Valerie.Valerie..Valerie..Valerie..Miró por todos lados buscando de dónde proviene esa voz que se me hace tan conocida.Valerie...La silueta de una mujer apareció en mi campo de visión y con cautela comencé a caminar hacia ella, entre más me acercaba la imagen de aquella mujer se iba haciendo más clara hasta que por fin pude ver su rostro y una felicidad inexplicable se instaló en mi pecho al reconocer a aquella mujer y sin darme cuanta ya había empezado a correr acortando el espacio entre ambas y cuando por fin estuve cerca de ella no dude ni un segundo en arrojarme a sus brazos.—Mami eres tú... ¿Cómo?— hablé balbuceando al soltarla.—Mi niña estás tan grande y hermosa, te pareces tanto a mí— dijo observándome con amor y de verdad como extrañaba que me mirara así.—Lo se mami, amo parecerme a ti — respondí con la voz entrecortada por el mar de sentimientos que me invade.Ella se giro y empezó a
Magnus HoffmanMis sentidos se nublan cuando siento su olor invadiendo cada parte de mi ser, inhalando profundamente intentando gravar su olor en mi mente, hay una extraña sensación que se se extiende por cada centímetro de mi pecho provocando una calidez que nunca había sentido.Las ganas de seguir con mi nariz enterrada inhalando su olor son cada vez más fuertes y me llena de satisfacción sentir el ligero temblor de su cuerpo contra el mío.Decido que ya ha sido suficiente cuando mis encías comienzan a picar justo en la zona de los colmillos y mi lobo empieza a pedir marcarla; al despegar mi cara de su cuello puedo observar mejor cada detalle de su rostro, su piel parece de porcelana y hace un perfecto contraste con sus ojos azules y brillantes, su cabello es un raro contraste de blanco desde la raíz a los hombros y castaño en el resto de su cabello pero extrañamente lo encuentro encantador.Sus manos suben a mis mejillas y las acaricia suavemente, Troyan ronronea dentro de mi al s
Dos días después de llegar a la casa el dolor físico por fin se va y siento mis fuerzas renovadas, en este corto tiempo no he hecho mucho a decir verdad, solo he estado en mi cuarto recuperándome, Alexander ha estado al pendiente de mi junto a Rose que está última es algo así como la ama de llaves de la casa del alfa, es una señora ya grande pero muy amable y por lo que la he tratado en estos días puedo decir que también es divertida y cariñosa, ella al verme me dijo que estaba muy delgada y que ella personalmente se encargaría de que aumentara un par de kilos, no me ofendió por qué tiene razón estando en las mazmorras y luego en el hospital perdí mucho peso, así que ella ya sido la encargada de darme de comer y yo gustosa me como todo lo que me da.Por otro lado Alex ayer me informó que hoy iríamos al centro de la manada así que me levanté temprano y me puse lo único que tenía que era ropa que él me había prestado.—¿Estás lista?— me pregunta en cuanto entró al salón.—Si, solo quier
Ahí estaba él parado viéndose tan intimidante que por un momento me tense, no lo había visto desde hace dos días cuando me visitó en mi habitación.-¿Que haces aquí Valerie? ¿Viniste sola?- Preguntó al no ver a nadie conmigo, no espero ni siquiera a qué le contestara y tomo asiento frente a mi.-No, de hecho vine con Alexander y me trajo a comprar cosas que necesitaba- conteste tratando de que mi voz no sonara afectada por lo que sentía al tenerlo tan cerca de mi.-Estupendo, ¿Y dónde está el ahora?- preguntó de nuevo.«Vaya que es un alfa muy preguntón» Pensé divertida.-Fui a pedir nuestros helados- respondió el susodicho llegándole por detrás. Rodeó a Magnus y me entrego mi helado tomando asiento a un lado de mi.-Gracias- dije emocionada, hace mucho que no comía helado.-De nada, aunque no entiendo cómo te puede gustar ese helado-dijo mirando con una mueca su helado.-¿Que hay de malo con su helado?- preguntó Magnus.-¿No lo hueles?- respondió divertido, Magnus olfateo hacia mi he
Corro a través del oscuro bosque, las ramas destrozan mi ropa y laceran mis brazos; mis pulmones arden y mis piernas tiemblan. Solo diez pasos más. Eso se repetía en mi mente una y otra vez motivándome a seguir corriendo; no me puedo detener, si me detengo mi vida se acaba. Unos metros más adelante la vegetación se hace menos al igual que la oscuridad del bosque, la tenue luz del sol me permite ver cuánta sangre hay sobre mi gracias a las heridas que las ramas causaron. Me detengo por un momento apoyando mis manos en mis rodillas jalando bocadas de aire desesperadamente; mis sentidos no están sobre naturalmente desarrollados pero aún así puedo escuchar sus pisadas a través del bosque y se que están a punto de llegar hasta donde me encuentro. —¿Por qué huyes Valerie? Si de todas formas te encontraré, entrégate o será peor— escuchar su voz me causaba pánico; mis manos tenían un ligero temblor y ya no sé si es por mi pulso acelerado o por el miedo que me da su voz. No puedo de
POV. Valerie. Tiemblo ante la sensación de miedo que se propaga por mi cuerpo como si de veneno se tratara. La puerta tenía el seguro puesto pero sabía que solo era cuestión de segundos para que cediera ante los instantes golpes que mi padre le daba. El sonido que hizo la puerta al abrirse me paralizo por que medio segundo después mi padre entro al cuarto totalmente furioso, su irá se reflejaba en cada facción de su rostro y su cuerpo destilaba odio que iba totalmente dirigido hacia mi; no me dio tiempo retroceder y tampoco había nadie que me defendiera, estaba completamente sola y a su merced. -¡Estúpida niña no haces nada más que amargarme la existencia!- me tomo del pelo sacándome del rincón donde me encontraba acurrucada, un grito escapó de mis labios al sentir el dolor -Te dije que si volvías a ir a casa de Andrew te iría mal pequeña bastarda- no vi debe donde apareció la vara que tenía en su otra mano pero si la sentí impactar múltiples veces contra mi cuerpo -¡No tienes nada
Todo lo ocurrido anoche se repetía una y otra vez en mi cabeza, todavía no podía creer que Christian me quisiera y no de una manera amistosa, tampoco podía creer que tendré mi primera cita con él, me lo pidió anoche después de prometer que no le diría nada de lo que mi padre me hace a Andrew, fue difícil pero al final lo logré. El timbre sonó devolviéndome a la realidad, mi primera clase del día había terminado y ahora tendríamos que movernos a otro salón. Espere a que todos salieron y me despedí de la maestro al pasar por su mesa; cuando salí al pasillo no me sorprendió no ver los pasillos abarrotados pues la mayoría de los grupos tenía 2 horas de clases con la misma materia a paso lento así que eran pocos los que salían al cambio de salones, me dirigí a mi siguiente clase tuve bajar las escaleras pues la clase que acababa de terminar la dan en el tercer piso y a la que voy la dan en el primero. Cuando iba pasando por los salones del segundo piso me topé con una chica rubia que par
En poco tiempo llegamos a la cabaña, por suerte había un sendero por el cual podían llegar los autos a la cabaña aunque nadie venía por estos rumbos ya que cuando el alfa supo que yo venía a quedarme aquí a veces la declaró como propiedad privada así que nadie entra sin su autorización excepto yo y bueno también Christian aunque alfa no sepa las visitas de este. Cuándo nos estacionamos frente a la cabaña Heiner me ayudó a bajar mis pocas maletas y llevarlas adentro. -Guau sí que tienes bien cuidada la cabaña- Heiner también la conocía, pero hace años que no venía. -Este es mi hogar, es obvio que tengo que mantenerlo en las mejores condiciones- Conteste. -¿Segura, que te quieres quedar aquí?-me miro inseguro. -Sí tranquilo, no es la primera vez que me quedo aquí aparte Andrew tiene custodiada esta zona nadie me nada me ocurrirá- lo tranquilice. -Aunque eso me tranquiliza un poco de todos modos vendrá dormir contigo algunas noches no me gusta que estés sola- por su tono de voz sa