Alaia Davis
— Entonces te casaste con el — Mi madre habló luego del silencio que hubo Sí las miradas matasen la de mi madre me hubiera matado hace rato, era evidente que estaba furiosa al saber que ahora yo era esposa de un hombre como Mathias adinerado y que su hija predilecta estaba con el que posiblemente se quedaría sin nada. El padre de Alexander me miró sorprendido. ¿A qué no se lo esperaba? Pues yo tampoco pero así sucedió, y solo tuve que emborracharme. — Si, Mathias es un gran hombre, realmente no sabía el hombre tan maravilloso que había estado rechazando todo este tiempo pero una vez que le di la oportunidad bueno terminé casándome con él— Dije mintiendo Realmente no tenía idea si este hombre era maravilloso, no lo conocía suficiente para decir aquello o incluso para tener una opinión sobre él. — Lo lamento por ti cariño— Le dijo la mujer que me dió a luz a mi ahora esposo, Mathias tomo mi mano— Alaia es... Especial, una mejor opción hubiera sido mi pequeña Carla Quise reírme porque estaba escuchando como mi madre intentaba venderle a Carla a mi esposo delante de su prometido, Alexander simplemente se quedó callado al igual que el señor Antonio Creo que todos estábamos sorprendidos por lo que mi madre acaba de decir, y no porque intentará ofenderme a mí específicamente diciéndome especial. — Claro que lo es — Dijo Samuel sonriendo — Alaia, es una mujer inteligente hermosa y sobre todo capaz de lograr todo, sabías que se graduó con honores en la mejor universidad más prestigiosa del país y además con una beca y sin ayuda de nadie — Samuel ignoró por completo el hecho de que mi madre estaba diciendo que su pequeña Carla sería una mejor opción que yo. — Con ayuda tuya Samuel— tome su mano y le sonreí, miré a mi madre — no hace falta que quieras decirle esas cosas a Mathias... Madre el sabe quién soy. Lo mire esperando que dijera algo. — Se lo valiosa que es y si definitivamente es espacial. Aquellos ojos verdes me miraban de forma diferente, de forma única, como jamás me había morado nadie. "Es solo una mentira" me repetía una y otra vez. "Esto no es real" volvi a decirme mientras lo miraba "el no me ama solo lo hace para cumplir su parte del trato porque el mío le acaba de dar mucho dinero" — Es mejor que nos vayamos — Dijo un muy malhumorado Alexander quien solo se fue y Carla detrás de el gritándole. Entendía perfectamente la reacción de Alexander después de todo había sido una falta de respeto enorme el hecho de que mi madre le haya dicho eso a Mathias ¿Qué es lo que pasaba por la mente de mi madre? Solté a Samuel y Mathias una vez que todos se alejaron. — Lamento está escena — Dije apenada con ambos — mis padres aman y adoran a su pequeña Carla y siempre intentan adornarla mucho más de lo que realmente se merece de verdad lamento toda esta situación —No pasa nada ¿Comemos?—Asentí. El mesero llegó y pedí algo ligero, pase todo el desayuno escuchando a Mathias y a Samuel hablando de negocios y yo no podía dejar de pensar en sus ojos, en como me miraba. ¿Cómo hacia para que eso parecía real? ¿Cómo hace para fingir tan bien? Esto iba hacer más difícil de lo que esperaba. **** — ¿Vas al trabajo?— Pregunto Mathias mientras me acompañaba a la puerta del auto. — No, yo voy a buscar trabajo ahora, mi madre ha hecho que me despidan después de lo de anoche — Fui sincera, igual ya no tenía que mentirle. — ¿A qué te dedicabas? — Era la jefa en el área de finanzas — ¿Quieres trabajar para mí? No me vendría mal una persona de mi confianza en ese cargo, mi hermano tiene las horas contadas porque mis abogados están haciendo todo para que desocupe todo lo que es mío ¿Te unes a mi?— Trabajar en las empresas Montenegro, era una muy buena empresa y eso serviría en mi currículum — Si, acepto — Me gustaría que vayamos a comprar los anillos de casados, te di uno de compromiso pero no tenemos aún anillos de casados y tenemos que hacer que esto se vea lo más real posible — asentí entendiendo lo que decía.— Deja tu auto aquí que yo mando a alguien por el. Camine con el y me subí a su auto, era un hermoso deportivo, en el camino estuve callada no sabía que decirle, jugué con mis dedos y mire la calle, como si no pasara por aquí casi a diario. Me sentía muy patética. Al llegar nos bajamos y fuimos a una tienda muy exclusiva de joyería. Comencé a ver los precios. Todo era muy costoso, ví que un anillo costaba lo que me costó mi auto de segunda mano. Se acerque a el y me levanté un poco para llegar cerca de su oído. — Esto es muy costoso— Susurre el sonrió. — No te preocupes por eso Alaia, dinero es lo que me sobra— Asentí — Quieres que lo escoja— Asentí sintiéndome avergonzada. El dinero para mi siempre había sido un problema, tuve que sacar un préstamo cuando estaba en la universidad hasta que conocí a Sara ella me invitó a vivir con ella y ya no debía de pagar renta porque su papá se hacía cargo, tampoco debía comprar comida, así que fue más fácil pagar el préstamo que había pedido más mis cosas de la universidad. Y ahora no tenía tanto dinero apenas que trabajaba en una buena empresa y tenía un apartamento propio que había sido regalo por ser tan buena estudiante. Mathias escogió un costoso anillo de diamantes y oro. Era precioso Para el había escogido uno más sencillo solo de oro con un pequeño diamante en la parte de adentro escondido solo para que se sintiera que eran a juego. Una vez que el lo pago, me coloco el mío y se coloco el suyo. — ¿Dónde está tu anillo de compromiso?— Pregunto mientras coloco el anillo en mi dedo. — No sabía si tenía que colocarmelo. — Si debes— Dijo muy serio —Ahora iremos a la empresa ahí nos espera mi abogado para que firmemos el documento de confidencialidad también te daré tu nueva oficina y yo tomaré mi cargo ¿Tan pronto? Todo parecía pasar extremadamente rápido al menos para mí que me había enterado de todo lo sucedido ayer, supongo que él tiene más tiempo luchando con esto. Mathias si que hacia las cosas rápido. Una vez más nos subimos a su auto y manejo hasta la empresa, me sentía más nerviosa que nunca aunque no sabía porque. Quizás porque iba a encontrarme con personas que me hubieran humillado mucho quizás porque conocería personas nuevas porque sería la jefa porque tenía que actuar de cierto modo para ganarme el respeto a estas personas que ya tenían un jefe y que se despide por mi culpa. Mis pensamiento me has puesto mucho más nervioso ahora. El estaciono y subimos. — ¿Como debo actuar?— Le pregunté — Como lo que eres ahora Alaia, mi esposa, recuerda que no puedes dejar que nadie pase por encima de ti porque yo soy el presidente y el dueño de esa empresa y tú eres mi esposa Tome su mano cuando las puertas del ascensor se abrieron, el era al menos dos cabezas más alto que yo y no podía negar lo imponente que era. Salimos del ascensor y cuando nos dirigíamos a la oficina de presidencia Antonio Montenegro salió junto a su hijo y Carla quienes parecían molesto. Ay Dios mío! Esto se pondrá muy fuerte sabía muy bien y de primera mano cuál era el carácter de Antonio pero no conocía cómo era Matías, mi ahora esposo parecía tan decidido a obtener lo que era suyo Me daba felicidad saber que estaba acá en primera fila viendo todo y sobre todo estar del lado ganador — Que haces aquí?— Pregunto Antonio. Quería esconderme detrás de Mathias al ver la mirada de Antonio, ahí me sentía muy segura. — Vine a sacarte de aquí claro está, la junta ya dió su visto bueno para que yo sea el presidente, mañana vendrá Samuel Miller a firmar el contrato, tu y tu familia estáran fuera hoy mismo— Dijo de forma lenta como realmente disfrutando el momento de sacarlo de este lugar, imagino las veces que Matías se imaginó este momento. — ¿Cómo te atreves mocoso?— Una caracajada salió de su garganta. — Es mejor que te vayas al menos que prefieras que seguridad te saque, no te preocupes te llegará tu pago cada mes por tener es 4% del porcentaje de las acciones— Dijo serio.— quizás no es tanto dinero como el que estás cobrando siendo presidente ni mucho menos pero al menos no te morirás de hambre, no tendrás que trabajar y tendrás una vida decente sin lujo sin excesos. — Es mejor que tú y tu zorra se vayan de aquí — Mathias me soltó y golpeó a Antonio en el rostro haciendo que este cayera al suelo, Carla grito y se alejo yo me tape la boca de la impresión. Cuando Alexander iba a acercarse a Mathias un par de hombres con traje negro no lo dejaron acercarse. ¿De dónde salieron estos hombres? ¿Y en qué momento llegaron que no los había visto? Tenía que agradecerle a Mathias por defenderme, por no permitir que su hermano me llamara zorra. — Si no sabes respetar te enseñaré hacerlo hijo de puta— Exclamó furioso— ya no soy un niño de 5 años que no puede defenderse, ahora te haré trizas y tú no tendrás nada que hacer porque no sabes hacer ni una m****a más meterte con niños pequeños porque con los hombres realmente no haces una m****a— dijo lleno de rencor. Ok Jamás espere que esto fuera así, pero tenía que admitir que me gusta ese Mathias, me gustaba que me pudiera sentir protegida a su lado sabía que nada me iba a pasar siempre y cuando él estuviese conmigo porque a pesar de que no estábamos juntos realmente y que solamente era una fachada Matías me defendía como si yo fuese el amor de su vida Sí así me defendía a mí no quería imaginarme cómo defendía a alguien que realmente amara. Aquel pensamiento hizo que mi estómago se revolver un poco el simple hecho de imaginarme que él podía hacer enamorarse de alguien más Como sea, estoy lista para enfrentarme a su familia y a la mía siempre y cuando él esté junto a mí.La seguridad de la empresa llegó hasta el piso en donde estábamos. — Pueden sacar a mi querido hermano del edificio— en su voz podía notar la satisfacción que sentía el poder decir esas palabras, seguro lo había estado deseando durante mucho tiempo.— Antonio Montenegro ya no puede pasar del segundo piso y de querer hacerlo tendrán que Llámame y yo daré la autorización o no. ¡Oh por Dios! Mire a Carla se veía sumamente frustrada con todo lo que estaba pasando y no solo eso se veía bastante humillada. Me pregunté qué estará pasando en casa y cómo reaccionarán con el hecho de que mi esposo les esté quitando todo lo que ellos creían haber conseguido, dos años de trabajo duro para Carla seguramente teniendo que sonreír teniendo que aguantar que Alexander pos pusiera cosas para estar. conmigo o que me viera en público con él y ahora que por fin lo tiene y puede presumir de ser su novia resulta que le están quitando absolutamente todo porque es el heredero de nada. Quizás y solo quizás
La vi irse de forma apresurada de mi ahora oficina, me preguntó ¿Qué estará pasado por su mente? Esa mujer me daba mucha curiosidad, nunca sabía que estaba pensando aunque su rostro era sumamente expresivo. Quería comenzar a conocerla mucho más todo el tiempo que había estado detrás de ella ahora teniéndolo de frente me he dado cuenta que no me servía de mucho no conoció bien sus gustos no conoció bien qué estaría pensando depende a las expresiones que hacia, verla en foto sin duda no me había servido de nada ni saber en dónde había estudiado cuántas carreras había estudiado Cuántos años tenía en dónde vivía qué carrera estaba manejar cuál era su seguro social nada de eso me servía en este momento. Me había sentado en las cosas tan insignificante que realmente no me había dado cuenta de lo importante y era conocerlas realmente a ella fue lo que había hecho sino a ella. Qué estúpido había sido. rei de lado al recordar cómo me miraba hace unos segundos como si quisiera comerme. Qu
Matias me había llamado para decirme que mañana en la mañana nos mudaríamos, no había duda que aquello me había caído muy bien y había decidido pasar la noche con Sara. Cuando le conté a Sara todo lo que había pasado ese día no había parado de reír Ella también había deseado estar ahí para ver la cara que esos tres colocaban. También le conté que su padre ya sabía algo de lo que había sucedido en las Vegas, le conté cómo había sucedido todo y ella parecía escuchar atentamente para repetir lo mismo que había dicho yo y no desmentirme. Tengo que admitir que me sentí mal planificando en Cómo engañar a Samuel porque realmente no quería hacerlo no quería defraudar su confianza pero mucho menos quería decepcionarlo y sinceramente sentía que era mejor decirle que me había enamorado de un extraño a decirle que me había acostado con un extraño y borracho me había casado con él al menos eso era lo que yo creía y estaba dispuesto a hacer cualquier cosa va a decir cualquier cosa para mantene
El desespero se apoderó de mí cuando escuché un gran golpe.Comencé a gritar una y otra vez un hombre esperando que ella respondiera diciéndome que estaba bien pero no sucedió escuché gritos escuché como las personas gritaban que tenían que ayudarla.¿Qué mierda estaba pasando?Alaya.No podía quedarme aquí sin hacer nada, colgué la llamada y llamé al hombre que se encargaba de seguirla.— señor— dijo rápidamente al atender— la señora ha tenido un accidente, se ha desmayado pero estoy tratando de despertarla algo se ha encajado en su abdomen y está muy herida.— ¿Cómo mierdas sucedió esto? ¿dónde están? ¡Dímelo ahora!—señor creo que mejor debería llegar directamente al hospital la ambulancia ya viene en camino y creo que usted no le dará tiempo de llegar aquí y encontrarnos.Le dije a dónde tenía que decirle a la ambulancia que la llevara ahí estaría yo esperándola Ella tenía que tener los mejores médicos y ese era el mejor hospital y era un hospital que aparentemente estaba cerca.L
Samuel y Sara habían regresado hace horas, y yo solo he estado aquí sentado esperando respuestas, habían pasado horas desde que la operación había iniciado no sabía absolutamente nada de ella.¿Por qué no salían a decir algo al menos para tranquilizarnos?¿Porque se estaban tardando tanto en operarla? Había una posibilidad de que las cosas estuvieran saliendo mal y por eso se estaban tardando tanto.Quería ser positivo pero estaba tan acostumbrado siempre pensar lo peor para saber qué hacer en estas situaciones mi mente simplemente me llevaba a pensar lo peor también quería pensar en que ella estaría bien que todo estaría bien que salió la doctora a decirme que todo salió excelente y que ahora está en recuperación pero mi mente no dejaba de pensar que las cosas iban muy mal y por eso era que ella tardanza tenía que relajarme tenía que respirar profundo.El doctor salió lo que sinceramente le dio un alivio a mi alma.— ¿Cómo está Alaia?— Sarah fue la primera en preguntar.La pobre tení
Desperté y frente a mí había una enfermera que me miraba con una pequeña sonrisa en su rostro, me miraba con amor, con cariño incluso con felicidad y no entendia porque, rápidamente los recuerdos llegaron a mi mente.No podía creerlo¡Había tenido un accidente!Recuerdo que los frenos fallaron, que intenté no ocasionar que ninguna persona muriera o saliera herida por mi culpa, había chocado contra una pared, mi corazón se aceleró, pero mire otra vez a la enfermera para así recordar que estaba bien que ya no estaba en aquel auto, que estaba en un lugar seguro, lleva mi vista a mi vientre, ya no había nada ahí, estaba bien.Recuerdo aquel hombre, lo recuerdo pidiéndome que no cerrara los ojos, que siguiera despierta y que luchara por mi vida, recuerdo como sus ojos me miraban con desesperación para que yo no cerrara los míos como me prometía quedarse junto a mí mientras me sacaban de ese lugar.Recuerdo la tos.Recuerdo la sangre salir de mi boca.Recuerdo los gritos.Recuerdo los bombe
— Mi bebé — mi madre fue la primera en entrar sus ojos estaban cristalizados y casi corrió con los brazos abiertos para abrazarme.¿Esto es en serio?¿De verdad venía a dárselas de la mejor madre del mundo?Ahora sí venía a mi, claro que sí lo haría porque ella era la madre perfecta, porque yo era la hija perfecta porque ella quería hacer creer que éramos la familia perfecta.¿Cuál familia perfecta podíamos hacer? Claro que no éramos nada de eso, no estamos ni cerca.Mi primera reacción fue alejarme de ella, pero me quejé un poco cuando mi abdomen comenzó a doler, Matías se puso frente a ella para que no se acercara a mí.— señora le pido espacio por favor, Alaia Aún está delicada y no me gustaría que se complicará solo porque usted quiere estar cerca de ella.— dijo Matías aunque su voz no sonaba para nada amable.Me alegraba ver como al menos él me defendía me hacía sentir bien— Matías no te había visto hijo disculpa—dijo mi madre, no pudo evitar doblar los ojos ante la ridiculez qu
Una semana había pasado desde el acontecimiento, Matías había encontrado para mí el hombre que había estado a mi lado luego del accidente le había agradecido muchísimo por estar a mi lado e incluso Matías le había ofrecido un trabajo como agradecimiento ahora el Señor Luis quien ahora sabía su nombre iba a ser mi chofer.Me había parecido algo tonto tener un chofer pero Matías me había explicado la situación mi auto estaba completamente dañado alguien había quitado los frenos alguien quería hacerme daño, yo no sabía quién era y ellos tampoco parecían saber.Me recuerdo que tenía que pensar en mi seguridad porque mi seguridad era primordial para él tenía miedo de que alguien pudiera intentar hacerlo de nuevo con cualquier otro auto que yo quisiera tomar, tengo que admitir que sentí muchísima nostalgia en pensar que el auto que realmente me había costado muchísimo en obtener más que todo porque había ahorrado una gran parte del dinero por años para poder comprarme un auto se había ido a