Por fin llegó noche buena, el día más emocionante que esperaba de todo el año, o al menos eso era hasta que me enteré que lo pasaremos con la familia Woodwryn, ellos estaban bien, lo que no me agradaba era que Bastian estaría presente, por lo que solo podía significar una cosa: problemas. Apago la alarma de mi despertador y me levanto, tomó mi celular y muy sonriente me doy cuanta de que tengo muchos mensajes de mis amigos en nuestro grupo de chat.
CHARLOTTE:
¿Están listos perras?.THARA:
Tan temprano y tan grosera.CHARLOTTE:
Yo siempre, pelirroja hermosa.WARREN:
¿Es cierto lo que se rumorea?.Mi corazón se detuvo unos segundos que tal parece, fueron una eternidad, volteé detrás demípara tratar deconvencerme de quesolo había sido mi imaginación, pero confirmé penosamente que se trataba deBastian, quien parecía de buen humor, de hecho se veía fresco y muy guapo.Cuando nuestras miradas se cruzaron una ráfaga de explosiones y sensaciones extrañas arrasó con mi alma.—¿Tan pronto? —la pequeñaLaurenhace pucheros.—Rápido, enana —Bastianla mira y después le guiña un ojo— tenemos cosas que hacer.—Vale —gruñeLauren— pero quiero que sepan que desde que
Bastianme jala haciendo que cayera en la cama y se coloca encima demí, con sus manos aprieta cada una de mis muñecas impidiéndome movilidad de ambas manos.—Crystalle—me susurra al oído— te destruiré.—No si yo te destruyo antes,Woodwryn.—Ah, sí... se me olvidaba que soy una tortura, eh, soy muy tedioso —me vuelve a decir pero en el otro oído, rozando su boca con mi cuello— te enseñaré lo que es algo tedioso, niña.Bastianse baja y se dirige a la puerta para salir, mientras yo me siento furiosa, pero con los sentimientos a flor de piel porBastian.
La delgada línea entre amar y odiar a alguien, a veces puede ser un poco estrecha, aún no podía creer queBastianse atreviera a traer a mi casa aReachelsabiendo todo lo que ha pasado y todo lo que me ha hecho, pero la realidad de las cosas es que ya estaba harta de sus juegos, poco a poco él convertía mi amor en odio. Cuando me gritó argumentando que dejara en paz a su chica, ella sonrió de oreja a oreja, y pude ver su cara de satisfacción, en efecto, ella había ganado.—¿Sucede algo, por qué tardan tanto? —preguntaMilan, quien al ver aBastiancambia totalmente la expresión de su rostro.—HolaMilan, te dije que tu novia estaría en buenas manos —diceBastiansonriendo y
Milanse disculpa con todos y se marcha conBrandon, yo me tomo otro caballito y comienzo a sentirme relajada y risueña.—¡Pues que siga la fiesta! —habla la madre deBastian.El señorWoodwrynsube el volumen de la música, y comienzan a platicar mientras la pequeñaLaurense comienza a acomodar en uno de los sillones de la sala para dormir. Yo volteo a ver aSaskia, se ríe como una boba al leer algo en su celular.—¿Con quién temensajeas? —le pregunto con curiosidad.—Con un chico con el que estoy saliendo —responde feliz.—Me alegro por ti &
—¿Seremos cómplices por siempre?.—Crys, por supuesto que si, yo siempre te protegeré.—Eso espero, porque realmente me mataría perderte —le doy un abrazo.—Jamás me perderás, mientras nuestros destinos sigan enlazados, ningún problema podrá mantener esto alejado.Aquellas palabras las recordaría siempre como un tatuaje en la piel, esos ojos negros, y aquella sonrisa pícara solo podían pertenecer a una sola persona, aSaskia, quien al vernos con los ojos abiertos, caí en cuenta de lo que estaba pasando, yo le estaba siendo infiel aMilan,Bastiansalió demí, se dio la media vuelta y
Las voces, inconexas y alteradas de todos me daban vuelta, resonaban por mi cabeza como un remolino de sensaciones difíciles de explicar y contradictorias. Aquel disparo que aventóMilaniba directo aBastian, pero sin pensarlo yo me interpuse para que aquella bala no lo tocara, me dolía el hombro como si millones de pequeños piquetes de abejas, se introdujeran en mi piel a la fuerza, me sentía como si un gigante me hubiera aplastado con una roca, ¿esto era real?, ¿de verdadMilantenía la intención de matar aBastian?, esto iba más allá de una simple riña de amoríos juveniles, él estaba pisando ligas mayores, aquel dolor en mi hombro, aquella enorme incomodidad al ver a los dos chicos que más he querido en el mundo, no era nada comparada con el dolor infernal de mi pecho, ¿por quéMilan
Bastiansoltó una pequeña risa, y yo no pude evitar sonreír ante la idea de lo que hacía, y recordé lo que me había mencionadoSaskia, lo hacía pormí, tomé casi por una fuerza interiordescontrolablesu mano, y le di un ligero apretón,Bastianentrelazó sus dedos con los míos y me sentí contenta de estar tomada de la mano de mi gran amor. ¿Cómo puede pasar de estar segura de quererenamorarmedeMilan, y ahora estaba decidida a luchar por lo que yo quería?.Creo que en el fondo estaba cansada de fingir, tal vez si hablara conBastian, podríamos arreglar las cosas.El doctor que me atendió era muy amable y cuidadoso en su trabajo, tanto que al final de la curación, me regaló una paleta. Yo p
La velocidad en la que latía mi corazón después de haber roto ese lazo que tenía conBastian, se había esfumado para siempre al toparme conChuckHerboll, hijo del director de la universidad, y enemigo deBastian, pero supongo que eso ya no importaba, ya que no eramos nada.—Vaya, encontrarte tan guapa juega a mi favor —concedióChuck.La experiencia que ya tenía tratando con imbéciles como él, me decía que me alejara rápidamente, siempre era lo mismo durante las conversaciones imprudentes y sin sentido conChuck, él siempre revelaba sus intenciones con tan solo mirarlo, aunque muchas de esas pasaban desapercibidas incluso para él.—Bueno —pon