Hola hola! Gracias por leer.
EvelynTres días. Tres días en los que no he visto la luz, en dónde no he sido alimentada más que con agua y comida podrida y si me niego a comer… si me niego entonces los golpes llegan hasta dejarme en la oscuridad.El dolor es lo primero que siento cuando recobro la conciencia. Mi cuerpo entero es una masa de heridas y moretones, pero lo peor no es el daño físico… es la sensación de vacío dentro de mí.Mi lobo sigue sin responder.Trago en seco y abro los ojos reconociendo el lugar en el que he pasado los últimos días. Es una celda fría y húmeda, las cadenas de plata siguen sujetando mis muñecas y tobillos, abrazándome con su veneno. No puedo creer que este de vuelta aquí, después de finalmente haber salido… Me tenso al recordar cómo llegué aquí, cómo caí en la trampa de Ragnar y cómo Clara…Cierro los ojos con fuerza. No quiero pensar en eso. No puedo. Si lo hago, el dolor de la traición se hará insoportable. Pero no hay escapatoria. Estoy sola, sin mi poder, sin mi manada, sin Le
EvelynEl sonido metálico de la puerta al abrirse resuena en mi cráneo como un eco funesto. Apenas puedo girar la cabeza cuando veo que arrastran a Clara hasta la celda contigua. Su rostro está empapado en lágrimas, sus ropas sucias y desgarradas, y sus manos atadas a la espalda. Su cuerpo cae pesadamente sobre el suelo de piedra cuando los guardias la empujan sin delicadeza. La puerta se cierra de golpe y el sonido del cerrojo asegurándose me hiela la sangre.Ella no se mueve al principio. Respira agitadamente, con el rostro enterrado en sus propios brazos. Luego, muy lentamente, levanta la cabeza y sus ojos azules, brillantes por el llanto, se clavan en los míos con un odio que me atraviesa el pecho.—Esto es tu culpa —su voz es rasposa, casi inaudible, pero el veneno en sus palabras es letal—. Mi hermano está muerto por tu culpa.El golpe es como un latigazo invisible.—Clara…—¡No me hables como si te importara! —escupe, con la voz quebrada. Su cuerpo tiembla, pero no es por miedo
LeonardEncerrado, así es como estoy desde hace dos m4lditos días en dónde mi bestia tomo el control dispuesto a destruir todo a su paso.Con Evelyn lejos la maldición está tomando mucha más fuerza y no sé cuánto tiempo más puedo permanecer en mis cinco sentidos.Necesito encontrarla… Solo pensar, de tan solo imaginar lo que ese malnacido puede estar haciendole hace que se la bilis me llene la garganta.“Debí hacerla mi luna, debí darle su lugar…”El remordimiento crece con cada segundo pasa hasta que poco a poco siento que vuelvo a mi propia piel, pero aunque quiero no puedo moverme porque Alex me ha encerrado en la habitación de seguridad.El rugido de frustración que sale de mi pecho hace eco en la sala, rebotando contra las paredes de piedra. El hecho de que mi beta se niegue a dejarme salir no ayuda en nada a mi situación.Cinco días. Han pasado cinco días desde que perdí a Evelyn y la desesperación es un veneno que me carcome por dentro.Que no me deja descansar, que no me perm
LeonardAcabo de perder a mi manada.Acabo de perder mi puesto de alfa.Acabo de perder la confianza de mis hombres, de mi gente.Pero aún así, nada de eso duele tanto como el hecho de creer que pude haber perdido a Evelyn.El peso de todas las desiciones que tomé mal están sobre mi aplastandome y la culpa y la frustración no me dejan pensar con claridad.Sin embargo, hay una sola que tengo clara: Tengo que encontrarla.Recojo mis cosas con movimientos rápidos y calculados, asegurándome de llevar solo lo esencial. Alex está de pie en la puerta, con los brazos cruzados, observándome sin decir una palabra. Sé que tiene algo que decir, pero espera a que yo hable primero. Sin embargo, no lo haré. No porque no quiera, sino porque estoy demasiado concentrado en salir de aquí lo más pronto posible.—Si sigues así, vas a terminar olvidando algo importante —comenta finalmente, rompiendo el silencio.—Solo necesito lo básico —respondo sin mirarlo—. Armas, provisiones y la ubicación de Evelyn. L
EvelynNo sé cuánto tiempo ha pasado. No tengo manera de contar los días.No me dan comida seguido, no hay luz en la celda y no me dejan salir para respirar aire puro ni una sola vez al día.De hecho ahora mismo no tengo una certeza de si es de día o es de noche y ciertamente eso tampoco me importa, no lo hace porque lo único que mi cerebro puede procesar ahora mismo es el dolor y el agotamiento.El dolor es una constante. Mi cuerpo entero arde con cada respiración y mi piel se siente demasiado tensa, como si las heridas estuvieran supurando fuego bajo la carne. Me apoyo con dificultad contra la pared de la celda, sintiendo el frío de la piedra pegándose a mi espalda lacerada. Ragnar no tuvo piedad y mis fuerzas se reducen con cada minuto que pasa.La puerta de la celda se abre y veo como Clara entra en silencio. No la miro al principio, pero puedo sentir su mirada fija en mí, es la primera vez que la veo desde… desde le momento del castigo y no se si quiero tenerla aquí.Sin embargo
LeonardEl tiempo sigue corriendo.Ya van cuatro días llegamos a las cercanías de la manada de Ragnar y aún no hemos encontrado un punto de acceso viable. Nos hemos dividido a lo largo del territorio y la frontera, manteniéndonos ocultos en los límites del territorio, observando sus movimientos y buscando alguna debilidad en su defensa, pero todo indica que ha reforzado su seguridad al extremo.—Esto es demasiado meticuloso para ser solo obra de Ragnar —comenta Alex en voz baja mientras nos mantenemos agazapados en la maleza, observando a los guardias que patrullan la frontera—. Es como si alguien más lo estuviera ayudando.—Lo mismo he estado pensando —murmuro, con la mirada fija en el resplandor apenas visible que cubre el perímetro. Hay algo extraño en esa barrera—. Ragnar no tiene este tipo de poder. Alguien más debe estar involucrado.—¿Crees que sea…? —Alex deja la pregunta en el aire, pero sé exactamente a quién se refiere.Algo asi solo pueden hacerlo las hechiceras, pero est
EvelynNo sé cuántos días han pasado.La celda se ha convertido en mi única realidad. Solo el frío suelo, la humedad en las paredes y el dolor punzante en cada una de mis heridas me recuerdan que sigo aquí.Ya no tengo hambre. O más bien, la tengo, pero se ha vuelto un murmullo lejano, una sensación que dejó de importar cuando mi cuerpo se acostumbró a la ausencia de comida. Lo único que realmente permanece es el cansancio.Y la desesperanza.Leonard no viene.Cada vez que mi mente intenta aferrarse a la idea de que vendrá, una voz cruel y burlona en mi cabeza me susurra que no lo hará. Que nunca tuvo la intención. Que me dejó aquí para que Ragnar terminara de destrozarme.El sonido de pasos acercándose hace que mi cuerpo entero se tense. Sé lo que significa. Sé por qué vienen.Cada vez que abro los ojos, me encuentro con las mismas paredes de piedra sucias y húmedas, con el olor de la desesperación impregnado en el aire. Han hecho todo lo posible por debilitarme. Apenas me han dado c
EvelynMe quema. Quema como el infierno mismo.Eso es lo único que puedo procesar, lo único que tiene sentido mientras siento como lava ardiente recorre mi cuerpo, pero no puedo ver nada.No sé dónde estoy, no sé qué es lo que pasa, pero es como si me estuviera consumiendo por completo.Acabando conmigo.Quemando cada parte de mí hasta desaparecerme por completo y simplemente queden cenizas de lo que fui.Despierto jadeando.El aire parece no ser suficiente para llenar mis pulmones y la sensación de calor, de estarme quemando viva sigue latente en mi cuerpo, pero no hay nada. Mis ojos recorren todo a mi alrededor y la dolorosa y familiaridad de lo veo que golpea como un rayo.Estoy de vuelta en la celda.El recuerdo de Ragnar, de lo que dijo, de lo cerca que estuvo de tocarme y de lo que yo hice en consecuencia de ello, me hace estremecer, porque si antes él parece obsesionado conmigo, ahora que sabe lo que puedo hacer, que lo sospecha, ahora nunca va a dejarme ir.Intento levantarme p