Mi esposa parecía una reina, era la mujer más hermosa de la fiesta, bailamos un rato y departíamos con los invitados que nos miraban con admiración. Ella llevaba puesto un vestido rojo ceñido al cuerpo, aún no se notaba el embarazo, por lo que su figura espectacular robaba las miradas masculinas. Eso me causaba un poco de celos, pero a la vez me sentía afortunado de ser yo quien estuviera con semejante belleza. – Luces hermosa esta noche mi amor, pero no me puedo descuidar ni un solo momento, porque tengo a todos estos buitres mirándote Y eso me pone muy celoso, le susurré mientras bailábamos –. – Eres cosa seria mi vida, no pensé que fueras tan celoso, y aun cuando todos me miren, el único que me gusta, que me encanta, es mi guapísimo esposo, al que, por cierto, todas las chicas se comen con los ojos, y eso sí que me molesta, dijo ella–. – A mí sólo me interesas tú, ninguna otra tiene oportunidad, nadie puede competir contigo, porque eres única pequeña, musité con la respiración agit
Cuando abrí los ojos me encontraba en la cama de mi habitación, ese lugar donde había sido tan feliz con Alex, pero tristemente ese idilio acababa de derrumbarse A causa de la traición que había presenciado durante la fiesta. no podía dar crédito a lo que mis ojos veían, Alex juraba que entre ellos no existía ningún tipo de vínculo, pero cuando los vi besándose por segunda vez, todas sus palabras se volvieron cenizas. no estaba dispuesta a creerle, ya no lo escucharía más, la niña ingenua había desaparecido, y ahora mi única razón para luchar y seguir adelante sería mi hijo, y mi motor inicial, mi abuela, sabía que estaba atada a un acuerdo matrimonial, el cual pensé habíamos firmado sólo por políticas de la compañía Turner, Al menos fue lo qué Alex me hizo creer, me sentía destrozada, mi amor propio estaba por el piso, cuando esa mujer me buscó en la fiesta y me dijo que esa noche me comprobaría que Alex seguía amándola, pensé que se trataba de un sucio juego de ella, pero al ver com
Ya Alex no estaba más en nuestra habitación, al menos no tendría que verlo ni escucharlo, sabía que teníamos un acuerdo que debía respetar, pero honestamente me habría encantado poder ser libre y salir corriendo de aquella casa, sé que sería un proceso difícil para mi abuela y para mí, pero no era nada comparado con lo que habíamos tenido que vivir en el pasado. Mi abuela subió para hablar un rato conmigo, lloré en sus brazos como en los viejos tiempos y me recosté en sus piernas como lo hacía antes, tenerla al menos sería un consuelo entre tanto dolor. – Ya mi niña, quita esa carita de tristeza, mira que no le hace bien a tu embarazo que estés así, ahora tienes que pensar por dos personas, ya no eres tú sola, ahora también lo tienes a él, exclamó la abuela –. –es que me duele tanto abuelita, la traición de Alex me ha destrozado por completo le dije entre lágrimas –. – Entiendo lo difícil que debió ser para ti verlo con esa mujer hija, pero debes darle el beneficio de la duda, no te p
Los médicos y enfermeras iban y venían, me suministraban toda clase de medicamentos, yo escuchaba las voces a lo lejos, producto de los tranquilizantes que me suministraron, era inexplicable la sensación que estaba experimentando, el miedo de perder a mi hijo me hacía trizas el alma, y por otra parte lo que estaba sucediendo con Alex definitivamente estaba terminando con las pocas fuerzas que me quedaban . Ahora todo estaba en las manos de Dios y de los médicos que incansablemente luchaban por mantenernos estables a ambos, Las horas pasaban y yo seguía sumergida en un letargo que parecía no tener fin, en la sala de espera estaba Alex, acompañado de los abuelos, la nana y el chofer, toda la familia reunida a la espera de noticias. – Esta espera me está matando, ¿que nadie piensa salir a decirnos nada? Dijo Alex visiblemente molesto –. – Tranquilízate Alex, los médicos están haciendo su trabajo, verás que pronto vendrán a informarnos señaló el abuelo –. Alex daba vueltas por todo el lug
Durante unos días estuve bajo observación en el hospital, los médicos querían mantener monitoreado a mi bebé para descartar que algo malo pudiese ocurrir, durante ese tiempo lo único que he sabido de Alex, es que se ha mantenido al pendiente de nuestra salud, pero después de la última vez que hablamos no ha puesto ni un solo pie en el hospital. Me alegraba no tener que verlo, pero a la vez me causaba una profunda decepción qué se desentendiera tan fácil de su hijo y de mí, este matrimonio iba a ser un infierno, así que tome la determinación de hablar con él para ver de qué forma pudiésemos revertir ese absurdo acuerdo que con engaños me hizo firmar. No sabía qué respuesta me daría, lo más probable es que se negara, y no por mí, sino por su hijo, a pesar de sus malas acciones, sabía que Alex lo deseaba con toda su alma, y que no quería que el bebé pasara por el mismo proceso que él tuvo que pasar cuando niño, pero yo no pensaba dejarle a mi hijo, así que tendríamos que encontrar una so
La estadía en la casa se estaba tornando insoportable, Elizabeth y yo habíamos hecho un pacto, una tregua que nos permitiera esperar el nacimiento de nuestro hijo tranquilos, pero esa tranquilidad sólo existía de nombre, pues tenerla cerca Y no poder abrazarla se estaba convirtiendo en un tormento, sólo Dios sabe que me habría encantado compartir con ella todos esos momentos de felicidad durante la espera de nuestro bebé. Ahora sólo faltaba a guardar la llegada de ese nuevo ser que definitivamente me cambiaría la vida, y que estaba seguro que con su llegada me haría sentir la paz que durante ese tiempo había perdido, Mi nana me llamó para informarme que Elizabeth se realizaría una ecografía, pero ella no fue capaz de avisarme, por lo cual supuse que no querría que yo estuviese con ella, pero eso me tenía completamente sin cuidado, pues yo iría de todas formas, le gustará o no, al final de cuentas se trataba de mi hijo, y ni Elizabeth ni nadie impediría que estuviera junto a él, inclus
Todo regresó a la normalidad en la casa, desde que Alex y yo nos reconciliamos la felicidad había tocado nuevamente a la puerta, se sentía tan bien volver a nuestra vida juntos, ahora podríamos esperar A nuestros bebés en un hogar lleno de amor Y absoluta armonía. Alex se levantó muy temprano, y me pidió que estuviera preparada, pues me tenía preparada una gran sorpresa, por supuesto no me quiso decir de qué se trataba, y por más que le insistí, su silencio fue sepulcral. Me moría de la curiosidad por averiguar qué se traía entre manos, aun cuando sabía que eso sería inútil, puesto que cuando Alex se lo proponía todo quedaba blindado para que yo no me enterara . Todos en la casa fungieron como sus cómplices, el jardín estaba adornado de una manera hermosa, una mesa decorada en forma exquisita justo para la ocasión, con mucho cuidado, Alex me llevo cargando hasta el lugar, me quedé estupefacta cuando me quitó la venda de los ojos para develar el secreto que tanto se había esmerado en o
Se llevaron a Elizabeth a la sala de parto, allá no fue posible que yo pudiese ingresar, así que me quedé a la espera, nunca me había sentido tan nervioso en la vida, ni siquiera el mis negociaciones como empresario. Las cosas no andaban nada bien, el parto se había adelantado y los bebés nacerían prematuros, los médicos no salían a informarme nada, y el tiempo transcurría lentamente, no paraba de dar vueltas por la sala de urgencias. La espera se tornaba angustiante y le pedía a Dios con toda mi alma que las cosas salieran bien, ella era lo más importante que yo tenía, y ahora mis hijos eran parte de nosotros. – Señor Turner, el Estado del embarazo de su esposa es crítico, será necesario realizar una cesárea, no podemos hacer nada para que el embarazo siga su curso, puesto que el líquido mítico casi se termina, el embarazo fue riesgoso desde el principio, así que tendremos que hacer las maniobras necesarias para el nacimiento de los bebés informó el médico –. – ¿Pero van a estar bien