Aaaaaaa que no me odien!! Gracias por leer :)
EvelynEstoy atrapada, atrapada nuevamente en este lugar lleno de dolor y sufrimiento.Atrapada luego de que finalmente había podido escapar. Y todo porque confíe en quién no debía.Mi respiración es errática. No puedo creer lo que está pasando.Clara.Mi amiga. La única persona en la que confiaba.Me ha traicionado.Mis piernas apenas me sostienen, el pánico y la rabia se enredan en mi garganta como una cuerda sofocante. No puede ser. No puede ser cierto.Giro hacia ella con la vista nublada de furia y dolor.—¿Cómo pudiste hacerme esto? —grito, mi voz desgarrada—. Confié en ti, Clara. Pensé que eras mi amiga.Clara me sostiene la mirada. No está sonriendo. No hay satisfacción en su rostro, solo una tormenta de emociones contenidas.—¿Crees que yo quería hacer esto? —escupe, su voz temblorosa, pero llena de rabia—. Él tiene a mi hermano.Su respuesta es como un puñal directo a mi pecho.—¿Ah, sí? —mi voz tiembla de incredulidad—. ¿Y se supone que debo creerte?Clara aprieta los diente
LeonardMi mente se siente como un torbellino, es una lucha constante entre mi bestia y yo por tomar el control, pero ambos tenemos un solo pensamiento en mente: Evelyn.Solamente decir el nombre hace que todos mis músculos se contraigan y la urgencia se apodera de mi.Tengo que buscarla, tengo que encontrarla…Evelyn…El nombre escapa de mis labios en un jadeo desgarrador cuando mis ojos se abren de golpe.El techo alto de madera tallada me resulta extraño. Por un instante esperé despertar en su habitación. No estoy con ella.Intento moverme, pero mi cuerpo entero me traiciona con una ola de dolor que me atraviesa como una lanza ardiente. M****a.Evelyn. Evelyn. Evelyn.Intento incorporarme, pero una presión en mi hombro me obliga a detenerme. Mis ojos se enfocan y encuentro la silueta de Alex, con el ceño fruncido y una expresión que me pone los nervios de punta.—¿Dónde está? —gruño, mi voz es un rugido rasposo.Alex aprieta la mandíbula y sacude la cabeza. El vacío en su mirada me
EvelynTres días. Tres días en los que no he visto la luz, en dónde no he sido alimentada más que con agua y comida podrida y si me niego a comer… si me niego entonces los golpes llegan hasta dejarme en la oscuridad.El dolor es lo primero que siento cuando recobro la conciencia. Mi cuerpo entero es una masa de heridas y moretones, pero lo peor no es el daño físico… es la sensación de vacío dentro de mí.Mi lobo sigue sin responder.Trago en seco y abro los ojos reconociendo el lugar en el que he pasado los últimos días. Es una celda fría y húmeda, las cadenas de plata siguen sujetando mis muñecas y tobillos, abrazándome con su veneno. No puedo creer que este de vuelta aquí, después de finalmente haber salido… Me tenso al recordar cómo llegué aquí, cómo caí en la trampa de Ragnar y cómo Clara…Cierro los ojos con fuerza. No quiero pensar en eso. No puedo. Si lo hago, el dolor de la traición se hará insoportable. Pero no hay escapatoria. Estoy sola, sin mi poder, sin mi manada, sin Le
EvelynEl sonido metálico de la puerta al abrirse resuena en mi cráneo como un eco funesto. Apenas puedo girar la cabeza cuando veo que arrastran a Clara hasta la celda contigua. Su rostro está empapado en lágrimas, sus ropas sucias y desgarradas, y sus manos atadas a la espalda. Su cuerpo cae pesadamente sobre el suelo de piedra cuando los guardias la empujan sin delicadeza. La puerta se cierra de golpe y el sonido del cerrojo asegurándose me hiela la sangre.Ella no se mueve al principio. Respira agitadamente, con el rostro enterrado en sus propios brazos. Luego, muy lentamente, levanta la cabeza y sus ojos azules, brillantes por el llanto, se clavan en los míos con un odio que me atraviesa el pecho.—Esto es tu culpa —su voz es rasposa, casi inaudible, pero el veneno en sus palabras es letal—. Mi hermano está muerto por tu culpa.El golpe es como un latigazo invisible.—Clara…—¡No me hables como si te importara! —escupe, con la voz quebrada. Su cuerpo tiembla, pero no es por miedo
LeonardEncerrado, así es como estoy desde hace dos m4lditos días en dónde mi bestia tomo el control dispuesto a destruir todo a su paso.Con Evelyn lejos la maldición está tomando mucha más fuerza y no sé cuánto tiempo más puedo permanecer en mis cinco sentidos.Necesito encontrarla… Solo pensar, de tan solo imaginar lo que ese malnacido puede estar haciendole hace que se la bilis me llene la garganta.“Debí hacerla mi luna, debí darle su lugar…”El remordimiento crece con cada segundo pasa hasta que poco a poco siento que vuelvo a mi propia piel, pero aunque quiero no puedo moverme porque Alex me ha encerrado en la habitación de seguridad.El rugido de frustración que sale de mi pecho hace eco en la sala, rebotando contra las paredes de piedra. El hecho de que mi beta se niegue a dejarme salir no ayuda en nada a mi situación.Cinco días. Han pasado cinco días desde que perdí a Evelyn y la desesperación es un veneno que me carcome por dentro.Que no me deja descansar, que no me perm
LeonardAcabo de perder a mi manada.Acabo de perder mi puesto de alfa.Acabo de perder la confianza de mis hombres, de mi gente.Pero aún así, nada de eso duele tanto como el hecho de creer que pude haber perdido a Evelyn.El peso de todas las desiciones que tomé mal están sobre mi aplastandome y la culpa y la frustración no me dejan pensar con claridad.Sin embargo, hay una sola que tengo clara: Tengo que encontrarla.Recojo mis cosas con movimientos rápidos y calculados, asegurándome de llevar solo lo esencial. Alex está de pie en la puerta, con los brazos cruzados, observándome sin decir una palabra. Sé que tiene algo que decir, pero espera a que yo hable primero. Sin embargo, no lo haré. No porque no quiera, sino porque estoy demasiado concentrado en salir de aquí lo más pronto posible.—Si sigues así, vas a terminar olvidando algo importante —comenta finalmente, rompiendo el silencio.—Solo necesito lo básico —respondo sin mirarlo—. Armas, provisiones y la ubicación de Evelyn. L
EvelynNo sé cuánto tiempo ha pasado. No tengo manera de contar los días.No me dan comida seguido, no hay luz en la celda y no me dejan salir para respirar aire puro ni una sola vez al día.De hecho ahora mismo no tengo una certeza de si es de día o es de noche y ciertamente eso tampoco me importa, no lo hace porque lo único que mi cerebro puede procesar ahora mismo es el dolor y el agotamiento.El dolor es una constante. Mi cuerpo entero arde con cada respiración y mi piel se siente demasiado tensa, como si las heridas estuvieran supurando fuego bajo la carne. Me apoyo con dificultad contra la pared de la celda, sintiendo el frío de la piedra pegándose a mi espalda lacerada. Ragnar no tuvo piedad y mis fuerzas se reducen con cada minuto que pasa.La puerta de la celda se abre y veo como Clara entra en silencio. No la miro al principio, pero puedo sentir su mirada fija en mí, es la primera vez que la veo desde… desde le momento del castigo y no se si quiero tenerla aquí.Sin embargo
LeonardEl tiempo sigue corriendo.Ya van cuatro días llegamos a las cercanías de la manada de Ragnar y aún no hemos encontrado un punto de acceso viable. Nos hemos dividido a lo largo del territorio y la frontera, manteniéndonos ocultos en los límites del territorio, observando sus movimientos y buscando alguna debilidad en su defensa, pero todo indica que ha reforzado su seguridad al extremo.—Esto es demasiado meticuloso para ser solo obra de Ragnar —comenta Alex en voz baja mientras nos mantenemos agazapados en la maleza, observando a los guardias que patrullan la frontera—. Es como si alguien más lo estuviera ayudando.—Lo mismo he estado pensando —murmuro, con la mirada fija en el resplandor apenas visible que cubre el perímetro. Hay algo extraño en esa barrera—. Ragnar no tiene este tipo de poder. Alguien más debe estar involucrado.—¿Crees que sea…? —Alex deja la pregunta en el aire, pero sé exactamente a quién se refiere.Algo asi solo pueden hacerlo las hechiceras, pero est