Cuando llegaron a la casa Lara estaba agotada. El estrés y las emociones del día habían sido muy fuertes para ella, pero al menos continuaba manteniendo el empleo y, aunque la víbora de Ashley le había montado una trampa con lo de las alergias de Waylon, ella había salido airosa, por ahora…Waylon la acompañó hasta la puerta del departamento cargando consigo el vestido en una caja y las bolsas con el resto de cosas que formaban el ajuar, incluidos los zapatos.— Muchas gracias, Waylon — Le dijo abriendo la puerta y haciendo amago de quitarle las cosas de la mano.— Espera, te llevaré todo esto adentro.— No es necesario, yo puedo hacerlo — El hombre enarcó una ceja y ladeó la cabeza.— ¿Siempre eres así de testaruda? No sabes recibir una atención, Lara.Ella se mordió el labio inferior y guardó silencio mientras él entraba y buscaba un lugar en donde dejar todo.— ¿Tienes hambre? ¿Quieres que te lleve a comer a alguna parte?Ella negó con la cabeza.— No…— ¡Ya se! “No es necesario” —
A la mañana siguiente, Lara se levantó temprano y preparó una taza de avena con mucha canela y uvas pasas, una ensalada de frutas con cereal y yogurt, y también buscó entre las compras que Waylon le había hecho unas galletitas integrales para llevarle a Teo.Guardó todo en una vianda y se apresuró a salir para ir a ver a su hermanito y pasar con él toda la mañana antes de tener que regresar para arreglarse para la cena de caridad de esa noche.No era que estuviera especialmente emocionada por el evento, más bien había amanecido con un malestar estomacal producto de sus nervios y esperaba que no le causara problemas.Al llegar, se apareció en la puerta y tocó un par de veces asomándose de a pocos para darle la sorpresa.— Toc, toc — le dijo después de haber tocado — ¿Está Teo, aquí?El pequeño soltó una risita juguetona y respondió:— Sí, ¡Teo está aquí esperando a su hada madrina!— ¡Muy gracioso, Teo! ¿Y qué esperabas que te trajera tu hada madrina? — Lara respondió entre risas acerc
La rubia era un total manojo de contradicciones, se recostó pegando la espalda contra la pared e intentó respirar profundo y agradecer al cielo una vez más, porque la cena de esa noche continuaba en pie, a pesar de su reacción tan exagerada por los estúpidos chocolates.En todo caso, Waylon era la persona más difícil de leer, y eso que ella era muy buena leyendo a la gente, claro, que eso no aplicaba en el caso de los hermanos Scott, porque a Rowdy no lo había conocido de verdad, solo había visto su fachada de chico bueno, una careta que no era real ni a kilómetros luz.Dejó salir el aire y se enderezó buscando dentro de ella su fuerza interior y tragándose todo su orgullo y sus predisposiciones hacia Waylon Scott. Ahora estaba en desventaja, ¡Una desventaja enorme!, y le debía una buena disculpa.— Cariño, ya debo irme… — Le dijo acercándose a darle un abrazo fuerte y lleno de ternura a Teo — Perdóname por la escenita… — Bajando el tono de su voz realmente arrepentida.— No importa,
El viaje desde la casa de Lara hasta el salón de la gala de caridad se hizo en silencio.El ambiente era cortante como el filo de una navaja, y tan tenso como las cuerdas de un violín.A Lara se le enfrió el estómago en cuando el vehículo se detuvo muy cerca de las escaleras de la entrada del lujoso edificio, y vio desfilar a grandes personalidades de la política nacional, el mundo de la farándula y, por supuesto, a grandes empresarios frente a ella, mientras el vehículo avanzaba para ubicar su puesto frente a la alfombra roja.— No tenía idea de que esto sería así… — Dejó salir conteniendo el aire mientras Waylon abría la puerta.— Lara, esto está lleno de gente de la prensa nacional e internacional.— ¿Paparazis? — Ella preguntó con un ligero temblor en la voz.— Sí, paparazis. Y
Los labios de Waylon eran dulces, suaves, carnosos y… deliciosos.La había besado con tanto cuidado que arrancó más de un suspiro en todos quienes lo presenciaron directamente, o en vivo, a través de las cámaras, e incluso, cada vez que se reprodujera en las redes sociales causando más de un cotilleo.Cuando él separó la boca de la suya, Lara apenas si pudo recordar volver a respirar. Estaba clara en que solo era una pieza de decoración en la vida del CEO, pero habría pagado por ser besada de esa forma, en vez de estar recibiendo un pago.Se sujetó de nuevo al fuerte brazo de Waylon, y hechó a andar bajando la vista al suelo para ver por dónde iba, esperaba no tropezarse antes de huir de los camarógrafos, pero no tuvo tanta suerte, ¡Los desgraciados estaban por todas partes!El hombre echó un vistazo al rostro de la chica y la vio colorada de pies a cabeza, la sangre enrojecía sus mejillas y su cuello, haciéndola lucir más sensual con cierto toque de inocencia que le hizo hervir la sa
¡Ring!El teléfono se desarmaba de tanto sonar, Lara salió de la ducha envolviéndose en el albornoz para tomar la llamada, pero al mirar en su pantalla no reconoció el número de teléfono.—¿Si? ¿Diga?—¿Eres Lara Santa Cruz? — Preguntó con prepotencia la mujer del otro lado.—Sí, con ella habla…Los labios teñidos de rojo sangre sonrieron malévolamente antes de continuar.—¡Estoy en la suite presidencial del Crowne Plaza, a punto de que Rowdy me haga suya! — dijo con aire victorioso.¡Lara quedó petrificada en el sitio! Hacía ya un tiempo largo que salía con Rowdy, y hasta ahora le había demostrado que era todo un amor.Se sentía afortunada de que alguien como él fuera su novio. Un hombre guapo y generoso que la había apoyado con los pagos del tratamiento de Teo, su hermanito menor, ella le estaba inmensamente agradecida.Nada de esto podía ser verdad, Lara se negaba a creerlo.—¡Mientes! — Lara bufó sin pensarlo dos veces.Desde el otro lado escuchó la risa chillona y malintencionada
Lara acababa de descubrir que su novio era en realidad un hombre muy rico, y que la había estado utilizando como un vil juguete esperando sacar partido de ella en cualquier momento.Se le partía el corazón en dos al pensar que ella estaba feliz por tener a su lado a alguien como él, lo creyó un caballero, pensó que la amaba y que por esa razón había sido tan generoso con sus aportes a los gastos médicos de Teo, pero en realidad, estaba viéndola como una mercancía en la que se invierte para luego sacar provecho.Lo que más le dolía de todo, era que ella le había abierto el pecho de par en par para contarle sus más íntimos anhelos, el deseo que la había impulsado a venir a América y toda su lucha desde que salió de su nación con el sueño de darle una buena salud a su hermanito que batallaba a diario por su vida con esa terrible enfermedad.La cardiopatía de Teo no le permitía mantenerse sin tratamiento constante, y desde hacía algún tiempo estaba internado en el hospital bajo estricta v
—¿La bestia? — la frase quedó colgada en el aire con la expresión de asombro de Waylon.Lara maldijo por lo bajo, no podía creer que la situación se pusiera más difícil de lo que ya era.Como si ya no fuera suficientemente duro tener que darle su virginidad a un desconocido por dinero, ¡Ahora resultaba que ese desconocido era el bruto que casi la mata la en la mañana!Tragó grueso, seguramente la bestia la echaría como un perro y perdería su oportunidad de ganar ese dinero, y realmente no estaba en posición de obtenerlo de otra forma tan rápida, el niño ya no tenía tiempo.Se aclaró la garganta e inspiró profundo y se acercó a él tratando de verse sensual y deseable, pero terminó haciendo el ridículo.Waylon la miró de arriba a abajo y se cruzó de brazos.—Entonces, ¡Eres prostituta! Quien lo hubiera creído, esta mañana parecías muy digna.Lara levantó la mirada llena de furia. Este animal no tenía la más mínima idea de lo que ella estaba haciendo, ni conocía sus razones.—¡Eres un hi