brenda, se dirigieron a una pequeña cafetería y pidieron algunos aperitivos deliciosos. Mientras devoraban la orden, hablaron un poco más de trivialidades y de los planes que Madelaine tenía ahora que había regresado.—Y bien, cuéntame, ¿lograste conseguir un empleo ahora que has vuelto? —Sí, comenzaré a trabajar como mesera en un club nocturno. Sé que no es el trabajo que esperaba, pero el pago que me darán es demasiado bueno para rechazarlo. —¿Estás segura de trabajar en un club nocturno como mesera? Después de escuchar lo que pasaste, este tipo de lugares podría ser un poco incómodo para ti. —Lo sé —hizo una mueca—. No te di todos los detalles. Pasé por una situación completamente difícil en la que me raptaron y la verdad, creí que no podría salir viva. También me obligaron a trabajar en bares y todo ese tipo de lugares. Tuve que hacer cosas de las que ahora me arrepiento profundamente, pero no podía hacer nada para evitarlo. E
Esa noche, Brenda se sentó para devorar la cena. En poco tiempo, apareció Haidar, ocupando un asiento alejado de ella, comiendo en silencio. Brenda expiró, buscando romper la tensión que se había instalado entre ellos.—Jamal resultó ser la persona que se convertirá en el jefe de mi amiga ahora que aceptó el trabajo como mesera en su club —dijo de pronto, intentando generar una conversación.Haidar dejó de comer y alzó la mirada, observándola con profundidad.—Sí, Jamal fue a mi oficina y me contó al respecto. Sin embargo, tu amiga terminó ocupando la vacante de asistente en el estudio de arquitectura de Jamal. ¿Aún no te lo ha dicho ella?—Oh, no, no me lo dijo... —se quedó a medias cuando su teléfono sonó, un mensaje de su amiga interrumpiendo el momento.Madelaine: "Brenda, hoy me pasó algo inesperado. Jamal Saieh, además de ser un tipo demasiado guapo, me ofreció el trabajo en su estudio de arquitectura. ¡Terminé convirtiéndome en su asistente! Mi regreso no podría ir mejor. Estoy
Poco a poco esa mañana, cuando la luz del sol se colaba a través de las cortinas de la habitación, ella se despertó. Lentamente abrió los ojos, sintiendo el calor del cuerpo de Haidar a su lado. Se giró hacia él y lo vio dormido, con una expresión tranquila en su rostro. Recordó la noche anterior, las confesiones y el beso que había cambiado todo entre ellos. Una sonrisa se dibujó en sus labios mientras se preguntaba cómo había llegado a ese punto.Ahora todo se miraba desde una perspectiva diferente, un ángulo que sinceramente le encantaba. Haidar abrió los ojos y, al ver a Brenda mirándolo, sonrió con un brillo en sus ojos grisáceos. —Buenos días, hermosa—, susurró con voz suave y aún adormilada.—Buenos días—, emitió Brenda, sintiéndose feliz y un poco cohibida por la intimidad del momento. —¿Cuándo regresarás a casa?—, quiso saber, sintiendo un deseo profundo porque el árabe se quedara así con ella toda esa mañana, pero sabía que eso no podría ser. —Regresaré para la cena—, pro
Después de comer un trozo de la tarta que había preparado Alexandra con Marilyn, Brenda se dirigió a su habitación y allí le hizo una llamada a su amiga Madelaine. Necesitaba contarle la buena noticia y cómo su relación con Haidar tomó un rumbo diferente. Era evidente la emoción en el tono de voz de Brenda. —Madelaine, ¡tienes que escucharme! Haidar y yo… hemos hablado y ahora estamos juntos. Es real—, dijo Brenda, sintiendo que las palabras salían de su boca con excedente felicidad.—¡Sabía que tarde o temprano pasaría! Estoy tan feliz por ustedes dos—, respondió Madelaine, su voz rebosante de alegría. —Tú mereces esto, Brenda. Mereces ser feliz—.Brenda sonrió. —Gracias, Madelaine. Siento que necesito que alguien me pellizque, para saber si es cierto o solo estoy soñando. —Deberíamos vernos, ahora estoy en el estudio trabajando, Jamal salió hace un momento a la compañía de tu esposo. Ahora que Madelaine se refería a Haidar, como su "esposo", sentía una explosión de sensaciones
Jamal no podía apartar la vista de Madelaine mientras ella estaba afuera, frente a la impresora, sacando algunas copias que él le había solicitado. Sus movimientos eran fluidos, naturales, pero en su mente, cada gesto de ella parecía estar lleno de gracia. Sin embargo, cuando Madelaine giró en dirección a su despacho, Jamal rápidamente disimuló y fingió estar concentrado en su portátil. Últimamente, se sentía extraño. Lo que había comenzado como una simple atracción cuando la vio por primera vez, ahora se había convertido en un incendio que no podía controlar. Cada vez que la veía, algo en su pecho se encendía. Era como si Madelaine hubiera despertado una parte de él que creía inexistente, una que lo hacía sentir vulnerable y, al mismo tiempo, lleno de vida. Desde su oficina, Jamal observó cómo Madelaine hablaba con una compañera en el pasillo. Ella sonreía, y su risa se escuchaba hasta su lugar. Había algo hechizante en ella, algo que lo mantenía absorto. ¿Qué era? ¿Qué estaba pa
Esa noche, Brenda se metió a la cama. Desde que ella y Haidar decidieron empezar de verdad, dormían juntos todas las noches. Haidar apareció solo con un pantalón de pijama, dejando su fornido pecho al descubierto. Brenda sonrió al verlo. Ese era su lugar favorito para descansar.Él se acostó a su lado y la rodeó con sus brazos, permitiéndole apoyar su cabeza en su pecho musculoso.—Madelaine está saliendo con Jamal. ¿No te parece eso inesperado e increíble? —le comentó Brenda, rompiendo el silencio.Haidar levantó las cejas, sorprendido.—¿En serio? Jamal no me ha dicho nada.—Ha sido hoy que comenzaron, así que tal vez por eso no te lo ha comentado.Haidar asintió lentamente.—Espero que Jamal sea serio y no juegue con ella.—¿Es tan mujeriego que dices eso? —preguntó Brenda, mirándolo con curiosidad.Haidar suspiró.—Es mi amigo, pero debo admitir que los compromisos no han sido su fuerte. Sin embargo, puede que me equivoque y realmente se tome en serio esta relación.Brenda frunció
—Cuando decidí irme de este país en busca de oportunidades, nada fue como esperaba… —su voz tembló ligeramente, pero continuó—. Fui raptada. Terminé haciendo cosas que me asquean ahora, cosas que me repugnaron en su momento, pero no tenía opción. No pude hacer nada para evitarlo.Las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos mientras hablaba.—Lamento mucho no habértelo dicho antes, Jamal. Es algo tan personal… A pesar de haber tomado terapia y haber trabajado en ello, aún siento que me persigue, como un fantasma que no puedo quitarme de encima.Jamal, al escucharla, sintió un nudo en el pecho. No necesitaba más detalles para entender el dolor que ella había atravesado. Sin decir nada, la rodeó con sus brazos y la abrazó con fuerza, como si con eso pudiera protegerla de todo lo que alguna vez la había lastimado.—Eres una mujer increíblemente fuerte, Madelaine. —Su voz era baja, pero cargada de dulzura—. Lo que pasó en tu pasado no define quién eres, ni mucho menos lo que tenemos a
Brenda y Haidar salieron tomados de la mano aquella tarde, paseando por las calles de Nueva York. Los transeúntes caminaban apresurados a su lado, cada uno siguiendo su propio rumbo, mientras ellos disfrutaban de un momento tan simple y al mismo tiempo tan significativo: caminar juntos, tomados de la mano y disfrutando de la compañía mutua.Haidar, siempre atento, mantenía su mirada en ella, asegurándose de que estuviera cómoda y feliz. Sin embargo, después de un rato, Brenda comenzó a sentir el peso del cansancio acumulado. La caminata, aunque maravillosa, comenzaba a ser demasiado para ella. Haciendo un esfuerzo, se detuvo y miró a su esposo.—¿Quieres que regresemos a casa? —inquirió Haidar, con un tono preocupado—. Sería bueno que descanses.Brenda asintió con una sonrisa cansada.—Lo admito, solo quiero llegar a casa y descansar. Lamento que tengamos que regresar tan rápido, quería que este paseo durara más.Haidar negó con la cabeza, colocando una mano sobre su mejilla con tern