P.O.V Calem Veo cómo Larissa se marcha de la oficina. No sé qué le pasa. O esté corriendo de mí, no lo sé. Pero averiguaré qué le pasa. —Señor Dunne, ¿apoco ya pronto será padre? —me preguntó uno de mis socios. Pero no es posible; apenas he tenido dos veces relaciones con ella. —Dado por terminada la reunión. Nos reuniremos en unos meses para ver que los negocios vayan bien —les digo y veo cómo todos se comienzan a ir. Decido salir también. Voy hacia mi oficina a buscar a Larissa y ver qué le pasa. Entro y no la veo por ningún lado. —Larissa —me acerco al baño y abro la puerta y no está. Salgo rápidamente de mi adivina y me accedo a una de mis secretarias: —¿Han visto a mi esposa? —Su esposa, miramos que bajó por el ascensor —me dice una de ellas. —¡QUE NO LA PUDIERON DETENER! —Las dos no me dicen nada y me voy hacia el ascensor. Presionó el botón del primer piso y se desesperó porque las puertas no se abrieron. Cuando se abren, corro por toda la recepción. Pero no encuentro a
P.O.V DanteNo he podido olvidarme de esa joven; ahora los recuerdos son cada vez más fuertes. No sé quién fui en mi pasado; mis sueños me muestran a esa joven golpeada y humillada.—¿Quién mierda fui? —Sé que no puedo preguntarle a mi familia; ellos no son de fiar, sé que me ocultan algo.—Hijo, ¿estás prestando atención? —me preguntó mi padre. Estamos en una reunión familiar.—Sí, estoy escuchando —le respondo. Sé de qué están hablando, de que ya es momento de que mi hermano tome su lugar.—¿Y qué opinas? —me cuestiona mi padre.—Sabes que no me interesa si me das o no tu lugar. —Eso es verdad, no quiero estar sujeto a ese puesto sin importar que yo sea el mayor.—No te creo, hermano. ¿Qué tal si me matas? —Esas son las palabras de mi hermano Aarón.—Pues me da igual lo que creas, yo no pienso tomar ese sitio. Tengo otros planes en mente. Y si en mi mente está conseguir mi propio negocio, ya tengo una reunión con Calem Dunne, uno de los principales proveedores de cocaína de Escocia.
P.O.V MarthaVeo esa foto tirada en el piso de mi habitación. Estoy entrando en un enorme enojo. Ahora veo que nos han mentido, nos han engañado y la traición se paga.—Los Dunne se echaron un enorme enemigo —le digo a Maximiliano.—¿Y cómo sabes que esta foto es real? —me preguntó él.—Estoy seguro de que la chica de la foto es la hija de esa perra Accardi y los Dunne nos prometieron que asistiríamos a la boda y después nos darían cada mes una cantidad de su marca para venderla y además armamento y, ves, algo de eso aquí —le digo muy molesta.—¿Y qué piensas hacer? —Veo a Maximiliano y, por lo que veo, no me apoya.—Primero averiguaré si esta foto es verdad. —En eso recuerdo el otro papel que venía con la foto.Tomo el sobre y saco el papel. Lo desdoblo y veo que tiene algo escrito.Sé que lo que buscan en estos momentos es venganza. Fueron engañados. Así que si quieren venganza, búscame en esta dirección. “Busco lo mismo que ustedes”. Atentamente, M.—¿Qué dice ese papel? —me interr
P.O.V Larissa Veo en lo que acabo de decir. Ahora entiendo que todas las cosas que me dijo Calem solo fueron para poder saber por qué salí de la empresa. Observó que Calem está herido e intentó cambiar de tema. Pero sin éxito. —Larissa, dime cómo que ese hombre es tu padre —me vuelve a preguntar Calem. —Pues ya lo escuchaste, él es mi padre —le confirmó de nuevo. —Pero no entiendo, ¿cómo o por qué? —me interrogó Calem. Me voy acercando a la cama y me siento. —Ven, siéntate, es una larga historia —le digo y le hago una seña para que se siente a mi lado. Él se sienta a mi lado. —El día que tu abuelo fue por… Ese día me enteré de que mi padre no era mi padre. Tuve que procesar todo a la vez. —¿Pero tu mamá estuvo con ese hombre? —Mi madre me contó que hace muchos años los Accardi, la familia de mi madre, y los Ferrara tuvieron un problema por causa de mi abuela, un malentendido. Pues de ese malentendido mi abuelo se vengó, provocando que casi muera el padre de Dante y él. Así que
P.O.V Calem Escucho cómo Larissa grita mi nombre. Eso provoca en mí que no pueda contenerme más. Me libero en ella. Caigo sobre su cuerpo. Beso, su lindo y delicado cuello. Dejó otra marca en él. —Me encantas demasiado —le susurró al oído sensualmente. —Entonces te desencanto. —Me sale Larissa con sus chistes. —No me desencantes, quiero seguir embriagándome de ti. Tú lo eres todo para mí —le digo y con una de mis manos busco uno de sus pechos. Siento cómo su pezón se vuelve duro. Así que decido bajar y chupar sus pechos. Me meto uno de los pezones en mi boca y comienzo a chupar como si fuera un bebé que se está alimentando de su madre. —Pareces un bebé. —Volteó a verla y veo que me mira muy tiernamente. —Entonces tú eres mi mamá. Mamiii —mencionó de una manera tierna. Ella solo sonríe. —Pues mi bebé es muy pervertidor. —Me mira muy atentamente. —Pues tu bebé te mostrará lo que es realmente ser pervertido. —Rápidamente, me vuelvo a colocar en medio de sus piernas. Sigo chupan
P.O.V Mateo. (Recuerdos de Mateo) Después de enterarme de que ese bastardo es mi hermano. Estoy más que molesto. Como soy el primer hijo, soy el que tiene más poder para tomar el mando de mi padre. Pero debo de tener un heredero por si algo me pasa a mí. Salgo de la casa. Subo a mi auto. Tengo algo en mente. Después de que esa mujer tan hermosa me rechazó, investigué todo de ella y sé que ella está en estos momentos en Grecia. Así que decido tomar varios de mis hombres e ir por esa mujer. Ninguna mujer me rechaza; solo Anabela es la única a la que hago excepción. Varios de mis hombres y yo estamos cerca de la dirección de la casa de esa mujer. Todos nos ponemos los pasamontañas y salimos del auto. Entramos a la casa y veo a un niño pasar por la sala hacia su habitación; espero a que entre y sigo hasta la siguiente. Sigo hacia la otra habitación. Abro la puerta y veo la silueta de esa hermosa mujer. Es realmente hermosa. Me acerco a la cama y cuando estoy cerca de ella. Tomo un
P.O.V Marcus Esa mujer no puede ser la esposa de Calem Dunne. Pero ese hombre siempre tiene a las mejores mujeres. Aun así como sea, es muy amistosa Bela, pero para mi gusto algo ruda. —Papá, ¿cuándo miraremos a Bela? Me cayó muy bien —me dice mi hija que está jugando en el enorme jardín de la casa de mi padre. —No lo sé, será después —le respondió y entró a la casa. Veo a mi padre que está tomando en la sala. Llego hasta él y me siento a su lado. —¿Ya conociste a la esposa de Calem Dunne? —me preguntó mi padre. —Sí, ya la conocí. Pero, padre, no entiendo tu venganza si tú mataste al padre de Calem —le digo y mi padre me apunta con su arma. —Cállate, cabrón. Ese Dunne me debe porque su padre hizo que me cortaran ambas piernas. Ese viejo me está jodiendo desde mi muerte y se burla de mí, de cómo me dejo. —Mi padre está algo mal, pero la venganza es la venganza. —Está bien, padre, ¿y qué debo de hacer? —indago para saber qué tiene en mente. —Tú solo intentas ser amigo de esa p
P.O.V Larissa No sé por qué siento que hay algo que no me ha contado Calem todavía. Sé que hice mal en salir y más en estar con un desconocido. Pero, ¿por qué se pone en este plan? ¿Quién es él?—¿Por qué te pones así? ¿Quién es ese hombre? —Lo miro fijamente.—Eres mi esposa y sé que tienes el derecho a saberlo. Es mejor que te diga ahorita que después te enteres tú misma y quieras regañarme como anoche —me dice y comienzo a recordar las cosas que le dije.—Sí, lo sé, pero también entiende que me estabas levantando falsos. Yo era virgen y no he estado con nadie más y me dices así, pues a cualquier mujer hace enojar —le digo y sé que no tengo derecho a ponerle un pretexto, pero así me sentí anoche.—Sí, lo sé, pero tú tienes como una apariencia exterior de ser una mujer muy ruda o muy dura y esa fue la única opción que encontré para que me dijeras la verdad —menciona y sé que tiene razón; puedo ser una mujer algo complicada, pero a mí me han enseñado a no dejarme de ningún hombre.—L