Las personas se reúnen en la plaza, asombrados, viendo los cadáveres que llegaban en carretas por los hombres de Ronan. —¡Por la diosa!— decían unos alarmados.—¡Qué barbaridad!— decían otros. Y muchos lloraban viendo la cantidad de mujeres y niños un poco mayores de cinco años descuartizados y desnudos.Ronan llegó escoltado de lobos al lugar de los hechos, todos los abrieron paso. Estaba vestido de negro y con su cara neutra y con un pañuelo tapaba su boca, negando mientras observaba la tragedia que él mismo provocó. Pero una de las sorpresas mayores fue mostrar el cadáver de Alejandra, la que era esposa de Kant Black, y aquello fue un impacto para todos: murmullos y gritería se escucharon con gran sorpresa.—¿Ven esto?—espetó a gran voz.—La manada Luna Blanca, comandada por Alastor Bismarck, fue uno de los autores de esta masacre. Ellos destruyeron la manada de Kant, encerrando a todos estos rehenes y luego asesinándolos. ¿Con qué cara me presento ante las hijas de la difunta Ale
Jade duerme tranquilamente luego de una dura batalla para poder dormir. Necesitaba sentir el calor de su hombre, su robusto cuerpo y sus anchas manos abrazándola. La cama es espaciosa y ella es pequeña, todo está tan frío. El rostro de Clark se aparecía en sus sueños como pesadillas y terminaba despertando, agitada y cuando miraba hacia su lado, él no estaba ahí. Se arrinconaba en una esquina y abrazaba a sus rodillas, arrepentida de haber estado con Alastor en su celo, ni siquiera pensaba mucho en el cachorro que llevaba en su vientre, porque la estaba pasando mal.Alastor entró a la habitación y respira hondo, inhalando su aroma. Extrañaba tanto a Jade, las noches eran tan difíciles sin ella, pero le causaba dolor saber que estaba embarazada. El sentimiento de rechazo no lo puede controlar y no quiere lastimarla en su estado físico, tampoco es como si fuera a matar el cachorro, quiera o no es su hijo. No tenía idea de qué pasaría, qué sucedería luego del nacimiento de ese bebé.Ella
Los lobos corren a toda velocidad en busca del enemigo que se acerca velozmente. Antes de llegar directamente a los alrededores de su casa, había que correr una amplia distancia y no tenía ganas de que las flores de su esposa fueran destruidas, así como ella ha florecido, esas flores, que una vez fueron semillas, también lo hicieron. Cuando se vieron frente a frente hubo una gran tensión, pero Alastor detuvo a sus lobos. Cada uno de los enemigos, tenía flechas, o algún objeto punzante con plata, y pese a que en el bosque ellos acabaron con la vida de muchos de ellos, el grupo era mucho mayor.—Alfa Alastor—, Ronan sonríe mirando hacia los lados sobre un caballo, con una aura imponente.—Me habían contado que esta era una manada seca y vacía, que en ella no se podía habitar, pero el aire que se respira aquí es magnífico, ¿todo esto lo tenías para ti solo? ¡Qué egoísta!— Los gruñidos de parte y parte suenan escalofriantes, el ejército de Cirius enorme comparado con el de él.—¿Nos darás
—Clark, entrégame a jade—. Él frunció el ceño, ¿por qué debía entregársela?, se preguntó.—¿Por qué tengo que entregártela? Tú y yo acordamos algo, no lo olvides. Este mi pago fue nuestro trato, te ayudaba si me la entregabas y yo te entregaba, Alastor——Pensé que eras más inteligente, ¿en serio creíste en un Cirius, los reyes del engaño? Qué patético—Espetó Alastor con repudio. Olivia seguía tirada en el suelo, sus ojos se empezaban a cerrar lentamente y Arlo estaba muy inquieto. Jade lloraba con desesperación por ayudar a Olivia, estaba a punto de colapsar, cansada de esa situación, alguna vez deseo que la amaran y hoy en día odiaba tener que lidiar con tres hombres distintos con las mismas intensidades de obsesión, la diferencia estaba en que solo Alastor la amaba de verdad.—Me parece que ese no fue el trato real, tú me entregarías a Alastor y todas sus posesiones, y a la mujer con la que me iba a casar, que él me robó el día de mi boda—Clark sabe que está rodeado, así que no pu
Alastor fue llevado hasta Cirius. Sobre sus hombros llevaba un yugo similar a un animal; de sus ropas solo dejaron sus pantalones, despojándolo incluso de sus zapatos. Lo estaban humillando. Los lobos disfrutaban de golpearlo cuando él se detenía un segundo por el peso que cargaba y los pies atados, magullando su espalda con látigos, los cuales tenían la punta bañada en plata, logrando hacerle heridas que les dejarían las cicatrices para siempre.En la manada estaban reunidos en la dulce espera, y al verlo llegar, arrastras, se gozaron viéndolo atado por los pies, y cuello, sobre sus hombros, el yugo con sus brazos a cada lado, humillado como querían verlos todos, incluso en ese estado deplorable y tan triste, su belleza resaltaba. Ronan se desmontó de del caballo con jade en brazos y habló a su manada con autoridad exaltándose.—Les juré que iba a erradicar el mal que nos asechaba. Miren a este lobo infeliz, ¿no era este lobo el que los atemorizaba a ustedes? ¿Aún siguen pensando que
Alastor estaba encadenado en un frío suelo, donde entraban rayos de luz, y jade estaba encerrada en una habitación lejos de él. Las cadenas eran muy gruesas y tan pesadas, sus brazos estaban hacia atrás, y fue mandado a torturar otra vez a latigazos hasta que su carne se desprenda.—Alfa temible, espero que estés listo, es hora de jugar—Espetó el lobo que se enfrentó con Clark; su odio hacia luna blanca, era muy fuerte y, junto a otros tres lobos más, rieron. Jade fue llevada hasta esa celda, obligada por Ronan para que vea la tortura del amor de su vida, y la sentaron en una silla de hierro, atada por las manos y los pies, tapando su boca y ojos. Cuando sintió el frío de la silla y sintió el olor nauseabundo de aquel lugar húmedo y frío, supo que algo iba a pasar. El sonido de unas condenas la alertó, sintiendo un gran temor. ¿Iban a lastimar a su alfa? Su corazón latía frenéticamente, desesperado y angustiado.Cuando destaparon sus ojos dejando su boca amordazada, su más grande mie
—Alastor me necesita—. Olivia respira profundo y traga despacio. Su herida no se había sanado del todo, la habían herido con una navaja bañada en plata.—Tengo miedo de que algo te suceda— él le sonríe y le pasa la mano por el cabello.—No me va a suceder nada, de igual manera, luche toda mi vida para este día. Confía en mí— —¿Por qué lo hiciste? Yo no merecía vivir, he sido una persona detestable y, aun en medio de mi sufrimiento, Jade se apiadó de mí, cuando podía disfrutar de ver mi tortura. En tantas ocasiones la vi sufrir y reírme en su cara de su dolor— él se muerde el labio inferior.—Sé que fuiste cruel con ella, sé quién eras y quién fuiste. Ni siquiera sé en qué estaba pensando, te he tomado mucho aprecio, eres… una gran amiga——Amiga… te uniste a mí, ¿sabes bien lo que hiciste? Te uniste a una mujer impura y promiscua. Lo fui, me acosté con el bastardo de Ronan, para molestar a Jade, y fui violada varias veces al día por más de cinco lobos. ¿Crees que eso es lo que te mere
Al amanecer, ellos juntaron los cadáveres de los muertos de Cirius, y los prendieron en fuego. Más a sus muertos los enterraron, curaron a los heridos, mientras otros fueron operados para poder sacarle la plata de su sus cuerpos.—El alfa nos necesita— vociferó Arlo, mientras se limpiaba las manos sucias de sangre.—Hay que ir por él—, pero sabían que ir directamente a la manada era un suicido.—Si vamos, estamos claros de que no vamos a sobrevivir, la mayoría de nosotros están muertos, cuantos quedamos, ¿treinta? ¿Veinticinco?——¿Creen que aún tienen fuerzas para pelear?—pregunta él.—Estamos agotados y heridos, pero hicimos un juramento; además, Alastor no nos abandonaría—. Arlo se llena de orgullo, ellos habían cambiado, lástima que muchos habían muerto en batalla. Si Clark no le hubiese enfermado las mentes a muchos de ellos, aún quedarían muchos lobos con vida, pero la obsesión por querer ser el alfa y todo lo que era de Alastor lo llevó a la muerte.—Bien, el plan es el siguient