✨🐺 ¡BESO LOBUNO! 💋🌙
C69- SI NO ME TOCAS, MORIRÉ.El crujido de los barrotes resonó con un eco apagado cuando Noah, empapado en sudor y con los músculos tensos, logró por fin soltar el último de los tornillos flojos de su jaula. Había pasado horas observando, esperando, estudiando cada rincón de su encierro mientras escuchaba a Willow respirar con dificultad al otro lado del cuarto.Su desesperación había alcanzado un límite insoportable cuando la vio temblar, atada a esa silla maldita, sus muñecas enrojecidas por las cadenas de plata, el rostro contraído por el calor febril que recorría su cuerpo por culpa de la poción.—Vamos… vamos, maldita sea… —susurró entre dientes, forzando el último hierro hasta que cedió con un clic sordo.Se deslizó fuera de la jaula sin hacer ruido y con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho. Caminó con cautela hacia Willow, que se retorcía apenas, los labios entreabiertos, el vestido de ceremonia pegado a su piel por el sudor.—Willow… —murmuró al llegar junto a ella, co
C70- DESEO PROHIBIDO.Mientras tanto, el ambiente en el corazón de la manada era pesado. Zayden estaba de pie, con los brazos cruzados frente al fuego del salón principal, mientras el Consejo murmuraba en voz baja. Las horas habían pasado, y no había noticias del grupo que había partido en busca de la flor.Odette yacía aún febril, su pecho subiendo y bajando con dificultad y la angustia de Zayden aumentaba con cada segundo que pasaba.—Esto no es normal —gruñó Zayden, rompiendo el silencio—. Deberían haber regresado. Algo pasó.—¿Y si simplemente se retrasaron? —aventuró uno de los ancianos.Zayden lo fulminó con la mirada.—No. Noah es puntual. Siempre lo ha sido. Y Willow también. Algo está mal. Lo siento en la piel.Y como si el universo hubiera escuchado sus temores, la puerta se abrió de golpe.Un guerrero entró tambaleando y la sangre empapando su costado. Su rostro estaba cubierto de barro, arañazos y desesperación. Uno de los centinelas lo sostuvo antes de que cayera.—¡Es Ci
C71-PROHIBIDAMENTE CORRECTO.[WILLOW.]El calor me invadía por completo, deslizándose por mi piel como fuego líquido, llenando mi sangre con un deseo salvaje que sabía que no debía sentir… pero que no quería soltar.Era como una corriente eléctrica bajo mi piel, viva, inquieta, incontrolable. Y entonces lo sentí: las manos de Noah, ásperas, fuertes, sujetándome con una seguridad que me desarmó.Separó mis piernas con una determinación que me hizo jadear, y cuando sus dedos se aferraron a mis muslos, supe que estaba perdida. Sus ojos, oscuros y llenos de hambre, se clavaron en mí, provocando un estremecimiento que me recorrió desde el pecho hasta lo más profundo de mi vientre.Mi loba gruñía, desconfiada, queriendo alejarme de él, pero yo la silencié. Porque en este instante, en este lugar, solo existíamos Noah y yo.Se acomodó entre mis piernas y un segundo después su rostro se perdió entre ellas. Solté un jadeo que no pude contener. Su lengua, cálida y lenta, me encontró justo donde m
C72- SACRIFICIO DE AMOR.El fuego se había reducido a brasas agonizantes, y el aire olía a ceniza y piel caliente. Willow ya estaba vestida, sus dedos temblorosos ajustando la correa de su mochila con demasiada fuerza. No miraba atrás, no podía permitírselo. Detrás de ella, Noah se incorporó, la manta cayéndole sobre la cintura desnuda.—Willow —la llamó, la voz ronca por la noche anterior, cargada de algo más que deseo.Ella se detuvo, pero no se dio vuelta.—Lo de anoche no cambia nada, Noah —dijo, fría, aunque las palabras le quemaban la garganta—. No podemos permitirnos esto.Él se levantó de un salto, sus músculos tensos, como si aún pudiera sentirla bajo sus manos.—¿Nada? —casi rugió—. ¡Te entregaste a mí! ¿Cómo mierda vas a mirarme y decirme que no pasó nada?Willow apretó los puños. No era justo. No era justo que él sonara así, herido, como si ella lo estuviera traicionando. Como si no entendiera el precio.—No digo que no haya pasado —susurró, por fin girando para enfrentarl
C73- LOBAS A SU ALTURA. El camino de regreso a la manada fue silencioso. Noah caminaba al frente, los ojos fijos en el suelo, la espalda recta como una muralla. No habló. No dirigió una sola mirada a Willow, como si ella no existiera. Cada paso que daba parecía más pesado que el anterior. Por su parte, Willow iba un poco más atrás, en el extremo opuesto del grupo. Mantenía la vista en el bosque, fingiendo estar atenta, aunque por dentro todo era un torbellino. Su loba se mantenía callada, aún recogida en un rincón oscuro dentro de ella. Leonard, caminando en el centro del grupo, frunció el ceño al notar la tensión. Miró a uno, luego al otro. Algo no le cuadraba. La distancia entre ellos no era solo física, era una barrera invisible, áspera. Pero decidió no preguntar. Aún. Y cuando cruzaron el límite del territorio, los esperaba un grupo numeroso. Entre ellos, en el centro, Zayden. El Alfa avanzó apenas los vio, y sin dudarlo, abrazó a Noah con fuerza, dándole una palmada en la
C74 - SEGUIRÁ SABIENDO A MÍEl pasillo era angosto, la madera crujía con cada paso y el aire estaba impregnado del calor húmedo de la fiebre. Solo la luz trémula de unas velas dispersas alumbraba el corredor, proyectando sombras largas en las paredes. Se respiraba un silencio tenso, apenas interrumpido por el sonido entrecortado de Ryland tosiendo en la habitación contigua.Noah estaba allí, inmóvil en la penumbra, con la espalda apoyada contra la pared, fundido en la oscuridad. Sus ojos no se despegaban de la rendija entreabierta de la puerta.Adentro, Willow se inclinaba sobre Ryland, que yacía débil entre mantas. Su voz suave era apenas un murmullo mientras humedecía una compresa y la pasaba por la frente de él con una ternura que hizo que algo en Noah se rompiera por dentro, y más cuando la mano de ella se deslizó por el cabello de Ryland, apartándolo con cuidado.«Maldito...»El pensamiento atravesó como un dardo. Su mandíbula se tensó, la mirada se volvió de hielo. Cada fibra de
C75 - EL ÚNICO SABOR QUE PODÍA RECORDAR.Su lobo gruñó bajo su piel, con una furia instintiva, reaccionando a la loba que estaba delante de él.Bajó la mirada al escote de Nina, luego a sus labios, y en su mente solo vio a Willow. La forma en que había temblado bajo su toque. La forma en que su cuerpo había respondido aunque su boca negara. La manera en que sus ojos se habían nublado al sentirlo cerca.Su mandíbula se tensó.Nina no era Willow.Nunca lo sería.Y en ese momento, lo supo con una certeza cruel: podía tener cualquier cuerpo y que su lobo ansiaba a esta mujer, pero su alma ya no respondía a nadie más que a ella.Y eso lo estaba destruyendo.Desvió la mirada de Nina y dio un paso atrás, alejando la mano de ella que aún reposaba en su pecho. Caminó hacia una silla junto al tocador y tomó su bata de lino oscuro. Se la puso con movimientos lentos, casi mecánicos, como si el simple acto de cubrirse pudiera alejar lo que estaba sintiendo.—Vuelve a tu habitación —dijo, sin mirar
C76 - ES UNA FARSA.1 MES DESPUÉS...Había pasado un mes desde que la flor fue traída a la manada.Los días oscuros y los suspiros cargados de miedo parecían cosa del pasado. Gracias a las propiedades curativas, varios lobos se habían salvado de la enfermedad. Entre ellos, Odette y Ryland. Sus cuerpos, antes frágiles y envueltos en sudor febril, ahora se movían con fuerza renovada.La manada entera parecía respirar con alivio.También el ambiente era festivo. Las hembras preparaban telas, los niños corrían con coronas de flores, y algunos machos ya comenzaban a cargar barriles de hidromiel para la gran celebración del día siguiente. No solo se celebraría el final de la enfermedad, sino dos uniones importantes: Noah con Nina... y Willow con Ryland.La música ya comenzaba a ensayarse en el claro central, pero a Zayden no le importaba nada de eso.Estaba de pie en el límite del bosque, con el ceño fruncido y una rama rota aún crujiente bajo su bota. Frente a él, un centinela sudaba frío,