Arnold, es un hombre con el que no puedo jugar de la misma forma en la que él lo hace, porque entonces, si me ve tocándome no tengo dudas de que él estará al segundo siguiente dentro de mí, por eso, con impotencia observo levemente como se ducha y después me limpia de algo que ambos sabemos que es mi excitación.‘Esto es humillante.’ Me digo mentalmente.Pero lo peor de todo es que no puedo decir algo al respecto, porque sus palabras no son más que un chiste para él, algo a lo que él no parece importarle. Por eso, vuelve a colocarme sobre la cama y como si nada se duerme a mi lado estando completamente desnudo.— Esto debe ser un maldito chiste. — susurro cuando mi cuerpo se siente helado por la temperatura.Tengo frio y gracias a las órdenes de Arnold, ni siquiera puedo moverme para abrigarme, así que, parece que moriré de frío. Por fortuna,
Ler mais