UME

La ceremonia había sido hermosa, y sin duda los votos de amor de aquellos novios quedarían en la memoria de todos los invitados. Ellos eran una pareja feliz y consolidada, se notaba a lo lejos que ambos se amaban profundamente, sin embargo, antes de lograr estar así de tranquilos y plenos, tuvieron que pasar por muchos obstáculos, y varios peligros que sólo algunos de los invitados conocían, entre ellos Reiko San.

Él había sido testigo fehaciente de lo que aquella pareja había tenido que atravesar para llegar hasta ese momento.

Junto sus manos y en su mente realizó una pequeña plegaria japonesa, para desearles prosperidad y buenos augurios a la familia Al Saud.

-Me acabo de topar a tu dulcinea yendo a los sanitarios, ¿se encuentra bien?

-¿A qué te refieres?

-Llevaba una cara de ultratumba, ¿no te estarás pasando con ella?, tienes que dejarla descansar de vez en cuando Reiko- Santorino lanzó una gruesa carcajada

Aquella broma no había entrado a la cabeza de Reiko, si no que, al contrar
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP