C33 - Es mío y tú también...

Gabriel sintió que el tiempo se había detenido. Cada minuto que pasaba sin saber de Eva lo llenaba de una angustia que jamás había experimentado. La oficina estaba oscura, iluminada solo por la luz tenue de la lámpara de su escritorio, y el silencio se había convertido en un grito ensordecedor en su mente. Había buscado por todas partes, revisando las cámaras de seguridad y tratando de rastrear su celular, pero todo había sido en vano.

Su corazón latía con fuerza, y la preocupación se había transformado en desesperación.

— ¿Dónde estás, Eva? — murmuró para sí mismo, sintiendo que el miedo comenzaba a apoderarse de él. No podía entender cómo había dejado que las cosas llegaran a este punto. La imagen de ella sonriendo lo perseguía, y cada vez que la recordaba, la sensación de pérdida se intensificaba.

Justo en ese momento, Ben apareció en la puerta, con una expresión grave.

— Señor, hemos encontrado estos —dijo, extendiendo ambos celulares hacia él —. El celular de la empresa y su celu
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP