Pagar su deuda.

Marina abrió los ojos de golpe al sentir esa sensación extraña en su parte inferior, un cosquilleo inexplicable que la sacó abruptamente del profundo sueño en el que estaba sumergida.

Con un movimiento rápido levantó las cobijas de algodón que cubrían su cuerpo, encontrándose con la mirada penetrante e intensa de Sebastián, quien permanecía allí contemplándola con una expresión de cariño.

Él le sonrió curvando apenas un lado de sus comisuras, creando ese hoyuelo que aparecía en su mejilla derecha cuando estaba complacido, y con un movimiento la acercó más a su rostro, arrastrándola bruscamente desde los muslos con sus manos firmes sobre la tela del pijama.

Marina casi se sienta por la sensación inesperada que experimentó, un estremecimiento que recorrió su columna vertebral como una corriente eléctrica.

Su corazón comenzó a latir aceleradamente mientras trataba de orientarse en la habitación iluminada por los rayos matutinos que se filtraban a través de las cortinas.

Segundos
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP