••••••••••Una semana más tarde, en la capital de Maita:••••••••••—Su majestad, tiene una visita —informaba la asistente del Rey Maitano, Emilia. —¿Quién? —preguntó Landel sin darle mayor importancia al estar ocupado en su oficina. —Los Reyes retirados de Maita, sus majestades, Virginia y Lance Lamparth. —¡Mis padres! ¡¿Por qué no me lo has dicho desde un principio, Emilia?! —preguntó Landel, yendo de inmediato a recibirlos. "Sus padres…""Es cierto que la Reina retirada Virginia Wiztan ha tomado el papel de su madre desde que el Rey Landel era solo un niño de cinco años, pero ella no es su madre biológica" "Aunque tampoco es una mala persona, pero ahora que Landel es el Rey, debería honrar más la existencia de su verdadera madre fallecida y no tratar abiertamente a su madrastra como si fuera su verdadera madre" Pensó la asistente y también amiga del Rey Landel, Emilia Ferliall. ••••••••••En el salón de visitas especiales, Landel ingresó apresurado y una vez las puertas fu
••••••••••Unas horas más tarde. —Esta lista, su alteza —informaba una de las doncellas de la tercera esposa del Rey. Yurina se veía frente a los largos espejos de la habitación en la que se encontraba. Su cuerpo sin nada más que una bata de color dorado, despues de un baño con aceites aromáticos sentía la suavidad de su piel como nunca antes. "Parece que en Maita son bastante buenos con los cuidados de su piel y tratamientos de belleza, aún más que en Romian" Pensó Yurina, para después poner una expresión cabizbaja al recordar que Romian, Reino en el que ella había vivido desde sus quince años, ahora ya no existía. "La única satisfacción que tengo, es que ese desgraciado de Ángel, murió patéticamente" Pensó ella cerrando sus ojos y negando con su cabeza, sin querer recordar el infierno que había vivido en Romian como Reina. —¿Se encuentra bien, alteza? —preguntó una de las sirvientas Maitanas. —Sí —sonrió de inmediato Yurina, sin querer hablar jamás de ese pasado que pensaba
••••••••••Al día siguiente. —Mucho gusto, su alteza. Mi nombre es Margoth Linzar, seré su asistente a partir de este momento —se presentó la mujer cabello castaño y ojos cafés claros.Yurina la veía de pies a cabeza con total desconfianza. "Fuí Reina en un país que solo me utilizaba para sus propios beneficios por años, todos mis asistentes, guardias y doncellas, eran espías" Pensó ella segura de que esa mujer no era diferente de aquellas en Romian. —Es un gusto, estoy a tu cuidado —sonrió la tercera esposa del Rey Maitano. —Comenzará el día con un desayuno junto a su majestad, el Rey Maitano, Landel Lamparth —informó la asistente. —¿Desayunar con él?, Pensé que todo se rige con un orden, es el primer día después de un evento importante, ¿lo normal no sería que esa fuese la primer esposa? —preguntó Yurina curiosa. —Es así, pero… usted se casó anoche con su majestad, por lo tanto, él cambió el órden haciendo una excepción. La mujer de hermosos ojos verdes se sorprendió en gra
••••••••••7: 30 pm. Esa noche en el castillo principal del Rey Maitano. Landel Lamparth observaba la extraña comida que la tercera esposa había preparado para él, habiéndole explicado que contenía un remedio secreto usado anteriormente en la destruida Romian.—Dices, ¿qué esto me hará degustar "más normal" el sabor de mis comidas? —preguntó Landel con total incredulidad, viendo con desprecio la comida preparada por su tercera esposa. —Sí, su majestad. Cómo ya le dije, solo funciona si alguien con el conocimiento adecuado prepara la comida con la sustancia, para no dañar el efecto del remedio —explicaba ella con total seguridad. —Hmm… —Landel se quedó pensativo y seguidamente hizo un gesto con su mano. El guarda espaldas principal de él, Connor Morris, se acercó. —Pruébalo tú primero —pidió el Rey seriamente—, si mi guarda espaldas pierde la vida con tu supuesto remedio, tu hija perderá la suya —advirtió Landel. Yurina se sintió indignada de que ese Rey siempre estuviera amen
••••••••••10: 30 am. El carruaje Real se estacionó frente al portón de la hermosa mansión rodeada de frondosos cedros y zona boscosa tras de ella. La agradable brisa veraniega mecía lentamente las copas de los árboles provocando un gratificante sonido natural. Los finos ojos dorados de ese Rey se posaban en el paisaje por la ventanilla. Los caballeros que hacían guardia se apresuraron a abrir el glamuroso portón, para que el carruaje siguiera su camino hasta llegar frente a la entrada a esa mansión. Una mujer mayor, elegantemente vestida estaba en las afueras esperando. El Rey Maitano bajó del carruaje y se dirigió hacia esa señora madura y conocida para él. —Señora Míriam, ¿dónde está la niña? —preguntó Landel Lamparth justo después de saludarla. —Venga conmigo su majestad, primero hay algo de lo que necesito hablar con usted —informaba la mujer, que fue una de las niñeras más queridas en la infancia de ese Rey. Landel la siguió y ambos ingresaron a la mansión, mientras ca
…..El Rey Landel se acercó hasta la silla en la que estaba sentada la niña y una vez ahí, se agachó a uno de los costados de la misma. Amanda lo veía con sus ojitos empapados de lágrimas, Landel le pasó su pañuelo y ella lo tomó limpiando su rostro.—Ahora eres una princesa de Maita; eres “Amanda Beforth De Lamparth” aquí nadie será malo contigo y si lo son, puedes decírmelo de inmediato y yo me ocupare de que esa mala persona se aleje de ti por siempre, ¿Está bien? La niña veía con sorpresa a ese Rey, mismo a quien ahora consideraba una buena persona.Amanda asintió. “Él no es malo como el Rey Ángel""Mami decía que era mi papá, pero él me había prohibido decirle as픓Una niña tan fea como yo no podía ser su hija, eso dijo él”“Una niña no podía ser su heredera, decía que era una lástima que fuera una niña y no un niño”“Decía que a un niño sí lo hubiera querido más…” Amanda negó con su cabeza varias veces, no queriendo recordar el pasado… ese que no traía más que lágrimas y ama
••••••••••7: 40 pm.Esa noche en el castillo de las concubinas, en el sector norte, especialmente hecho para la primera concubina del Rey Maitano.Juliana Heliar, se encontraba terminando su cena en compañía de la segunda mujer del Rey, Karla Gerkan. Juliana posaba sus ojos celestes en su copa de vino tinto, mismo que meneaba lentamente. Frente a ambas mujeres un informante acababa de llegar. —Su alteza Heliar, se dice que esta mañana su majestad el glorioso Rey de Maita se reunió con la nueva princesa Amanda, eso en horas de la mañana, en la tarde fue a ver a la tercera esposa —decía el hombre a su señora, para seguidamente retirarse. Juliana frunció el ceño. “¡Maldita perra!, espero que esas migajas de atención que su majestad le ofrece, no la hagan sentir más”“En este Reino hay una estricta jerarquía y yo, estoy por encima de esa horrible mujer” —Juli, estaba pensando, ¿deberíamos deshacernos de ella?, a nadie le va a importar. Es solo una Romiana, alguien de una nación que
••••••••••Durante la hora del almuerzo, del día siguiente. El Rey Landel Lamparth, debía recibir a su primera esposa. Según lo especificaba su agenda, era a Juliana Heliar a quien tenía que dar el honor de acompañarlo en alguna de sus comidas del día. En ese caso, el Rey Maitano decidió que sería la del almuerzo. Sin embargo, ese día tenía una visita bastante especial, alguien a quien Landel quería muchísimo y veía como su mejor amiga.…..La futura marquesa, Caroline Forsten.Aunque solo tenía 17 años, la joven noble era muy inteligente, habilidosa y hermosa. Querida en todo el Reino de Maita por su dulzura y sencillez.Su cabello de un rubio tan claro y largo demostraban que era Maitana pura, sus finos labios color cereza y sus ojos grandes de un tono verde limón dejaban cautivo a más de uno a diario.Su cuerpo que aún le faltaba por madurar seducía con su hermosa figurita; ella simplemente lucía como el fruto más sabroso y codiciado entre los solteros, viudos y divorciados nob