ELLASacaba la daga de la cabeza de una criatura deforme y con colmillos; limpie la punta de la daga contra el largo del vestido y lo enfunde bajo mi brazo.Estábamos en las orillas del territorio, mire al suelo todos los cuerpos que había apilado a mis pies, algunos sin cabeza o extremidades. Pude sentir el fresco de una toalla mojada en mi mejilla y gire para ver a Ragnar; estaba desnudo y ensangrentado. Me instó a tomar la toalla húmeda para limpiarme la sangre del rostro.-¿Y tú?. - susurre.Cuando vio que no tomaba la toalla comenzó a limpiarme la mejilla, el mismo.“¡Ay este macho Alfa!, me saca de quicio”, no le dije nada; lo deje ser, limpiandome. Pasó un cabello detrás de mi oreja mientras lo hacía; me parecía un cambio muy drástico, hace unas semanas era un completo asno y hoy casi parece un príncipe encantador.-¿Todo en orden?. - me acarició la mejilla mientras preguntaba.-Pensaba. - sonreí.-¿Quieres compartirlo con tu compañero?. - “Mierda, es demasiado”, pensé.Quite s
ELEl centro de investigación que mencionaba Camellia era una maldita ciudad completa, oculta entre las montañas había edificios dispersos. Ella lo llamó La Ciudadela.Dentro de los límites de la ciudad de Vasseig, en la frontera de las montañas estaba el centro de investigación, un hermoso edificio de 3 pisos adosado a la montaña junto al pintoresco pueblo que me explico Camellia era donde la gran mayoría de los empleados vivía, incluso humanos. Algunos por generaciones habían convivido con cambiaformas y vampiros sin problemas de ningún tipo; no muy lejos estaba la ciudad de Cartan.Incluso donde estábamos podíamos ver el conjunto de edificios dispersos por la montaña, pero de entre todos sobresale el centro, no parecía tener puertas ni ventanas, solo un enorme cubo blanco sobresaliendo entre los árboles del bosque, yo seguía corriendo a paso ligero detrás de ella. Me gustaba la forma en que su cuerpo se movía con gracia al correr, parecía un maldito ángel con el vestido volando a s
ELHabíamos tomado un largo rato para tranquilizarnos antes de finalmente decidir qué hacer.Camellia había ordenado a todos los vampiros de la zona, retirarse y así evitar cualquier conflicto directo si Adam enloquecía nuevamente, ordenó a Zhara tener listo algunos tranquilizantes o sedantes dependiendo el nivel de locura.Todo el camino por el pasaje subterráneo lo único que pensaba era lo terrible que debía ser para otra hembra ver todo lo que habían hecho con esa pobre chica. “Sus padres, ¿tendrán familia?”, dijo Fenrir y eso me hizo detenerme.-¿Todo en orden?. - Camellia me veía preocupada y se acercó a mí para tomar mi mano.-La hembra, su familia. Debemos localizarla. - solté llanamente, Samuel y Leo se miraron entre ellos, seguramente hablando por el enlace antes de finalmente mirarme.-Nos encargaremos. - dijo Leo.El resto del camino fue como un paseo silencioso. Luego el pasillo se amplió hasta volverse una bodega enorme de muros blancos y con mucha iluminación, había una
ELLA La enorme caja de madera labrada tenía teñida una rosa carmesí en la tapa,las hermosas filigranas cubiertas en oro representaban a una bestia enfrentándose a otra. La cerradura tenía un rubí, que apenas asomaba de un diseño en forma de capullo. Era en realidad una llave de sangre. Acaricie la tapa hasta llegar al capullo, tenía miedo de tocarlo. Sabía que la llave de sangre era un compromiso de por vida. El monstruoso hombre que me lo envió como regalo sabe que estoy entre la espada y la pared. - Señora…..- la voz a mi espalda fue apenas un susurro. Cuando gire, me encontre con una pequeña mujer de cabello castaño que vestia de negro, era apenas un sencillo vestido negro con un fajo del que colgaba un hermoso reloj de bolsillo. - ¿A qué nos enfrentamos Zhara? - dije después de un suspiro. - A una bestia hambrienta de sangre y sexo; que en lo personal no me molesta Mi Señora.. - la sonrisa de la joven era contagiosa, una travesura implícita. Se me escapó una risita también.
Pude ver a lo lejos los cuerpos retorciéndose entre el fango y la sangre, el hedor de los cadáveres en descomposición me llegó de golpe. Entre gritos y lamentos, empuje con más fuerza la lanza en el pecho de la bestia mientras sus garras rasgaban la carne de mis piernas.Intentó luchar desesperado por sobrevivir, emitiendo unos sonidos desagradables mientras la piel se comenzó a deformar e inflar hasta que las úlceras se volvieron purulentas y hedían a muerte. Cuando la plata de la lanza finalmente acabó con la vida de la criatura, intente jalar la lanza para sacarla del cuerpo, Pero mi atención fue atraída al horizonte, donde el crepúsculo comenzaba a salpicarse de estrellas.El campo después de una batalla era lo último que yo quería ver, había luchado durante 3 días. Apenas había comido algo y tristemente quería olvidarlo todo, había arrancado tantas vidas; muchas de ellas no eran criaturas híbridas o salvajes. No podía dejar de pensar en aquellos cuyas vidas terminaron por intent
Estaba en la oficina leyendo la solicitud a la reunión, mientras mi beta y uno de los alfa de la manada más fuerte gritaban porque no debía arriesgar mi vida, su beta estaba caminando en círculo mientras agitaba los brazos dando un discurso sobre la guerra inter especies; asistir a un evento donde se decía estaría presente unas de las vampire mas fuertes; su reina, no era precisamente mi decisión más madura del dia.El papel era grueso, parecía hecho a mano. - ¿Alguna vez habían visto un papel artesanal? - dije de manera despreocupada mientras los 3 hombres voltearon a verme, no quería restarle importancia al asunto. Leo, mi beta hizo un gesto de asco antes de levantar las manos al aire; completamente desquiciado por mi actitud.Abrí la mano y dejé que la solicitud cayera de entre mis dedos al piso, no estaba interesado en asistir. Y ahora que tenía la atención de los 3 hombres y por supuesto estaba completamente desinteresado en solucionar un problema que no era mi problema, les di
Salí corriendo sin mirar atrás, con todos viéndome y mi séquito pisándole los talones; tropecé con tantas personas en mi huida que no me percate que estaba en otro corredor que no daba a la salida.Las personas ahí me miraban con horror o sorpresa, estaba nerviosa. Nadie podía saber con certeza lo que me pasaba, ni yo sabía lo que pasaba.Cuando era muy joven había descubierto algunas cosas desagradables sobre mi linaje, por ejemplo algunos fluidos tenían pequeñas cantidades de sangre, y eso generaba una anemia que me obligaba a consumir; básicamente cualquier tipo de ser vivo. Cazar era la mejor opción, pero hacía décadas que eso resultaba sospechoso y no podíamos estar en la mira, la discreción era parte de la nueva adaptación.Pero había cambiado mucho de eso cuando mis padres incursionaron en terapias alternativas, la ciencia médica humana estaba muy atrasada en comparación con la nuestra. Parte de esa ventaja era el tiempo a nuestro favor. No quería pensar en tonterías o divagar
Había tenido pensamientos constantes sobre cosas en particular; algunas veces era una inversión, un problema incluso a veces pensaba en porque me tocó la mala suerte de no encontrar a mi pareja. Pero en todos mis años jamás había tenido un pensamiento constante sobre una mujer. Era curioso como mi mundo cambio de perspectiva de manera repentina. Llevaba las manos dentro de las bolsas del pantalón, pero apretaba el puño con fuerza y en la otra mano apretaba el velo. Me parece increíble la simple idea de llevar un velo para cubrir su rostro. “Que hembra tan estúpida, debería estar orgullosa de su apariencia”. En mi mente solo podía repetir una y otra vez, “No la mire” y los enormes ojos afelinados color oro, mirándome con sorpresa. Estaba preocupada por otro atentado, realmente no era algo que debería preocupar; su sistema de seguridad debía ser un asco si seguía preocupada por eso. Puse atención a mi primo, caminaba frente a mí, a su lado iba su beta, erguidos y mirando con confia