Malcolm tenía la boca abierta, parpadeo unas cuantas veces mientras sus ojos se deslizaban sobre su cuerpo lo primeo que noto fueron el color en sus mejillas. Arianne inclino su cabeza escondiendo una sonrisa.Se atavió con un vestido casual, blanco y estampando de flores, con un listo ajustando su cintura de avispa, el cuello del vestido en u discretamente mostraba la belleza de su piel y sus deliciosas montañas. Su cabello de fuego sujeto en una coleta, con un listo del mismo color que del vestido.Observo de arriba abajo, la falda del vestido, era medio circular hasta las rodillas, sus pantorrillas eran delgadas y blancas, usaba unos zapatos de tacón de aguja sencillos blancos que estilizaban aún más su figura.Malcolm se quedó sin palabras, como resistirse a tanta belleza, idiota fue por todo el tiempo que no se permitió pisar la gloria. No decía nada, Arianne anhelaba escuchar un cumplido de su parte.—¿Te parece que está mal? puedo ir a cambiarme—¡No! —estaba perfecta, no podía
Su madre forcejeo con él para volverlo a la cama—Estoy cansado que no entiendes, estoy sudando y con una comezón insoportable, esto no sirvió de nada, así no voy a recuperar a Arianne.Su cara solo tenia un puñetazo en el ojo.—No quisiste poner una denuncia ni dar entrevista a los periódicos de renombre, es tu culpa que esa mujercita no venga corriendo a curarte las heridas, ¿qué quieres que esa modelo nos aplaste?—Madre, no entiendo por qué me estas apoyando, tu no aprobaste mi relación con Arianne, y de pronto me ínsitas a acatar todo lo que dice Nicoll para recuperar a mi ex novia.—Eres tan tonto hijo, —dijo con frescura —no es por ella, la detesto, porque quiso quítame todo tu amor y quería alejarte de mí siempre desconfíe de ella, portándose siempre tan inocente, tan modosita, atenta. ¿No te diste cuenta que tu comenzaste a cambiar cuando la conociste? Yo aguante, segura que el tiempo me diera razón y mira en cuanto la rechazaste se busco a un idiota para provocarte, quiso o
Que sínico, traerla a una casa que ya estreno con una de sus amante.—Y espera ver la parte de arriba, la verdad es que ya escogí la habitación de Luci pero quiero saber tu opinión.Parecía que alguien habia comido ahí, los platos estaban sucios aunque las copas estaban limpias.—¿Estuviste aquí anoche?—Si, — respondo sin culpa, quería que ella viera lo que se perdió por estar ebria en un bar de mala calidad, dejo pasar el momento maravilloso de una cena romántica, por eso no limpio nada, —La verdad es que estuve visitando varias opciones creo que esta encaja más con tu gusto y personalidad. Puedes hacerle todos los ajustes que desees, solo dime si te gusta para llamar de inmediato a la agencia inmobiliaria y la casa será tuya.—No la quiero. —sentencio sin más, y camino hacia fuera, Malcolm corrió para alcanzarla.—¿Qué?—Se que nuestro matrimonio fue solo un acuerdo, y que lo que sucedió anoche yo lo provoque, pero podria ser más prudente y recoger los restos de sus cenas romántic
Malcolm Ryan condujo de vuelta a casa, solo, confundido, pensativo, debía que cambiarse por supuesto que no iría con ropa deportiva era ilógico que Arianne pensara que su próximo destino era el trabajo.Que habia hecho mal, le aclaro que la comida era para ella, era por la parte de cuidarse, quizás fue muy brusco. No entendía por qué se comportaba así si ella estipulo el tiempo su relación no seria eterna, eso estaba claro desde un inicio. ¿Acaso ella…?—Me ilusione con el señor Ryan. —confeso algo evidente para todos, su hermana escucha dando pequeños sorbos a una peculiar taza de café. —Me acosté con él, es que yo lo seduje propicie que se dieraEsperaba sr juzgada por su hermano, incluso reprendida, Rous actuó de la manera más natural comprendiendo que eso era algo que podria suceder, después de todo el señor Ryan no era indiferente a Arianne, le preocupaba que pasara tanto tiempo y sin nada de acción.Su hermana necesita enamorarse y ser correspondida como se merecía como era el a
Malcolm estaba observando con un pañuelo en la boca, la mujer limpio a Luci sin ninguna expresión de asco y con una habilidad y destreza que no cualquier, ni siquiera ensucio el lugar donde coloco a Luci, la bebe observaba el techo con unos enormes ojos pero al fin el escándalo habia terminado, sus naricitas aun estaban rojas pero ya no lloraba.—Cuando todo este limpio, ella este seca, debe colocar un poco de talco antes de cerrar el nuevo pañal — Subieron a la habitación de la bebé. —, para que su piel no se roce, los niños tienen una piel muy delicada. ¿Se fijo cual es el frente y cual la espalda?, —la mujer no espero respuesta aunque Malcolm negó con la cabeza —no puedo ponerlo al revés porque él bebe puede sentirse muy incómodo.—Yo no sé si aprendí a hacerlo bien.—Bien, la próxima vez ya no estará tan desorientado. —la mucama le coloco ropa limpia y le dio a Malcolm la mamila —Eso si sabe como hacerlo o también necesita un tutorial.—Oye, yo soy tu jefe… —la verdad es que era u
Quizá había pasado unos diez minutos los mismo que para Malcolm se interpretaba como mas de dos horas, observo su reloj otra vez, Luci estaba acabándose la mamila—Ya se demoró tu madre, ¿dónde estará Arianne?Intento de nueva cuenta contactarla, el teléfono sonó en la parte bajo de la casa dos veces luego al fin escucho que su esposa responder—Arianne, ¿dónde estás?—exclamo furioso, imperativo. Con todo el derecho de saber dónde se habia metido su mujer toda la mañana.—En casa, vine a ver a Luci —respondió cerrando la puerta de la entrada se quitó los zapatos y comenzó a caminar descalza por las escaleras. —Me parece bien y cambiarte de vestido creo que me agradaría que usaras algo mas discreto.No entendía el juego que estaba llevando, la tomaba, la rechaza, ahora le mandaba, estaba cayendo acaso en una relación toxica.—¿Qué de malo tiene mi vestido?— se detuvo al llegar al final de la escalera—¡Carajo Arianne! —alzo la voz y enseguida bajo la voz — no se te ocurra usar ese v
Arianne entro en el periódico con un traje de tres piezas, que la hacía verse elegante y bastante casual y discreta. Lo peor del asunto es que Malcolm esa ropa lo hacía maldecir, con cualquier cosa luciera tan hermosa.Cuido la mirada de todos los que se movían dentro del gran recibidor, al menos hasta llegar al elevador no noto que nadie centrara su mirada en la pecosa, eran tan idiotas, acaso no sabían reconocer a una diosa cuando caminaba por la tierra.Pero era mejor que no la vieran.Un chico con gafas del mismo periódico se detuvo junto a él extendiéndole una tarjeta, indicándole que debía tomarlo rápido y de forma discreta para que Arianne no se diera cuenta. La pecosa iba por delante“Te espero en la cafetería, tenemos que hablar”Arrugo el papel, seguro que ese mensaje era para Arianne, agradeció al chico que se lo entregar a él. Se merece un bono, pensó.—Cariño, puedes adelantarte, tengo un asunto que resolver, voy en seguida.Arianne sintió curiosidad por saber que asunto
Arianne abrió los ojos grandes. Mandy se cubrió la boca creando una novela de lo que paso entre ellos.—No lo entiendo. —iba a besarla e iba a acariciarla un poco, y si las cosas se daban le daría un poco de amor profundo.Pero no iba a exhibirla delante de ojos curiosos y malintencionados carroñeros. Se inclinó acercando sus labios a su oído—Entra a mi oficina en quince minutos y te explicare mejor.Arianne estaba temblando, sus piernas eran dos barras de gelatina, su piel se estremecía erizándole los bellos. No estaba comprendiendo que era lo que Malcolm quería, que sucediera, el quería …. Se cubrió la cara antes de seguir pensando en algo tan pervertido.Contaba cada segundo esperando que llegara el siguiente, quince minutos eran quince eternos minutos. No podía creer que estuviera tan acalorada—Arianne, ¿que tienes que decirme? —increpo a Arianne con mirada acusadoraArianne se sonrojo y sonrió.—Mandy, no sé qué quieres que te diga—¿Qué paso entre ustedes? —su amiga esperaba