Capítulo 27
Luciana lo negó y retrocedió, haciendo un ligero gesto de despedida a Sebastián.

Cuando las puertas del ascensor se cerraron, se ajustó el abrigo. El estacionamiento subterráneo era espacioso y las corrientes de aire lo hacían muy frío.

Encogida, caminó directo hacia la salida, donde el frío parecía incluso más intenso.

Regresó al bufete, donde había un piso lleno de libros, incluyendo algunas ediciones especiales. Decidió ir a echar un ligero vistazo.

El tiempo de estudio pasó volando. La oscuridad llegó sin que se diera cuenta, y las luces automáticas se encendieron.

Su celular vibró en ese momento en el bolsillo. Al ver que era Daniela, contestó inmediatamente.

—Sal, te invito a cenar.

—¿Desde cuándo tan mandona?

—¿No es así como hablan los jefes poderosos?

Luciana soltó una pequeña risa.

—¿Dónde?

—Calle Río Verde, número treinta y dos.

—Bien, dame treinta minutos.

—Vale.

Tras colgar, Luciana devolvió el libro a su lugar. Al salir y cerrar la puerta, las luces sensibles al movimient
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