IsabellaEstar entre sus brazos, sentir sus manos recorriendo mi piel, sus besos húmedos y las marcas que deja en ella, me hacen llegar a mundos que jamás me hubiera imaginado.Sus dientes se clavan ligeramente en mi pezón, y una fuerte corriente atraviesa todo mi ser, sus caderas chocan con las mías en una danza llena de placer y de lujuria, yo no entiendo como le hace, pero con cada embuste lo siento más dentro. Mi centro se contrae, estoy a punto de dejarme ir, no creo resistir mucho más tiempo; estar así con Clark, solo me hace darme cuenta que estoy en el lugar correcto.—¡Oh nena! No aguanto más —jadea.—Hazlo, hagámoslo —le suplico entre gemidos. Siento como aumenta la velocidad de sus embestidas, como llega más adentro, estoy una nube llamada Clark, que me lleva al mismo cielo; unos segundos después, una ola de calor me recorre desde mi centro y se extiende por todo mi cuerpo, seguido de la combinación de nuestros fluidos en mi interior.No me di cuenta en que momento mis uñ
Isabella Saco el trajecito sexy y se lo muestro, se queda callado, no parpadea, no dice nada, es mas, creo que ni respira de la impresión; muevo un poco la tela para que lo vea mejor, casi que se lo modelo. —Eso... —traga con dificultad —oye bebé, no crees que es muy pronto para que uses ese tipo de trajes. —Je, je, je, es que no es para mi amor. —¿Ah no? —avanza hacia mi lentamente. —No —sonrío traviesa —es para ti, lo compré para que lo uses tú, está divino ¿cierto? —veo el modelito y lo giro para que lo observe mejor. —Oye amor, es que en verdad creo que esto es muy... —Sensual, lo sé. Me alegra tanto que te guste, anda ve, póntelo y sales a que te vea —se lo entrego y empujo a la habitación, de paso le doy una nalgada. Clark Coloco el traje de látex sobre la cama, me paso las manos por el cabello y la cara sin poder creer lo que estoy por hacer. No le doy más vueltas, me coloco lo que me regaló mi mariposa traviesa, junto con el intento de máscara en plata, qu
Isabella¡Hay por Dios! No puedo creer que aceptara, no puedo creer que yo use algo así y mucho menos, hablar de esta forma, pero se siente tan bien, eso de sentir el poder en tus manos es genial.Y ahora si jefecito, prepárate para lo que viene. Llegamos a la habitación y le pido que se ponga de rodillas, el pequeño bozal que cubre sus labios le queda tan bien. Pero ha llegado la hora de ponerlos a trabajar.El conjunto que me compré, es bello y muy accesible, fijamos qué no tiene bragas solo es el corsé, el ligero y las medias de red; así que antes de que regrese la cordura a mi, le retiro la joyería de la cara y bueno pues...—¿Tiene hambre mi cachorrito? —acarició su barbilla y el asiente —pues come entonces.Alzo mis manos y recargo mi espalda en la estructura de metal de su cama, bajo la vista y lo veo acercarse de rodillas a mi centro, clava su nariz entre mis pliegues y desliza su cálida lengua dentro de ellos.Un gran jadeo abandona mis labios a su tacto, siento la barra en
KatrinaEstoy de regreso en la ciudad, lo primero que hice al aterrizar fue enviarle mensajes a Clark, el lindo no ha cambiado de número. Lo que significa que me sigue esperando. Sigue siendo el mismo lindo de siempre, desde que lo vi en la revista de negocios hace poco más de un año;quería regresar al país, mi mente estaba en Texas, pero mi cuerpo en Francia, junto al vejete de mi marido. Tarda un poco en responder, ya le he enviado varios mensajes y no ha respondido ninguno; tal vez esté a reventar de trabajo, mi último mensaje es con el lugar y la hora donde lo esperaré, así que dedicaré mi día a ponerme hermosa para Clark.Que suerte que mi difunto maridito, no tenía ni hijos, ni ex, ni perro que le ladrara, lo poco que tenía pasó a mis manos enseguida. Por lo menos supe elegir bien, no como el anterior, por el que dejé a Clark. Ese desgraciado solo me utilizó, cuando yo dejé todo por él, hasta al amor de mi vida; el infeliz me juraba que ya estaba divorciado y el día menos esp
IsabellaEste bendito mes ha sido una montaña rusa de emociones, conflictos, alegrías, enojos, tristezas y mucho trabajo, siento que los días se hacen largos y las noches no me rinden, tengo un sueño tremendo todo el tiempo, y para colmo, Clark, parece tener más habré que de costumbre.Eso, y las visitas a Frank, están acabando conmigo; por fortuna se encontró donador hace dos semanas y se pudo realizar el trasplante, aun sigue hospitalizado por cuidados y eso, pero ya se ve mucho mejor. Y para poner la cereza en el pastel, últimamente mi apetito por mi bello novia, ha aumentado más de lo normal; es más, llego a la oficina, lo veo, y mi querida amiga se hace charco enseguida, algún poder extraño ha de tener ese hombre sobre mi, lo amo. Jamás me imagine que podía amar así, y es que no es solo en la intimidad; los momentos de charla, cuando comemos, al salir a pasear por el parque, visitar nuestro restaurante favorito, él es el paquete completo, es el ser más lindo, bello, maravilloso
IsabellaLo único que escucho es un pitido agudo, dejo de respirar algunos segundos, digo no es como si el mundo se acabara, pero yo no tenia planeado ser madre, no aun, no así.¡Carajo Isabella! Te fuiste de filo y nunca te pusiste a pensar en las consecuencias, digo, por un lado estoy feliz, realmente lo estoy, aunque la verdad es que esto sí es una verdadera sorpresa.Miles de imágenes se me vienen a la cabeza, en todas ellas nos veo a los tres disfrutando de esta nueva etapa, mi bebé, Clark y yo, siendo completamente felices, me quedo en ese hermoso viaje, hasta que el doctor, amigo de Clark, me regresa a la realidad.—Hola, Isabella —chasquea los dedos frente a mis ojos.—Lo siento, me quede sumergida en mis pensamientos —sonrió nerviosa —¿me decías?—Claro es normal, retomando, te daré estas vitaminas, que son vitales para el buen desarrollo de tu bebé, tienes tres semanas, así que estamos a muy buen tiempo para que te vitamines bien, también te haré una orden para tu primer ult
Clark—Tú me juras... —una sonrisa burlona se dibuja en mis labios —así como juraste miles de estupideces en el pasado. Digamos que no eres muy buena cumpliendo juramentos, pero no te preocupes —camino al frente del escritorio y me siento en el —si algo aprendí de ti, es que si voy a abrir la boca y decir estupideces, lo mejor será que las haga realidad. Tú no has cambiado en lo mínimo, pero yo sí, y te juro que si vuelves a poner un pie en mi empresa, no solo te sacaré a la fuerza, te voy a refundir en la cárcel, ahora ya termina de largarte, cierra la puerta cuando salgas. Dejo de verla y le pido a Vince, que se acerque; como bien dije, tengo muchas cosas más importantes que atender a una ex loca. Por suerte Isabella, pidió permiso para llegar tarde, y no tuvo que presenciar el teatrito de Katrina. Al darse cuenta de que no le voy a prestar la mínima atención, sale dando un portazo. —Señor —llama Vince. —Lo sé, avisa que esa mujer tiene el acceso prohibido en la empresa, habla co
IsabellaDespués de la llamada de Brian, me dedico a dar vueltas por la plaza, voy al restaurante mexicano, pero nada me pasa, optó por un simple vaso de agua de Jamaica. —Esa carita la conozco —me dice la mesera cuando llega con mi bebida. —¿En serio? —pregunto esperando que me de algún remedio. —Si, mi abuela me preparaba un puré de manzana y le ponía un poquitito de miel, si gus...—Sí, si gusto, enserio me estoy muriendo de hambre, pero todo lo que pruebo regresa del mismo modo, por favor —pongo mis manos juntas y casi me pongo de rodillas. —Ya regreso, mientras intenta tomar tu agua, tranquila, no tardo nada.Se da la vuelta y tal como me dijo, intento tomar el agua; doy el primer trago, espero unos segundos y al ver que si se ha quedado en mi estómago, continuo bebiendo despacio. La señorita llega, es una masa tersa con un bello color amarillo, se queda platicando conmigo, acerco mi nariz a olerla para ver si soporto, el vapor llega primero y después un dulce aroma, que hac