Las lobas salieron en estampida del lugar sin mirar atrás. Yo salí con calma y me coloqué delante de los miembros de mi manada que, para mi sorpresa, seguían estando en la misma posición en que los dejé. Ah, tanta sumisión me daban ganas de llorar. Que lástima que aún no olvidaba que me debían dinero y que los idiotas no me siguieron en un principio para ir y sacar de las garras de la loba loca a nuestro Alfa. Era una Luna un poquito rencorosa. No dije nada por unos largos minutos. La Luna de la manada me miraba con curiosidad. -¿Quisiera que llame a mi pareja? - Preguntó por fin. Yo lo desestimé con una mano. -Ser Alfa es difícil, y si no ha salido de detrás de su escritorio a pesar de todo el ruido que han hecho tus hembras, imagino que el pobre ha de estar hasta el cuello de trabajo. -Si lo está. - Dijo con una sonrisa agradecida. - ¿Necesita algo más? -Solo indícame en dónde podría acomodar a mis lobos, por favor. - Dije inocentemente. - Y si el lugar cuenta
Me alejé de la pareja y me dirigí directo al árbol en el que Abi y yo tallamos nuestros nombres.Nunca dejaría de sorprenderme la caligrafía tan bonita de ella.Recargué mis cabeza justo en el centro y cerré mis ojos recordando ese momento.-Vamos, todo empezó porque tenías celos de no ser tú quien tuviera su nombre con el mío. - Dijo rodando sus ojos mientras yo llevaba a una muy inconsciente Iris sobre mi hombro.-Yo no tengo celos.-Los tienes. Los siento a través de nuestro vínculo. - Dijo ella acercándose para tocar seductoramente mi pecho. Me puse duro al instante. Algo completamente incómodo porque no estábamos solos.-Venga, terminemos con esto, consigamos un lugar seguro en el que nuestra amiga pueda descansar y luego tú y yo estaremos juntos toda la noche.Abrí mis ojos saliendo del recuerdo. No quería revivir la siguiente parte, aún era lo suficientemente doloroso.Y entonces... no tenía nada que hacer después.Tal como le había dicho a Iris, esto era solo un lugar. No ten
-No sé de qué te quejas, fuiste tú la que puso todo eso sobre la puerta ayer. - Dijo Liam recargado casualmente sobre la pared mientras me veía tropezar y maldecir toda la basura que puse para evitar "accidentes". Lobas inconscientes y todo eso dan mala publicidad a mi manada. -Ayer... era... buena... idea. - Miré por encima de mi hombre a los lobos que "me juraron lealtad eterna".- ¿Por qué no están ayudando? -Me duelen los músculos de todo el ejercicio de ayer. - Dijo Ti con una enorme sonrisa y el resto solo asintieron. Los miré feo. -Basta ya, tenemos cosas qué hacer y todos aquí sabemos que tienes la fuerza suficiente como para quitar todo eso tu misma porque, para empezar, fuiste tú quien lo apiló sola. -¿Y no es de caballeros ayudar? - Pregunté con un puchero. -Lo haría... pero me gusta verte esforzándote. -Sádico. - Dije con una sonrisa. -Hermosa. Ahora, mueve el culo. Dejé de fingir que con mi "Nueva yo" no podía ni levantar un alfiler y quité todo eso r
Mi pequeño grupo estaba conformado por Gail, Co y yo misma. Nuestro Alfa había decidido que fuéramos el grupo de la retaguardia.-Estaremos equilibrados contigo ayudando a los heridos, si es que los hay, mientras el resto abrimos el camino.- Me dió una suave caricia en el pelo antes de hablar con voz más dura al resto. - Nuestro principal objetivo es capturar a cualquiera que parezca tener información relevante. Vivos, necesitamos un interrogatorio. ¿Entendido? -Si, Alfa Supremo.Corrimos en silencio después de usar la mezcla que Bart había inventado para quitar el olor. Era muy útil, sobre todo cuando nos detuvimos a un kilómetro de distancia de las primeras muestras de que efectivamente había alguien ocupando el sitio al que nos dirigíamos.Diferentes columnas de humo eran visibles en el horizonte.-Bo. - Dijo el Alfa deteniendo al grupo. Bo se adelantó y sin otra instrucción corrió entre los árboles. No era de sorprender ya que era el mejor explorador que teníamos.Todos esperamo
Mis compañeros se posicionaron lo más cerca posible del lugar sin que fueran detectados. Yo, por mi parte, puse el pecho en la tierra y me arrastré lo más cerca que pude hasta unos arbustos que quedaban a unos escasos metros de una hoguera llena de hombres borrachos y lobas atadas.Ahora entendí perfectamente a qué se refería Bo con "ser utilizadas". Los gemidos de dolor y no de placer rebotaban por las cercanías tan fuerte que apreté los dientes.Jodidos Renegados. Al carajo con ellos, los mataría a la menor oportunidad si se cruzaban en mi camino.Mi acercamiento no era para hacer nada estúpido, sino para averiguar la condición de los cachorros; ésta hoguera en específico tenía una gran cantidad de ellos. El resto no se encontraba lejos.Cuando di un vistazo rápido suspiré aliviada. No los habían drogado, solo tenían hambre y por eso su estado aletargado.¿Cómo lo supe? Porque debajo de las risas borrachas, gruñidos y gemidos de dolor podía escuchar sus pequeños estómagos. Pobres
Algo voló sobre mi hombro y atacó directamente al lobo.Utilizó justo esa zona para tomar impulso y llevarse con él al Renegado. Cuando ambos cayeron al piso, en segundos el Renegado estaba muerto.Gail se transformó y me dió una mala mirada.-¿Qué mierda estás haciendo? ¡No te congeles, demonios!-No me congelé, solo salió de la nada. - Dije a la defensiva.Él rodó los ojos.-El Alfa tendrá mis bolas si un solo cabello de esa belicosa cabecita es tocado. Pon atención, mierda, un descuido así nos mataría a ambos. Ve al siguiente grupo, Co ya está protegiendo a los rehenes que has liberado, yo te abriré el camino.Asentí y él se transformó para, efectivamente, guiarme a los siguientes.Uno, dos, tres.... Muchos Renegados no estaban felices por haber sido interrumpidos y se interponían en nuestro camino. Me sentí un poco incómoda al notar que, de alguna forma, Gail había crecido. Su lobo era unos centímetros más grande y no sé si quería saber el por qué. Como sea, esa pequeña ventaja e
No me atreví a intentar quitarles las cadenas por temor a lastimarlas, pero si traté de que lo largo de las cadenas no impidiera que pudieran correr junto conmigo.Bueno, correr no era la palabra aquí ya que se encontraban un poco débiles debido a la falta de alimento, pero avanzábamos a buen ritmo para reunirnos con Co y Gail.De la nada había aparecido el Alfa Supremo y comenzó a abrirnos paso hasta prácticamente el otro lado del lugar en donde se encontraba el grupo de hembras y cachorros. Quizá había visto que llamábamos mucho la atención y que los machos venían hacia nosotras en grandes grupos.Tenía la sospecha de que éstas hembras les importaban más que el resto de ellas debido a que esas cadenas no eran un chiste."Más rápido, yo las cubriré." - Dijo Liam por nuestra conexión. - "Salgan de aquí, los veremos en Thunder".-¿Alguna hembra o cachorro más? - Pregunté en nuestra huída."Solo la que quieres matar. Tuve que perseguirla; en cuanto atacamos ella huyó. Ti se está encarga
Llegamos por fin al límite del territorio Thunder en donde nos interceptaron tres lobos. -Luna Suprema... - Dijeron sorprendidos. -Necesito que le avisen a su Alfa y a su Luna que necesito refugio temporal para todas estas lobas y cachorros. - Dije sin perder tiempo. - También díganles que estaré en la casa de su curandera. Los machos miraron a mi grupo antes de asentir. Uno de ellos corrió transformándose de vuelta a su territorio mientras los otros dos nos escoltaban a buen paso dentro. No hicieron preguntas, cosa que agradecí. Ya daría un par de explicaciones a su Alfa y Luna; mientras tanto necesitaba que todos aquí movieran sus traseros a un lugar seguro. Llegamos justo a la entrada cuando dos lobos llegaron corriendo. El Alfa y la Luna se transformaron y comenzaron a dar ordenes. -Hembras y cachorros conmigo. -Dijo la Luna haciéndose cargo. -Yo la escoltaré, Luna Suprema. - Dijo el Alfa cuando los rehenes siguieron a su pareja. - Su compañero de manada herido