Alaia Davis
— Es un placer conocerte Alaia— estiro su mano yo la tomé y como aquella noche el la beso mientras que me miraba con aquella intensidad en su mirada. Está bien, sentí mis piernas templar. ¡Dios no! ¡Él es el tío de Alexander! Mi familia me mataría, si se llegaran a enterar de lo que había hecho, este hombre ni siquiera había sido mencionado por su familia. Esto me iba a ocasionar muchos problemas. Debí alejarme apenas lo ví en la discoteca. Debo alejarme de él ahora! — Es hora de la cena y el brindis— Mi madre me halo hacia ella haciendo que me soltará de Mathias. Luego de eso me soltó y los tres caminamos hacia la mesa más grande en dónde estaban los novios y sus familias, en las demás mesas estaban ya sentados los demás invitados. Tome asiento, solo quedaban dos vacíos, me senté aún lado de mi madre y Mathias quedó frente a mi. Respira profundo. Yo puedo con esto solo tengo que calmarme, solo tengo que respirar profundo todo está bien, todo está en mi mente yo controlo mis sentimientos, yo controlo mis gestos faciales. — Gracias a todos por estar aquí presente— Mi padre hablo llamando la atención de todos — El día de hoy celebramos el compromiso de mi pequeña y hermosa niña Carla y de Alexander el cuál se que amará y protegerá a mi pequeña bebé— Doble los ojos, las palabras de mi padre eran tan estúpidas — me ha demostrado en todo este tiempo que el amor se puede enfrentar a quien sea, al qué dirán, a las personas que te atan e incluso a tu familia— ¿El amor se puede enfrentar a quien sea? No tuvieron el valor de enfrentarse a mi. Los mire a ambos quienes estaban tomados de la mano felices, por un segundo el me miró y luego volvió a mirar a mi padre, lo imite. Sinceramente no sabía que sentir, la traición era el sentimiento que más dominaba en mi, me sentía traicionada por todos en esta mesa, pensé que los Montenegro me querían pero ya veo que también me equivoqué en eso, me he equivocado con todos. Se que Antonio había tenido momentos negativos conmigo pero esto, aceptar de forma tan rápida a mi hermana, no se porque algo me decia que él ya sabía de todo esto, que la única estúpida que no sabe absolutamente nada era yo Nadie es lo que pensé que era. ¿En qué mundo de fantasía había vivido yo todo este tiempo? ¿Acaso yo había sido la villana en estos dos años y medio que impedía que estos dos vivieran su estúpido amor? Claro que ellos eran la víctima no yo. Yo que había sido engañado todo este tiempo y se habían cansado de verme la cara de tonta. Estaba cansada de seguir asumiendo un papel que no era mío porque lo único que yo había hecho toda la vida era procurar que ellos estuviesen bien, mi único error había sido seguir siendo la masoquista que se quedaba a pesar de las burlas de los maltratos de las humillaciones y de lo mal que me hacían sentir cada vez que los podía. — Deseamos que sean inmensamente felices — Está vez hablo mi madre — Y bienvenido a la familia Alexander. — Mis padres se sentaron— Es tu turno — Me dijo, todas las miradas estaban en mi incluyendo la burlona de Carla. Perra Me levanté Que podía decirle, espero que disfrutes de esto hermana ahora que tomaste mi puesto y el tuyo está vacío pequeña perra, veamos qué tanto te dura la felicidad, definitivamente eso podría decir y solo irme con una sonrisa de aquí. — Quiero hacer un brindis por esta hermosa pareja, que sean felices y como dijo mi madre bienvenido a la familia — Todos tomaron sus copas, tome asiento nuevamente. Carla sonreía estaba encantada de ser el centro de atención y humillarme al mismo tiempo, Alexander por otro lado parecía estar muy avergonzado, no me había podido mirar a los ojos ni por un segundo ¿Acaso se sentía culpable? Esa basura no tenía sentimientos. Luego de mi, el padre de Alexander hablo y luego de el llegó la cena, no tome el plato, no tenía apetito solo quería irme de aquí, estaba esperando la primera oportunidad que se me presentara. Los meseros recogieron los platos y la música comenzó a sonar, Carla y Alexander se levantaron y se fueron a bailar, yo también me levanté está vez para ir al bar por una copa, lo necesitaba demasiado, las copas de champagne no me están haciendo nada de efecto. Pedí algo suave, no quería embriagarme tampoco pero definitivamente necesitaba valor y paciencia para seguir aquí. — Tenemos que hablar — Me gire y lo ví ahi de pie, estaba serio, se veía tan bien.— Tenías razón, nos casamos esa noche— Fue lo primero que me dijo Lo que temía. ¡Estoy casada con el tío de mi ex! Ay por Dios! ¿Qué especie de locura había hecho?! Solo un dia que había querido divertirme. — ¿Y ahora que?— Pregunté.— ¿Tu te encargas y solo me envías los papeles o quieres que lo haga yo?— Le pregunté, el iba hablar cuando Alexander y Carla llegaron tomados de la mano. — ¿Mathias mi hermana te está incómodando?— Pregunto ella sin siquiera mirarme, tenía toda su atención en mathias — Lo lamento mucho Doblé los ojos. Pequeña perra. — Tío— Hablo Alexander demasiado serio — podrías acompañarme por favor? — Preguntó — Me encantaria hablar contigo— Ambos se fueron lejos de nosotras, estoy segura que Carla se lo dijo. — No estés buscando esposo con la familia de mi prometido— Me dijo sería, si ella supera—, entiendes que ellos no te soportan, que están más que felices con que yo sea la nueva novia y futura esposa porque tú jamás estuviste a su nivel— Me miro de arriba abajo de forma despectiva— piensan que eres poca cosa para el— Soltó una pequeña carcajada— y viéndote bien claro que lo eres, pero en fin ya aparte de mi camino Salía porque siempre he sido mejor que tú. Quisiera decir que me pude controlar pero no lo hice, mi mano volteo su cara y el ruido más su grito hizo que todos nos mirarán. M****a!! Era justo esto lo que no quería perder mi autocontrol Si antes hablaban de mi ahora lo harán con mucha más gana, pero que se vayan a la m****a todos. Salí de aquella casa aún con la miradas de todos puesta en mi, ví como mi madre corría hasta donde mi hermana estaba pero yo aparte mi mirada y solo me subí a mi auto y solo me fui a mi departamento. No sabía que iba hacer mi madre ahora pero estaba harta de tenerle miedo ¿Por qué tenía que tenerle miedo? Soy una mujer de 25 años, independiente que trabaja y se mantiene sola ¿Por qué aún sigo haciéndole caso como una jodida niña pequeña? Que se vayan todos a la m****a! Estoy segura que mañana tendré a mi madre reventando la puerta con insultos por haber golpeado a su pequeña. Ya no me importa nada porque ni sus gritos ni sus insultos me iba a quitar el buen sabor de boca que tenía porque por fin había podido pegarle a la zorra de Carla. Estacione mi auto, pase por recepción y le pedí a Julio quien era personal del edificio que no dejara subir a ningún miembro de mi familia a mi piso, el parecía confundido pero asintió, le di un par de billetes para que fuera leal conmigo, subí a mi piso y me senté a llorar. Había intentado ser fuerte, porque se que personas como ellos no merecen la pena. Me quite el traje fastidioso que tenía puesto y me coloque una pijama de shorts, me prepare un cereal y solo me senté frente al tv a ver alguna caricatura, quería despejar mi mente, algo me decía que para mañana debía buscar un nuevo trabajo porque mi madre ya habría hecho que me despidan. El timbre sonó abrí pensando que podría ser Sara pero para mí mala suerte era Alexander ¿Que hacia el aqui? ¿Cómo había entrado? Y luego recordé que le había dicho a julio que no dejara entrar a miembros de mi familia, el no era mi familia, seguro aún piensa que es mi novio. «Recordatorio: pedir que tampoco lo dejen subir a el.» — ¿Puedo entrar?— Pregunto. — No y sinceramente no se que quieres, pero es mejor que te vayas Alexander no quiero verte nunca más y mucho menos quiero seguir teniendo problemas, creo que ya tengo suficientes— Le dije con toda la intención de cerrar la puerta sin embargo él colocó su pie impidiendo que yo la pudiera cerrar. — solo quiero hablar contigo, yo... — Suspiro— No he tenido la oportunidad de hacerlo, te busque ese día pero te habías ido de viaje con tu amiga y no supe nada más de ti hasta hoy, por favor déjame explicarte cómo sucedieron las cosas, mereces una explicación Rei. ¿Una explicación? ¿Que m****a quiere explicarme? Es obvio que ya se lo importante y la mayor parte de la situación. — Eso se explica solo ¡Llevabas dos malditos años teniendo sexo con mi m*****a zorra hermana!— Grite furiosa, respiré profundo tratando de controlarme — ¿Crees que quiero saber los detalles de como tú y ella me engañaban? No me importa y no quiero saber nada, solo quiero que te largues y jamás vuelvas a buscarme— Le dije — Entiende que me enamore de ella Alaia ¿Eso debe hacerme sentir mejor? — ¿Y por qué no me dejaste entonces? ¿Que necesidad tenías de engañarme por dos años? Hubiese entendido si me hubieses dicho a los cinco meses de estar juntos pero en lugar de tener los pantalones bien puestos y decírmelo decidiste engañarme y convertirla en tu amante El abrió y cerró la boca un par de veces, no tenía nada que decir, no importa como el intentara justificarse — Alaia... Ay no! M****a Ahí frente a nosotros saliendo del elevador estaba Mathias. ¿Que hace aquí? ¿Y como sabe que vivo aquí? — Tío Mathias ¿que haces aquí?— Pregunto Alexander confundido, el me miró como pidió una explicación Miré a Mathias ignorando a Alexander, no debo darle ninguna explicación. — La pregunta sería al reves ¿que haces tu aquí? ¿Le vas hacer alguna sorpresa a tu prometida y por eso buscas a Alaia? Porque de otra forma no tiene sentido que estés aquí. — ¿Ustedes se conocen?— pregunto Alexander Ambos me miraron, Mathias tenía una pequeña sonrisa que intentaba esconder "No lo digas por favor, no lo digas" rogaba en mi mente. — Si, claro que nos conocemos de hecho, Alaia y yo somos esposos — Apenas lo oí decir eso cerré los ojos. M****a!! Abrí los ojos y ví la cara de Alexander se veía desconcertado. ¿Por qué Mathias le dijo eso?! Quería matarlo, no porque Alexander lo supiera pero si él lo sabía mis padres también lo sabrían pronto. — ¿Estás bromeando? Es imposible ustedes se conocieron hoy— Aseguro mientras pasaba la mirada entre Mathias y yo. — No, de hecho no— aseguro con una pequeña sonrisa en su rostro — Ella y yo nos conocimos hace un tiempo pero ella al parecer estaba en una mala relación, bueno tu debes saber conoces más a su familia que yo por eso de estar comprometido con Carla— me preguntó ¿Que sabe Mathias? — no fue hace unos días que me dió la oportunidad y sabrás que yo sería incapaz de rechazar o dejar a una mujer como ella ¿No es así amor mío? — Preguntó mirándome, esperando que yo confirmara su historia sin embargo yo no dije nada— Una mujer inteligente y hermosa además de que tiene un gran corazón, muy pocas veces se encuentra una mujer así. ¿Que hace? Se posicionó a mi lado y me tomo de la cintura como intentando reafirmar su historia. ¿Acaso solo quiere molestarlo? No me gusta ser utilizada. — Alaia explícame que está pasando y porque el dice que se casaron — Oi a Alexander decir Descarado. — Ese no es tu problema Alexander, recuerda que te casas con mi hermana y yo puedo hacer lo que me dé la gana con MI vida, por favor retirate, es muy tarde. Hice que Mathias pasará y cerré la puerta en la cara de molestia de Alexander. Mire molesta a Mathias ¿Por qué había hecho eso? — ¿Estás molesta?— Pregunto con una pequeña sonrisa en su rostro. Debería abofetearlo. — ¿Por qué hiciste eso?— Le pregunté — Viene hacerte una propuesta, no esperaba encontrarme con el aquí pero te quise ayudar, — Lo mire mal ¿Me quiso ayudar? Claro que no— Vamos sabes que necesitabas que el se sintiera como tú te sentiste ¿No te dió satisfacción ver lo furioso que estaba— No podía negarlo, si lo había disfrutado y mucho, el se sento en mi sofá como si fuese su casa— la gente habla Alaia así que termine enterandome de todo y por como tu familia acepto que tu hermana esté con tu ex novio e incluso lo celebro me doy cuenta que no les agradas mucho— que sutil — Yo estoy en una situación similar a la tuya y necesito una esposa y ahora la tengo ¿Que es lo que quiere Mathias? Definitivamente que no me voy a prestar a nada de eso. No me interesa — No, largo tu también— Caminé hacia la puerta — Piénsalo bien Alaia — Su voz me detuvo a mitad de camino— yo tengo el poder que necesitas para que ahora sí te defiendas de tu familia, sabes que lo quieres— Se levantó y se acercó a mi— Puedes vengarte de ellos y así ayudarme a recuperar lo que es mío, imagínate como se sentirá tu familia cuando se entere que te casaste con Mathias Montenegro el heredero de todo lo que ellos tienen ¿Que?! ¿Él era el heredero? Lo pensé por un segundo, era una muy buena propuesta, cuando mis padres se enteren que Alexander no tiene nada, podría ayudar a Mathias a lograr su objetivo, si lo ayudo lograre que mis padres y mi hermana tengan su merecido. No puedo aceptar eso solo por vengarme de ellos ¿O si? «— Recogerlo — Mi madre me empujó fuerte caí al suelo, la risa Carla no se hizo esperar, ella paso frente a mi pisando mi cabello chille y llore del dolor cuando lo halo al pasar— Deja de lloriquear mocosa— Mi madre me levanto por el brazo, se agachó para quedar a mi altura, me miró a los ojos — Eres muy fea y nadie nunca te va a querer por lo horrenda que eres Alaia, nunca serás como tu hermana, tu pequeña mocosa solo has sido un estorbo del que no me podido deshacer» Aquel recuerdo llegó a mi. Desde niña mi madre se ha encargo de hacerme sentir miserable. Está es mi oportunidad para que mis padres al fin tengan su ofrecido — acepto— Susurre aunque dudando, una sonrisa se extendió en el rostro de Mathias Ya no había vuelta atrásAlaia Davis Una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro, parece satisfecho con mi respuesta, este hombre me causaba mucha curiosidad, me intrigaba saber que pasaba por su cabeza. No sé porque tenía la sensación de que él sabía cosas pero actuaba como si no supiera nada, podía notar que eres ese tipo de personas que le gustaba observar, que quería tener la información siempre para tener el control. Quizás no lo conocía pero por alguna razón sentia que lo hacia, sentia que podía descifrar cada una de sus expresiones y una parte de mí realmente quería hacerlo. Borre aquellos pensamientos de mi cabeza. ¿Qué tonterías estoy diciendo? En este momento tenía que concentrarme en lo importante. ¿Cómo sabía mi dirección? ¿Cómo había llegado hasta aquí? ¿Que es lo que él quería exactamente que yo hiciera? ¿Que cosa acababa de aceptar? Tenía tantas preguntas para hacerle. — ¿Cómo supiste que vivía aquí?— Le pregunte. — Bueno no fue difícil, solo le pregunte a una de l
Alaia Davis Salí del apartamento para dirigirme a mi trabajo, me subí al auto y maneje directamente a la oficina, al llegar estacione y subí al ascensor y al llegar a mi piso habían dos personas en la puerta de mi oficina. Mi madre ya había hecho de las suyas eso estaba más que claro. Bufé. ¿Esto era en serio? Sabía que no iba a dejarme pasar el hecho de que le haya pegado a su pequeña hija — Alaia— Mire a mi jefe quien caminaba hacia mi — Lo siento mucho pero estás despedida— Dijo como si nada. — ¿Por qué? — Pregunté quería saber cuáles iban a hacer las patéticas razón por las cuales el me iba a despedir, sabía lo bien que yo hacía mi trabajo así que no tenían ninguna excusa lo suficientemente buena. —Alaia.. Con eso quiere decirme que lo obligaron. — Sabes que puedo demandarte?— Le pregunté — Lo que haces es despido injustificado— Le dije.— Ni siquiera eres capaz de darme una razón para despedirme Estaba cansada de dejarme, estaba jodidamente cansada
Alaia Davis — Entonces te casaste con el — Mi madre habló luego del silencio que hubo Sí las miradas matasen la de mi madre me hubiera matado hace rato, era evidente que estaba furiosa al saber que ahora yo era esposa de un hombre como Mathias adinerado y que su hija predilecta estaba con el que posiblemente se quedaría sin nada. El padre de Alexander me miró sorprendido. ¿A qué no se lo esperaba? Pues yo tampoco pero así sucedió, y solo tuve que emborracharme. — Si, Mathias es un gran hombre, realmente no sabía el hombre tan maravilloso que había estado rechazando todo este tiempo pero una vez que le di la oportunidad bueno terminé casándome con él— Dije mintiendo Realmente no tenía idea si este hombre era maravilloso, no lo conocía suficiente para decir aquello o incluso para tener una opinión sobre él. — Lo lamento por ti cariño— Le dijo la mujer que me dió a luz a mi ahora esposo, Mathias tomo mi mano— Alaia es... Especial, una mejor opción hubiera sido mi pequeña Carla Q
La seguridad de la empresa llegó hasta el piso en donde estábamos. — Pueden sacar a mi querido hermano del edificio— en su voz podía notar la satisfacción que sentía el poder decir esas palabras, seguro lo había estado deseando durante mucho tiempo.— Antonio Montenegro ya no puede pasar del segundo piso y de querer hacerlo tendrán que Llámame y yo daré la autorización o no. ¡Oh por Dios! Mire a Carla se veía sumamente frustrada con todo lo que estaba pasando y no solo eso se veía bastante humillada. Me pregunté qué estará pasando en casa y cómo reaccionarán con el hecho de que mi esposo les esté quitando todo lo que ellos creían haber conseguido, dos años de trabajo duro para Carla seguramente teniendo que sonreír teniendo que aguantar que Alexander pos pusiera cosas para estar. conmigo o que me viera en público con él y ahora que por fin lo tiene y puede presumir de ser su novia resulta que le están quitando absolutamente todo porque es el heredero de nada. Quizás y solo quizás
La vi irse de forma apresurada de mi ahora oficina, me preguntó ¿Qué estará pasado por su mente? Esa mujer me daba mucha curiosidad, nunca sabía que estaba pensando aunque su rostro era sumamente expresivo. Quería comenzar a conocerla mucho más todo el tiempo que había estado detrás de ella ahora teniéndolo de frente me he dado cuenta que no me servía de mucho no conoció bien sus gustos no conoció bien qué estaría pensando depende a las expresiones que hacia, verla en foto sin duda no me había servido de nada ni saber en dónde había estudiado cuántas carreras había estudiado Cuántos años tenía en dónde vivía qué carrera estaba manejar cuál era su seguro social nada de eso me servía en este momento. Me había sentado en las cosas tan insignificante que realmente no me había dado cuenta de lo importante y era conocerlas realmente a ella fue lo que había hecho sino a ella. Qué estúpido había sido. rei de lado al recordar cómo me miraba hace unos segundos como si quisiera comerme. Qu
Matias me había llamado para decirme que mañana en la mañana nos mudaríamos, no había duda que aquello me había caído muy bien y había decidido pasar la noche con Sara. Cuando le conté a Sara todo lo que había pasado ese día no había parado de reír Ella también había deseado estar ahí para ver la cara que esos tres colocaban. También le conté que su padre ya sabía algo de lo que había sucedido en las Vegas, le conté cómo había sucedido todo y ella parecía escuchar atentamente para repetir lo mismo que había dicho yo y no desmentirme. Tengo que admitir que me sentí mal planificando en Cómo engañar a Samuel porque realmente no quería hacerlo no quería defraudar su confianza pero mucho menos quería decepcionarlo y sinceramente sentía que era mejor decirle que me había enamorado de un extraño a decirle que me había acostado con un extraño y borracho me había casado con él al menos eso era lo que yo creía y estaba dispuesto a hacer cualquier cosa va a decir cualquier cosa para mantene
El desespero se apoderó de mí cuando escuché un gran golpe.Comencé a gritar una y otra vez un hombre esperando que ella respondiera diciéndome que estaba bien pero no sucedió escuché gritos escuché como las personas gritaban que tenían que ayudarla.¿Qué mierda estaba pasando?Alaya.No podía quedarme aquí sin hacer nada, colgué la llamada y llamé al hombre que se encargaba de seguirla.— señor— dijo rápidamente al atender— la señora ha tenido un accidente, se ha desmayado pero estoy tratando de despertarla algo se ha encajado en su abdomen y está muy herida.— ¿Cómo mierdas sucedió esto? ¿dónde están? ¡Dímelo ahora!—señor creo que mejor debería llegar directamente al hospital la ambulancia ya viene en camino y creo que usted no le dará tiempo de llegar aquí y encontrarnos.Le dije a dónde tenía que decirle a la ambulancia que la llevara ahí estaría yo esperándola Ella tenía que tener los mejores médicos y ese era el mejor hospital y era un hospital que aparentemente estaba cerca.L
Samuel y Sara habían regresado hace horas, y yo solo he estado aquí sentado esperando respuestas, habían pasado horas desde que la operación había iniciado no sabía absolutamente nada de ella.¿Por qué no salían a decir algo al menos para tranquilizarnos?¿Porque se estaban tardando tanto en operarla? Había una posibilidad de que las cosas estuvieran saliendo mal y por eso se estaban tardando tanto.Quería ser positivo pero estaba tan acostumbrado siempre pensar lo peor para saber qué hacer en estas situaciones mi mente simplemente me llevaba a pensar lo peor también quería pensar en que ella estaría bien que todo estaría bien que salió la doctora a decirme que todo salió excelente y que ahora está en recuperación pero mi mente no dejaba de pensar que las cosas iban muy mal y por eso era que ella tardanza tenía que relajarme tenía que respirar profundo.El doctor salió lo que sinceramente le dio un alivio a mi alma.— ¿Cómo está Alaia?— Sarah fue la primera en preguntar.La pobre tení